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Edición 213 Domingo 04 de marzo de 2001

Familia

No debe existir la violencia intrafamiliar


• Claudia Ortiz Aguilar

En muchos casos la mamá
también es agresora.

Tras revelar que en Jalisco existe una alta incidencia de violencia intrafamiliar, la secretaria técnica del Consejo Estatal para la Prevención y Atención de la Violencia Intrafamiliar (CEPAVI), Linda Angélica Flores Durán, aseguró que en la medida en que se incrementen las denuncias, se detendrá la violencia.
Por ello envió un mensaje a la población para que conozcamos nuestros derechos como ciudadanos y que entendamos que todos y cada uno de nosotros somos valiosos por el simple hecho de ser personas, “en la medida -dijo- que me reconozca como un sujeto de derechos, voy a estar en condiciones de defenderme frente a los demás”.
En entrevista con Semanario en sus recién inauguradas oficinas sobre la avenida Ávila Camacho, la funcionaria admitió que el proceso para que una persona se dé cuenta de que es objeto de violación es muy difícil, sobre todo en el caso de la mujer “porque así nos educaron -dijo-, a las mujeres nos educan para llevar la cruz de nuestra vida: te tocó un marido pegalón, pues es tu cruz hijita. Eso es una gran mentira pero lo vemos como lo más natural y entonces no hay por qué denunciarlo”.
Cuando una mujer es para su pareja un cero a la izquierda, es la que no debe opinar, es la que no sabe nada, es la sirvienta de la casa, es la que nada más él utiliza cuando quiere, debe aceptar que su situación no es normal. El hecho de que lo vivan muchas mujeres no le da rango de normalidad, aclaró. Una relación de pareja implica estar en igualdad de circunstancias y de posibilidades.

Una de cada diez mujeres es violentada en casa

Hay estudios de la Universidad de Guadalajara que señalan que un alto porcentaje de la población, alrededor de un 50 por ciento de todas las familias del Estado, viven una o varias formas de violencia intrafamiliar; otros estudios nos señalan que de un 100 por ciento de la población femenina, un 70 por ciento ha sufrido una o varias formas de violencia en algún periodo de su vida o lo está viviendo actualmente.
La secretaria técnica del CEPAVI indicó que también se han hecho muestreos muy serios, muy responsables, en los que se encuentra que de cada diez casos de mujeres agredidas, nueve fueron maltratadas por su pareja.
Aclaró que la violencia intrafamiliar no se refiere exclusivamente al maltrato físico, sino también a la violencia psicológica (poner apodos, agredir verbalmente), violencia por subordinación económica y la violencia sexual.
Tan sólo en la primera mitad del año llegaron hasta los programas de Prevención y Maltrato del Menor y de la Procuraduría de la Defensa del Menor y la Familia de los sistemas DIF municipales y al estatal casi diez mil denuncias por violencia intrafamiliar, sin contar las atendidas directamente en la Procuraduría del Estado y la cifra negra, lo que no se denuncia, que se dice, es mucho más alta.

Instancias de apoyo: el DIF de tu localidad

La Licenciada Flores Durán aconsejó que si el marido llega sumamente violento no hay que tratar de dialogar con él porque puede ser peor, más bien hay que salir de casa con los hijos y saber de antemano a dónde se puede ir, sobre todo en caso de que sea de noche.
Si se llega a los golpes, hizo hincapié en dos aspectos: 1. Gritar mucho para que se llame la atención y se pida auxilio a las autoridades y 2. Solicitar atención médica, “puede haber una vida llena de golpes y maltratos, pero no hay un parte médico que sirva para comprobar en caso de que el asunto se lleve a juicio”. Ambas situaciones sirven de antecedente y de base para analizar el caso.
Dado que no todos los casos se pueden dirimir en un juzgado, se recomienda asistir primero al DIF de la localidad para exponer el caso y saber si procede y cómo puede resolverse; ahí se les prestará además el apoyo necesario en busca de la conciliación de las partes.
Existe también el CEPAVI que, si bien es un órgano normativo del Estado encargado de coordinar las acciones a nivel preventivo con diferentes instancias de gobierno para poder generar la red de atención en los centros, también atienden cualquier denuncia, asesoran, canalizan el caso y le dan seguimiento.

Los grupos más vulnerables

• Las mujeres en edad productiva y las mujeres casadas: hay un alto porcentaje de mujeres, incluso desde el noviazgo, que son violentadas y aun así se casan. Hay que estar atentos al trato que se da.
• Las niñas y niños. Las niñas son más agredidas que los niños; la mamá también es agresora con el pretexto de que “la letra con sangre entra”.
• Personas de la tercera edad. Existe un alto porcentaje de ancianos que son despojados de sus bienes por los propios hijos; ancianos que son abandonados, que están viviendo en condiciones infrahumanas, que no se les alimenta en forma adecuada, que no se les asea, ni se les atiende en sus necesidades fundamentales.
• Personas discapacitadas mental o físicamente, que son puestas en las esquinas para pedir limosna, e indigentes que en muchos casos fueron abandonados.
La secretaria técnica del Consejo aclaró que también los hombres son agredidos y señaló que en el caso del grupo más desprotegido, como es el de los niños, la población debe tomar conciencia para denunciar cualquier hecho de violencia del que se sea testigo, para que las instancias correspondientes investiguen el caso.

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