Edición 282
30/06/2002

Reflexiones

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Memoria de Nuestra Señora del Refugio
Gracia para todos los tiempos

• Sonia G. Ceja Ramírez

    Mi dulce Refugio,
    de todo mi amor,
    oye los gemidos,
    de este pecador.

El 4 de julio, la comunidad de San José de Analco se vestirá de fiesta y celebrará con gran alegría a la Virgen del Refugio.

El origen de la celebración se remonta a 1709, en la ciudad italiana de Viterbo, donde el sacerdote jesuita Antonio Baldinucci empezó a misionar con una dulce imagen de la Virgen, en la que hizo escribir la leyenda «Refugio de los Pecadores». Pronto, los favores y milagros que se le atribuyeron a su paso por aldeas, pueblos y ciudades italianas, sentaron las bases que cimentarían su culto.

La imagen fue coronada por decreto de Su Santidad Clemente XI, en Frescati, precisamente el 4 de julio de 1717. Su fama se extendió rápidamente, y en 1720 su devoción llegó a México junto con la Compañía de Jesús, en la persona del Padre Juan José Güica, quien llegó a Puebla con una copia de la venerada imagen.

El Padre Güica la regaló a Fray José María Guadalupe Alcivia, de la Orden de los Hermanos Menores del Apostólico Colegio de la Santa Cruz, en Querétaro, pues, según le dijo, «esta Señora me ha dicho que se quiere ir con ustedes; como andan por el mundo, que la den a conocer y propaguen su culto».

De esta manera, la imagen llegó al Convento de Guadalupe, en Zacatecas, hacia 1744, donde todavía se halla, aunque de tiempo en tiempo ha vuelto a peregrinar. En 1745, el Padre Alcivia salió a misionar junto con la Virgen por algunos poblados de Jalisco, como Monte Escobedo, Cocula y Bolaños, donde rápidamente «prendió» su devoción.

Uno de los principales promotores de Nuestra Señora del Refugio en México, fue el Obispo de Guadalajara, Dr. Diego Aranda y Carpinteiro, oriundo de Puebla, quien para fomentar el culto consiguió que la Santa Sede concediera la Indulgencia los días 4 de cada mes, lo que fue aprobado por Su Santidad Gregorio XVI, el 31 de marzo de 1843.

Ese mismo año se difundió la noticia sobre la Indulgencia Plenaria que se podía obtener con la devoción a Nuestra Señora Refugio de los Pecadores, sin embargo, con el paso de los años fue quedando en el olvido, hasta que en 1930 el señor Arzobispo Francisco Orozco y Jiménez encontró el documento pontificio mediante el cual se otorgaba la Indulgencia, y el 17 de octubre dio a conocer un texto, en el que se leía: «Servirá, pues, de grande consuelo a mis queridos diocesanos sacar del olvido la gracia pontificia de referencia, y a la vez, de poderoso estímulo para apreciar cada vez más esta dulce y tierna advocación, muy nuestra y muy agradable a la Santísima Virgen María, Señora Nuestra. Aprovechemos, pues, el día 4 de cada mes para honrarla en cualquiera iglesia de este afortunado arzobispado, con ventaja propia y de las benditas ánimas del Purgatorio. Hacedlo saber así a la generación presente, y a las que vengan, que esta gracia es también para todos los tiempos futuros».

Es así como el próximo 4 de julio, fiesta en que se celebra a Nuestra Señora del Refugio, se puede ganar la Indulgencia, pero no sólo en esta fecha sino el día 4 de cualquier mes, cumpliendo con las mínimas condiciones determinadas por la autoridad pontificia: asistir a Misa en estado de Gracia (es decir, después de una buena Confesión), comulgar y hacer una oración por las intenciones del Papa.


Reflexivas

• Lic. Fernán G. Santoscoy Faudon

Nada deprime tanto al personal de una empresa, como presenciar que habiendo vacantes para puestos superiores, los administradores contraten gente de fuera para cubrirlas.

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