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Epifanía, Jesús quiso que lo conocieran todos los pueblos
Churchforum
Hasta el siglo IV la Iglesia comenzó a celebrar en este día la manifestación de Jesús Niño a todos los pueblos o Epifanía. Al igual que la fiesta de Navidad en Occidente, la Epifanía nace contemporáneamente en Oriente como respuesta de la Iglesia a la celebración solar pagana que tratan de sustituir. Así se explica que la Epifanía se llama en Oriente: Hagia phota (la Santa Luz).
Esta fiesta nacida en Oriente ya se celebraba en la Galia (actualmente Francia), a mediados del siglo IV, donde se encuentran vestigios de haber sido una gran fiesta para el año 361. La celebración de esta fiesta es ligeramente posterior a la de Navidad.
Los Reyes Magos
Mientras en Oriente la Epifanía es la fiesta de la Encarnación como la venida de la carne y manifestación de la divinidad, en Occidente se celebra con esta fiesta la revelación de Jesús al mundo pagano, la verdadera Epifanía. La celebración gira en torno a la adoración a la que fue sujeto el Niño Jesús por parte de un grupo de magos (Mt 2, 1-12) como símbolo del reconocimiento del mundo pagano de que Cristo es el salvador de toda la Humanidad.
De acuerdo a la tradición de la Iglesia del siglo I, se relaciona a estos magos como hombres poderosos y sabios, posiblemente reyes de naciones al oriente del Mediterráneo, hombres que por su cultura y espiritualidad cultivaban su conocimiento del hombre y de la naturaleza, esforzándose especialmente por mantener un contacto con Dios. Del pasaje bíblico sabemos que son magos, que vinieron de Oriente y que como regalo trajeron incienso, oro y mirra; de la tradición de los primeros siglos se nos dice que fueron tres reyes sabios: Melchor, Gaspar y Baltazar. Hasta el año de 474, sus restos estuvieron en Constantinopla, la capital cristiana más importante en Oriente; luego fueron trasladados a la catedral de Milán (Italia) y en 1164 fueron trasladados a la ciudad de Colonia (Alemania), donde permanecen hasta nuestros días.
El hacer regalos a los niños el día 6 de enero corresponde a la conmemoración de la generosidad que estos magos tuvieron al adorar al Niño Jesús y hacerle regalos tomando en cuenta que «lo que hiciereis con uno de estos pequeños, a Mí me lo hacéis» (Mt 25, 40); a los niños haciéndoles vivir hermosa y delicadamente la fantasía del acontecimiento y a los mayores como muestra de amor y fe a Cristo recién nacido.
En algunos países, como México, se come la Rosca de Reyes.
La estrella que los guiaba
Un elemento es la estrella que guió a los sabios a Belén. Podemos dejar de lado explicaciones relacionadas con la naturaleza de la estrella. Algunos querrían identificarla con una notable conjunción de planetas registrada en el siglo VII-VI a.C., o incluso con el cometa Halley. La excesiva preocupación por los detalles lleva indefectiblemente a olvidar el punto real de la narración. Efectivamente, la estrella es un elemento indispensable en la narración de San Mateo; pero la tradición cristiana la interpreta no como un fenómeno natural, sino como un símbolo de fe.
Que los Reyes Magos se quedarán todo el año
Otra Navidad, y nos encontramos la familia y los amigos. Otros pasan ya la Navidad en el Cielo, y no por ello dejan de estar con nosotros: quizás su presencia la sentimos más honda. Hemos considerado años atrás el misterio del Nacimiento de Jesús en Belén; también la figura de la Virgen y de San José. ¡Cómo no, los ángeles y los pastores! Pero, ¿qué pasa con los Reyes? Ya quedan casi al final de la Navidad. Casi, casi, estamos preparando la vuelta a la escuela.
¿Qué huella suponen para ti y para mí los Reyes Magos? Huella de ilusión, de anhelos, de alegría, de temblor santo, de candor, de belleza. Cambiamos los papeles, y es entonces cuando descubres el rostro de los demás: qué anhelan, qué esperan, qué ilusiones tienen
Ser Rey Mago es volver a la infancia. ¡Ya vienen los Reyes Magos
! Suena a villancico, a pandereta y a regalos. ¿Por qué no intentas que resuene en tu corazón? ¿Qué les pedirías a esos Reyes poderosos? Ya sé que tienes en la punta de la lengua el regalo de la Paz. El Papa está preocupado, y lo decía ante la Virgen Inmaculada, en la Plaza de España, en Roma. ¿Y qué más? La curación de algún familiar o amigo enfermo, o que alguien tenga trabajo, o
Pero, si te estás dando cuenta, sólo se te ocurren cosas no materiales. Los Reyes llevaron al Niño: oro, incienso y mira. Son cosas materiales, aunque símbolos de su realeza, divinidad y humanidad. ¿Cómo solucionar este problema? Digamos a los Magos que este año se luzcan e intervengan en los regalos que verdaderamente necesitamos a nivel mundial y personal. ¿Por qué no vamos a tener la fe de niños y confiar totalmente en su poder de interceder?...
Sueña, que este año 2002 se presentará optimista, porque hasta dónde tú no llegues, llegarán los Magos, instrumentos divinos.
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