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Benjamín Castillo Plascencia,
Obispo Auxiliar de Guadalajara
Fortalecimiento
de la Diócesis de Guadalajara.
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Muchas personas, entre ellas católicos, desconocen la manera en que la Iglesia diocesana de Guadalajara camina; sus objetivos o sus planes. Todas las diócesis, todas las parroquias, tienen un programa de pastoral con el que se han de conducir a la Casa eterna del Padre.
Plan Orgánico de Pastoral, un camino conjunto
Un plan orgánico de pastoral responde a la necesidad de que la acción pastoral de la Iglesia tenga unidad. Precisamente, la palabra orgánico se refiere a que todas las partes de la pastoral estén integradas, concretamente las personas con sus actividades, y también que sea integral la acción pastoral, es decir, que se atiendan todos los aspectos de su acción. Así pues, lo que se pretende lograr es que todos los agentes y todos los niveles de la acción pastoral tiendan a un solo objetivo que no es otro que la evangelización.
Una petición de la Iglesia Universal
En Guadalajara estamos realizando el IV Plan Orgánico, pero esta necesidad de caminar conjuntamente nace desde el Concilio Vaticano II, cuando se comenzó a hablar de una pastoral organizada y comenzaron a surgir las primeras acciones conjuntas en diversas Iglesias particulares. Después, varios documentos pastorales comenzaron a hablar de acciones conjuntas, por ejemplo, el Documento de Puebla, que recalcó la necesidad de una pastoral organizada como respuesta específica, consciente e intencionada a las necesidades de la evangelización. Lo mismo harían los documentos de Santo Domingo y el de la Iglesia en América.
Desde que el Señor Cardenal José Salazar López inició su ministerio pastoral en Guadalajara, urgió a todos los sacerdotes y fieles a unificar proyectos: La realidad de nuestra diócesis y la obligación apremiante de la evangelización -dijo- nos urgen a dar una respuesta consciente y conjunta. Desde entonces, se han realizado cuatro planes de pastoral, incluido este último, en la vida de la Iglesia diocesana.
Unificar para servir
El señor Cardenal Sandoval, retomando la labor de sus antecesores, nos ha exhortado diciendo: Un plan, es un instrumento que nos invita a fortalecer la puesta en común de nuestros carismas y ministerios, y a proyectarlos generosamente dentro de un marco de pastoral integral. De esta exhortación, podemos sacar dos puntos importantes: la integración de todos los agentes con todos sus carismas y ministerios, y la proyección de los mismos en la pastoral en sus tres ramas, social, litúrgica y pastoral.
Novo Millennio Ineunte, la base del Plan orgánico
Ningún otro documento había hablado tan profundamente de una planificación como la Carta Apostólica Novo Millennio Ineunte que es prácticamente una invitación a planear a futuro. Hace una invitación a las Iglesias particulares, congregadas en torno al Obispo, a aprovechar el tesoro de gracias recibidas y a traducirlas en fervientes propósitos y líneas de acción concretas. Es en este sentido cuando la Carta nos recuerda la expresión de Cristo: Duc in altum, Navega mar adentro.
Las bases de un Plan Orgánico
La misma Carta Apostólica Novo Millennio Ineunte, nos da las bases para realizar un plan de pastoral. Lo primero que nos recuerda es que no se trata de inventar cosas nuevas; la misión es y será siempre la misma, el programa ya existe recogido por los Evangelios y por la tradición viva, y se centra en definitiva en Cristo mismo al que hay que conocer, servir y amar, para vivir en Él la vida trinitaria y transformar con Él la historia hasta su perfeccionamiento en la Jerusalén Celestial.
La Carta señala algunas prioridades que no deben faltar:
La santidad: cualquier plan de pastoral debe tener en cuenta la santificación de los fieles que no es otra cosa que la vida de Dios en el caminar humano. La voluntad de Dios es la santificación de todos.
La oración: A la santidad se llega por la oración. La oración es un elemento necesario en la pedagogía de la santidad.
La Eucaristía: Como fuente y culmen de la vida cristiana. Que se participe en la celebración dominical consciente y activamente.
El Sacramento de la Reconciliación: Como una de las experiencias de amor más importantes que puede vivir un cristiano.
La primacía de la Gracia: Este es un elemento importantísimo. El resultado de la acción pastoral, la santidad de todos, no es fruto de nuestras acciones de manera especial, sino de la gracia de Dios con la que nosotros cooperamos. Dios es el principal agente de la acción pastoral.
Inspiración en el Mandamiento Nuevo del Amor: El documento dice que la Planeación pastoral debe tener como base el amor. Se debe planear cómo vivir el amor fraterno y comunitario.
Hacia el 48 Congreso Eucarístico Internacional
El IV Plan Orgánico de Pastoral tiene dos coyunturas históricas muy importantes. Como antecedente, está la vivencia del Jubileo del año dos mil que ayudó a todos a descubrir la importancia de trabajar conjuntamente. Y como consecuente, la celebración del 48 Congreso Eucarístico Internacional que tendrá como sede nuestra diócesis y que motivará y dará un fuerte impulso a vivir de forma más organizada y comprometida los valores del Evangelio.
Hacemos pues, una invitación a los fieles y sacerdotes de la diócesis a sumarse al Plan Orgánico y lograr una acción pastoral unida.
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