Edición 282
30/06/2002

Iglesia en la Semana

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La Sociedad Salesiana
tiene nuevos presbíteros y diáconos

• Sonia Gabriela Ceja Ramírez

    «Vivirán siguiendo las huellas y el camino de Don Bosco, quien quiso ser la imagen de Jesús Sacerdote», exhortó el Nuncio Apostólico en México

El sábado 22 de junio, la Iglesia de Guadalajara se congratuló con la ordenación de quince nuevos diáconos y dos sacerdotes de la Sociedad de los salesianos, quienes a ejemplo de Don Bosco, su fundador, trabajarán al servicio de los jóvenes, especialmente de los más necesitados.

La celebración tuvo lugar en la Parroquia de San Bernardo y fue presidida por el Nuncio Apostólico en México, Mons. Giuseppe Bertello.

La ceremonia inició a las 4:00 pm. El rito comenzó al llamar a los quince candidatos al Diaconado y pedir al Obispo que fueran ordenados; luego se llamó a los diáconos y se le pidió que fueran ordenados sacerdotes, ya que se consideró que eran dignos de recibir el Orden Sacerdotal.

En su homilía, el Nuncio se dirigió en especial a los padres de los ordenandos, a quienes explicó: «La Ordenación es un momento particular de la Iglesia, porque el Espíritu Santo toma posesión de quienes han sido elegidos». A quienes recibirían el Orden, les aconsejó tener intimidad y unión con el Señor, les recordó que el significado de diácono es «servidor» y, también que éste, el tercer grado del Orden Sacerdotal, nace de la necesidad de la Iglesia de atender a los pobres.

Mons. Bertello recordó que la imposición de las manos significa la recepción del Espíritu Santo, y también que durante la Ordenación reciben de manera especial el Evangelio, por lo que exhortó a los nuevos diáconos a «ponerse en sintonía con la Palabra» y que hicieran «de la Palabra de Dios, el alimento de su vida, no sólo la espiritual, sino también la cotidiana, ya que Dios les da dos Ministerios que se resumen en ser servidores de la Palabra de Dios».

El Nuncio invitó a los presentes a orar por los nuevos presbíteros y diáconos, quienes se donaron completamente a Dios Nuestro Señor mediante el celibato. Recordó también que «Jesús es el Sumo Sacerdote; los demás, participan de ese Sacerdocio». Les dijo que su labor, a ejemplo de Jesús, es anunciar el Evangelio: «Actuarán en la misma persona de Jesús».

Respecto al fundador de la Orden, San Juan Bosco, el Nuncio dijo a los ordenandos: «Vivirán siguiendo las huellas y el camino de “Don Bosco”, quien quiso ser la imagen de Jesús Sacerdote».

Citando las palabras del santo fundador, Mons. Bertello aseveró que «el sacerdote no va solo al Infierno o al Paraíso, sino que va acompañado por las almas perdidas o las almas que él ha salvado», de manera que los nuevos diáconos y sacerdotes deben ser santos, para así transformar y ayudar a los demás.

Asimismo, evocó que Don Bosco se lanzó al servicio con los jóvenes y los pobres, y de esta manera realizó el sueño que tuvo a los 9 años, en el que la Virgen le pedía que transformara a los más necesitados en ovejas del rebaño.

La ceremonia de Ordenación continuó con las promesas de los nuevos diáconos; se les preguntó si querían consagrarse y se les examinó. Ellos, por su parte, prometieron obediencia y respeto al Obispo, al igual que los neopresbíteros.

Posteriormente, se postraron y los asistentes se unieron en oración por ellos. Se cantó la letanía de todos los santos y se hizo la imposición de manos. Luego, recibieron la oración consecratoria y sus familiares y un amigo sacerdote elegido por ellos, les impuso la estola diaconal. Finalmente, el obispo les entregó los Evangelios.

La celebración continuó con los dos nuevos presbíteros, a quienes les fueron impuestas las manos y, una vez que recibieron la oración consecratoria, fueron revestidos con los ornamentos sacerdotales. Después, el Nuncio les ungió las manos y les entregó los vasos sagrados, el pan y el vino.

La ceremonia concluyó alrededor de las 6:30 pm, con una ovación de familiares y amigos para los nuevos ordenados.


En el Instituto Juan Pablo II
Graduación de “jardineros” para la familia

• Pbro. José Manuel Anceno Rivas

El 22 de junio, 69 alumnos del Instituto Superior de Estudios para la Familia Juan Pablo II concluyeron sus estudios de maestría, licenciatura y diversos diplomados. En la homilía de la Misa de Acción de Gracias, celebrada en el Templo de Santa María de Guadalupe, en Jardines Universidad, el Obispo José Trinidad González Rodríguez señaló: «La Iglesia debe preparar pastores sensibles a las necesidades espirituales y materiales de las familias, pastores con experiencia de la realidad, preparados para anunciar la novedad y la belleza de la verdad divina sobre la familia; que estén dispuestos a acompañar a las familias cristianas hacia la perfección del amor».

El prelado instó a los presentes a «ayudar a las familias cristianas a enfrentar situaciones de crisis, las discusiones de doctrina, concepciones de la vida y costumbres contrarias al Evangelio y al verdadero bien de la persona humana». Pero también, dijo el originario de Jesús María, Jalisco, «corresponde a los cristianos el deber de anunciar con alegría y convicción la Buena Nueva sobre la familia, que tiene absoluta necesidad de escuchar siempre de nuevo, y entender cada vez mejor, las palabras auténticas que le revelan su identidad».

Finalmente, apuntó: «Hoy, el mundo está formando “ejecutivos para el tercer milenio”. Los agentes de Pastoral Familiar son “los ejecutivos de la Iglesia”, y tienen que ser formados a la luz de las exigencias de hoy». En nombre del Cardenal Juan Sandoval Íñiguez, de sus compañeros obispos y del suyo propio, felicitó al Instituto Juan Pablo II por sus proyectos y esfuerzos, al igual que a sus alumnos, por su interés, perseverancia y entusiasmo.

La familia, comunidad de personas

Luego de la ceremonia litúrgica, concelebrada por quince sacerdotes –los mismos que cursaron el Diplomado en Consultoría Familiar–, se efectuó la Ceremonia de Graduación, en el auditorio del Instituto Alpes San Javier. Allí, el Lic. José Óscar Jiménez González, egresado de la séptima generación de la Maestría en Ciencias de la familia, señaló: «Tenemos el compromiso de educar en los valores espirituales y esenciales de la vida humana. Los hijos deben crecer en una justa libertad ante los bienes, adoptando un estilo de vida sencillo y austero, convencidos de que el hombre vale más por lo que es que por lo que tiene».

También dijo: «La vida familiar es una escuela de sociabilidad, en la que se aprenden las relaciones comunitarias en un clima de respeto, justicia, comprensión, diálogo y libertad; todo lo anterior, cimentado en el amor auténtico, es decir, en la voluntad plena de procurar el bien del otro, para que la familia viva, crezca y se perfeccione como una comunidad de personas».

«Jardineros» para la familia

Al tomar la palabra para dar su testimonio, a nombre del cuerpo de formadores, el Lic. Javier Ruiz de la Presa expresó: «Las buenas ideas pueden cambiar las vidas de las personas, y a eso se dedican precisamente maestros y alumnos: a buscar buenas ideas, hacerlas germinar y dejarlas crecer en el jardín de su propio conocimiento».

Apuntó el filósofo, escritor y maestro: «Como todo jardín, hay que cultivarlo, “arremangarse la camisa” y estar en contacto con la tierra. En el jardín se alían de modo admirable la teoría, el conocimiento de las plantas, las flores, las semillas, los abonos, y la práctica: la sabiduría consiste en el uso prudente de estos recursos... Mis mejores deseos para la nueva generación de “jardineros”».

Posteriormente, expresó a Semanario que su pasión original es la filosofía. «Yo llegué a ella, por la angustia. Necesitaba responder a preguntas fundamentales, quería encontrar una forma racional que justificara la Creación de Dios». Continuar dando clases es su deseo, porque «es apasionante la vida del educador».

Trabajar ardientemente por la familia

«El Instituto es un hogar común al que todos venimos para renovar nuestras fuerzas y tomar nueva conciencia de la misión que Dios Nuestro Señor nos confía», expresó en su menaje el Pbro. Octavio Acevedo L.C., vicepresidente del Instituto Juan Pablo II. «Al egresado se le abre un maravilloso panorama del mundo; le espera una gran misión: trabajar ardientemente por la familia y hacer que se reconozcan los derechos de ésta. Para ello, ustedes tienen la tarea de promover y defender, en foros nacionales e internacionales, los valores de la familia», y enfatizó: «Hay que escribir, dar conferencias y organizar congresos: no podemos quedarnos con los brazos cruzados».

Es difícil estudiar, pero posible

Tiene 33 años de casada, siete son sus hijos y dos, sus nietos. La señora Carmen Luz Santos de López no escatimó esfuerzo ni tiempo para prepararse mejor, y cursó el diplomado “El Reto de la Educación”. Su anhelo de estudiar se debe a que pertenece al Equipo Diocesano de Pastoral Familiar que preside el Padre Manuel Plascencia Sánchez. «El estudio me ha ayudado a trabajar mejor, a orientar mejor a los esposos», expresó. Mucho la ayudó su esposo, el Ing. Martín López, quien también es un experto en la materia, y también puso «su granito de arena» cada uno de sus hijos.

Nuevos proyectos, nuevos cursos

En entrevista para Semanario, el Lic. José Tomás Lepe, director del Instituto Juan Pablo II, Plantel Guadalajara, explicó que en agosto próximo iniciará la Maestría en Psicoterapia para la Pareja, y ya se organizan los programas y gestionan los permisos para la Maestría en Bioética, aunque esto último podría llevar hasta un año. Indicó que en el curso que acaba de terminar, participaron 37 docentes y su número aumentará a 42, para el periodo que iniciará en septiembre próximo. Asimismo, espera que haya un centenar de nuevos ingresos, para los diplomados, licenciatura y maestría.

Finalmente, dijo que los interesados pueden pedir mayor información en el teléfono 3641-2285.


Programa de fin de cursos de la Licenciatura en Psicología Social
El Instituto de Ciencias Teológicas rindió homenaje al Padre José de Jesús Haro

• Mario Antonio Calderón

    La vocación formadora y humana de quien también creara “La Familia de Dios” en Monticello aún rinde frutos entre laicos y consagrados. También se reconoció la labor de quienes lo acompañaron en la realización de sus proyectos.

A espaldas del templo parroquial de Santa Teresita del Niño Jesús, el sábado 22 de junio se vivió una jornada especial: los alumnos de la Licenciatura en Psicología Social, coordinados por la Maestra Ana María Jones, prepararon una exposición que vinculaba la Cultura mexicana y la religiosidad popular, abierta al público desde primera hora, en la que se hizo un breve pero sustancioso recorrido por algunas manifestaciones artesanales y devocionales de México, desde la época prehispánica hasta la actualidad.

Dicha exposición, con la que se dio fin al ciclo escolar, no fue sin embargo la única actividad del día, ni tuvo como único motivo despedirse del ciclo lectivo: el objetivo fundamental de quienes cursan esta carrera, fue rendir homenaje a los fundadores del Instituto, de manera especial al Pbro. José de Jesús Haro Haro, quien también destacó en vida como formador en el Seminario Diocesano, fundador de «La Familia de Dios», en Monticello, y como pastor preocupado tanto por la situación de los pobres como por la apropiada formación teológica de las mujeres consagradas, igual que de los laicos; razón ésta por la que decidió dar vida al Instituto de Ciencias Teológicas que el pasado fin de semana hizo reconocimiento de su labor.

En el Aula Magna

Poco después de las 11:00 am, en el Aula Magna del Instituto se congregaron numerosos alumnos y ex alumnos del Instituto, así como personas consagradas, docentes, amigos y compañeros del sacerdote zacatecano, quien falleció el 10 de marzo pasado, para asistir a las demás actividades que se realizaron con ese fin. En primer término, correspondió al cantante y compositor Jorge Zárate, quien también se desempeña como cirujano dentista y como colaborador en el programa radiofónico del Dr. Miguel Esteban Valderrama, interpretar algunas canciones propias caracterizadas por el optimismo y el deseo de superación, las que fueron calurosamente recibidas por el público. Después de ello, el Dr. Valderrama dictó una conferencia magistral dirigida de manera especial a los estudiantes, cuyo tema fue la depresión.

Con lenguaje llano y probado conocimiento de la materia, el psicólogo comenzó por definir algunos conceptos básicos, como la diferencia entre la alarma psicobiológica y el miedo, así como la participación de éstos en los procesos de angustia crónica o estrés; continuó con una somera descripción del origen concreto de los factores de la angustia y los medios de defensa a que recurre el ser humano para contrarrestarlos, y cómo, por fin, desembocan en la depresión, la que –concluyó– viene a ser una «una enfermedad de la confianza», y por lo tanto, de la fe.

Reconocimiento a los fundadores

Al concluir la conferencia, los estudiantes de la Licenciatura en Psicología Social hicieron reconocimiento de los alumnos y docentes fundadores del Instituto, así como de diversos colaboradores. Acto seguido, se presentaron tres semblanzas de la vida y la obra del Padre Haro, la primera a cargo de la señora Velvet Trejo, quien cursa la carrera, y las siguientes, de los Pbros. Luis Alfonso Zepeda y Roberto Ramos, cofundadores de la institución, destacando en todas ellas los rasgos más humanos del también promotor de «La Familia de Dios», su total entrega al Ministerio, a los pobres y los Matrimonios; su profundo compromiso con el conocimiento fundado de la fe, y su sencillez.

El evento concluyó con la develación de una placa en memoria suya, junto a la oficina de la Dirección que ocupó el singular sacerdote.


El Cardenal Juan Sandoval bendijo la librería del Arzobispado

Con entrevista de Rosa María Ortiz, Sonia Gabriela Ceja Ramírez

En días pasados, la librería del Arzobispado cambió sus instalaciones al sótano del edificio de la Curia Diocesana, y el señor Cardenal Juan Sandoval Íñiguez, Arzobispo de Guadalajara, acudió a bendecir el nuevo local: «Hoy hemos bendecido las nuevas instalaciones de la librería de Catedral, organizada por la Vicaría de Pastoral de nuestra diócesis, con capacidad para almacenar más libros para los sacerdotes y fieles que vienen al Arzobispado», señaló el Pastor.

Ante la presencia de clientes, personal de la Curia y el Obispo Auxiliar Benjamín Castillo, el Cardenal hizo un recorrido por el lugar y saludó a los presentes. Él mismo explicó a Semanario cuál es el objetivo de brindar este servicio en el Arzobispado: «La finalidad es siempre el servicio pastoral a la comunidad», y alentó a los trabajadores a continuar con esta labor: «Agradecemos mucho a todas las personas que dan este servicio a la diócesis; que Dios las ayude y bendiga».

La librería del Arzobispado expende material católico impreso y en audio, así como imágenes, rosarios y otros artículos devocionales. El horario de servicio es de 9:00 am a 1:30 pm., de lunes a sábado.

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