|
Pbro. Pedro Rodríguez González,
desde Roma para Semanario
El rol de la Iglesia en la sociedad mexicana
Como se había informado la semana pasada, el Santo Padre Juan Pablo II recibió en audiencia especial al presidente de México, Sr. Vicente Fox. Con el compromiso de cumplir la promesa, he aquí estos apuntes que intentan recoger las resonancias de este singular encuentro.
México y el Vaticano reanudaron relaciones diplomáticas en 1992. El Papa Juan Pablo II ha visitado cuatro veces nuestro País, que ostenta el primado cronológico en lo que se refiere a viajes internacionales: El primero en enero de 1979, el segundo en 1990, el tercero en 1994, y el más reciente en 1999. Al Vaticano han asistido tanto los expresidentes José López Portillo, Carlos Salinas de Gortari y Ernesto Zedillo, como ahora Vicente Fox. Para enterarnos de los pormenores de este encuentro, nos ayudaron las declaraciones del portavoz de la Santa Sede y las declaraciones, tanto del Presidente mexicano, como de la Sra. Martha Sahagún, pronunciadas en la misma Plaza de San Pedro. Y para el comentario nos sirven los reportes de varias agencias que, como se suele decirse en el mundo del periodismo, «cubrieron el evento».
La situación internacional y el papel de la Iglesia en México, la materia de diálogo
Las visitas de los presidentes, reyes o jefes de Estado, normalmente, contemplan un encuentro privado, en el que el Pontífice queda solo con el mandatario; ahí, frente a frente, tratan asuntos de actualidad y, lógicamente, se abordan temas que están en consonancia con las relaciones de la Santa Sede con el país en turno. Esta vez, estuvo en el centro del diálogo «la complicada situación internacional», -obviamente el terrorismo y los ataques de Estados Unidos a Afganistán-, así lo dijo el portavoz de la Santa Sede. Y se trató también del papel que la Iglesia cumple y sigue realizando en la sociedad mexicana. El Santo Padre impartió la bendición, que hizo extensiva a todo el pueblo mexicano y regaló al Presidente un tríptico de medallas que conmemoran el aniversario número 23 de su Pontificado. Al final del encuentro, -que duró cerca de treinta minutos-, el Presidente fue recibido por el Secretario de Estado, Cardenal Angelo Sodano y también por el Substituto de Asuntos Generales, Monseñor Leonardo Sandri, así como por el Ministro de Exteriores Papal, el Arzobispo Jean Louis Tauran. El Presidente de México regaló al Papa un bajorrelieve de plata y, al despedirse del Santo Padre le dijo: «Quiero invocar sobre usted la bendición». Una de las agencias informativas (EFE) dijo textualmente: «Todo daba a entender que la esposa del presidente no había ni siquiera pisado el Vaticano. Sin embargo, fue ella misma la encargada de confirmar su encuentro con el Papa». Efectivamente, la Sra. Martha Sahagún afirmó que había sido recibida por Juan Pablo II pocos minutos después de su marido, mientras Fox se entrevistaba con el Cardenal Secretario de Estado, Angelo Sodano. Sahagún contó que la audiencia duró pocos minutos, que fue muy cordial y que el Papa recordó sus cuatros visitas a México. Ella le pidió su bendición para los pobres, los indígenas y los niños mexicanos y rezaron por la Humanidad, según precisó.
Diversas reacciones
Los órganos de información subrayaron el hecho de que la señora Sahagún no haya formado parte del séquito y que haya sido recibida aparte. Expusieron también que todo esto se dio en razón de que se trata de una pareja de divorciados vueltos a casar, es decir, que no están en regla con las normas de la Iglesia respecto al matrimonio. Otra nota informativa afirmó que algunos obispos, los participantes en el Sínodo de los Obispos, mostraron su desaprobación de esta audiencia precisamente porque el recibimiento de dos personas que se consideran católicas y viven en este estado pueda ser entendido como una aprobación del mismo. En la Iglesia no se permite el divorcio y tampoco los segundos matrimonios de los divorciados. Por su parte, también la agencia EFE, reportó la opinión del Arzobispo Presidente de la Conferencia Episcopal, Monseñor Luis Morales Reyes, en la que afirmaba que Juan Pablo II tiene derecho a recibir a quien quiera, en relación con la audiencia concedida a la esposa del Presidente de México, Marta Sahagún, y recordó que la pareja se encuentra en una «situación irregular». «Como recibe en su casa, el Papa tiene derecho a decidir a quién recibe y cómo hacerlo. Yo no tengo noticia de que la haya recibido sola. Nosotros respetamos el fuero interno de las personas, no calificamos, no condenamos a nadie, pero en el fuero externo sí decimos que existe una situación irregular», afirmó el Arzobispo de San Luis de Potosí, que asiste en el Vaticano al Sínodo de Obispos. Morales Reyes calificó de «situación irregular» el hecho de que el Presidente de México, Vicente Fox, y Marta Sahagún, ambos católicos, estén casados por lo civil en segundas nupcias, ya que los dos están divorciados. Respecto a la audiencia privada, el arzobispo dijo: «¡Ojalá! que esto pueda servir para un mensaje pastoral. El Papa ha hablado en varios documentos sobre la familia y el trato pastoral hacia parejas que viven en situación irregular, en los que invita a acercarse pastoralmente a estas parejas y a tratarlas de manera paternal».
Esta vez, como en otras ocasiones, el morbo estuvo empañando la noticia
Debe recordarse que el Papa recibe a todos, y a todos da un mensaje de esperanza, no aprueba los errores y, si existe el pecado, invita a la conversión. De todas maneras, se trató de una visita de un Presidente al Santo Padre, representantes de dos Estados, en el que se trataron asuntos comunes. Lo cierto es que el Santo Padre recordó de nuevo las felices jornadas de sus cuatro viajes a México y los mexicanos siguen estando presentes en toda oportunidad. «Juan Pablo, hermano, ya eres mexicano». Y, se espera, que esta visita pueda ser para el Presidente Fox un examen de conciencia de su administración y un nuevo impulso para conducir el País por mejores caminos.
|
|