Edición 313
02/02/2003

Opinión de nuestros Lectores

Portada
Editorial
Reflexivas
Epigramario
Palabra del Pastor
Voz del Arzobispado
Tema de la Semana
Actualidades
Hacia el 48 Congreso Eucarístico
Página Vaticana
Mundo Católico
Bitácora
Parroquia
Cultural
Iglesia en la Semana
Vida Diocesana
Vida Consagrada
Jóvenes
Institución Altruista
Santidad a tu Alcance
Opinión del Lector
Palabra del Domingo
Cartón Hocio
Cartón Joel
Actividades

Necesita nuestra ayuda

Un transplante salvará la vida de Lucía Gutiérrez Niebla, de 18 años, quien padece insuficiencia renal crónica. Afortunadamente, uno de sus familiares donará el riñón que tanto necesita. Sin embargo, sus parientes no cuentan con los recursos económicos suficientes para costear los insumos desechables que se necesitarán en la intervención, cuyo monto es de 16 mil pesos.

Apoye a Lucía a través de la Fundación Hospitales Civiles de Guadalajara, A.C., depositando su donativo en la cuenta Banamex n. 533, sucursal 4692.

Si necesita mayores informes o desea conocer a esta paciente, en los teléfonos 3122-2436 y 3122-2704 le proporcionarán los datos que requiera.


Ante el Cardenal Posadas Ocampo

Cada semana leo Semanario buscando signos que me muestren la Verdad.
El Cardenal Juan Jesús Posadas es un mártir, y lo afirmo porque, a través de él, en mí se operó una conversión que no la hubiese creído si me la contaran.

Acudí a la Catedral Metropolitana la noche en la que velaron su cuerpo, y fui sólo por curiosidad; conforme me iba acercando al ataúd, me vi envuelto en una tremenda confusión, cuya manifestación más palpable fue el llanto inconsolable que me embargó.

Confuso, abandoné la Iglesia Catedral y por la mañana continúe con mis labores cotidianas. Pero, ¡oh fortuna!, había comenzado en mí un proceso que cambiaría por completo mi vida a través de los actos litúrgicos, y a raíz de las exequias del Cardenal Posadas.

Desde entonces, me han ocurrido cosas maravillosas que ya no me sorprenden (aunque sí deberían sorprenderme). El don de la fe que Dios me concedió por medio de la sangre del Cardenal Posadas, es un regalo que no se compara con todo lo que antes conocí.

Gracias, don Jesús, por el favor concedido.
Jesús F. Magallón


Testimonio acerca de San Sebastián

Soy de San Sebastián El Grande. Actualmente radico en San Diego, California. Hace 16 años salí del pueblo para venir a Estados Unidos, y durante todo este tiempo nunca he dejado de recordar a mi Santo Patrono, San Sebastián, con quien estoy profundamente agradecida por un milagro que me concedió. En 1994, embarazada de mi último hijo, me realizaron muchos estudios, y los doctores dijeron que mi hijo nacería con síndrome Down.

Siempre he tenido fe en mi santo patrono y le pedí mucho, pero mucho, que me ayudara para que mi hijo naciera bien. Durante todo el tiempo que estuve hospitalizada veía la «carita» de San Sebastián, como acompañándome. El día del parto me atendió un doctor que no era el que usualmente lo hacía. Me animó bastante, y me dijo que no creyera lo que habían dicho los otros doctores, que ellos no eran Dios, y que todo estaba bien.

Mi hijo nació bien, y todo se lo debo a mi señor San Sebastián. En agradecimiento llamé a mi hijo, Sebastián; y lo llevé a bautizar a mi parroquia, en San Sebastián El Grande.

Beatriz Barrios Mendoza


Científicos, leyes y transgénicos

Sin duda, la genética llegó para quedarse. Su desarrollo forma parte de la evolución del conocimiento humano. No podemos satanizar a la genética, ni a los científicos que la investigan y practican, puesto que es una rama más del conocimiento humano que puede utilizarse para bien, tal como se hace con el conocimiento y manipulación de la energía atómica. Se puede utilizar tanto para elaborar una bomba como para producir electricidad; pero lo que sí se debe hacer con suma urgencia es legislarla, controlarla, buscando evitar que sea utilizada negativamente.

Las grandes corporaciones, dueñas de patentes biotecnológicas, minimizan los riesgos de consumir alimentos transgénicos o de alimentarnos con animales manipulados genéticamente; resulta lógico porque lo que menos les interesa somos los seres humanos. Sus intereses se centran en concluir las investigaciones sobre tal producto genético lo más rápido posible para adjudicarse la patente, y con ello, obtener ganancias en miles de millones de dólares.

Estudios realizados por científicos europeos concluyen que el consumo de alimentos transgénicos no está libre de peligros para el ser humano, por lo que estoy en total desacuerdo en que se apruebe la siembra y comercialización de productos transgénicos en nuestro País, hasta que no se compruebe su inocuidad a corto, mediano y largo plazo. Una buena decisión sería que nuestro País se alineara con la política anti-transgénica promovida por los países europeos, evitando ceder a presiones de las grandes corporaciones.

Nuestros legisladores deben ponerse al día y a la vanguardia, trabajar arduamente en la creación de nuevas leyes para proteger a la sociedad civil de los nuevos delitos que nacen del avance meteórico de la tecnología.

Humberto Martínez Domínguez


Nada contra la naturaleza

Desde el inicio de la Creación, el hombre ha ambicionado conocer todos y cada uno de los secretos del universo. Numerosos científicos no se resisten a la seducción de manipular la creación de otro ser, de jugar a ser Dios, de dar vida a su propia Creación, de entrometerse en la evolución natural de los seres vivos, de hacer en pocos días lo que a la naturaleza le costó millones de años.

La biogenética comenzó experimentando con plantas, en ellas modificó e intercambió genes de diferentes especies, clonó las resultantes, realizó millones de intentos fallidos en vegetales hasta obtener mutaciones de calidad superior: alimentos transgénicos. El siguiente paso fue experimentar con animales; después de muchos fracasos surgió el primer mamífero clonado, la famosa oveja Dolly, a la que le siguieron toda clase de mamíferos. Ahora experimentan con seres humanos, y seguramente continuarán con animales extintos y seres humanos que vivieron en el pasado.

El supuesto éxito de la biotecnología se convertirá en un gran fracaso cuando comencemos a pagar el precio de romper los principios naturales más elementales.

Los alimentos transgénicos están prohibidos en Europa; los países emergentes y tercermundistas seremos los «conejillos de Indias» y padeceremos enfermedades nuevas como la de las «vacas locas», o nos intoxicaremos por clembuterol al comer hígado de res.

Existen muchos mitos en cuanto a los supuestos grandes beneficios de la biotecnología, divulgados por las grandes corporaciones que lucran con ella; debatir cada una llevaría mucho tiempo y espacio, por lo que terminaré diciendo que tomemos conciencia, no nos dejemos engañar.

Moisés García Cárdenas


Para terminar con el narcotráfico

Se necesita ir al fondo del asunto, es decir, enfocarnos con los consumidores. ¿Pero cómo hacerlo? Habría que partir de que ellos están enfermos y necesitan ser curados; pero se cuentan por millones en todo el mundo.

Se necesitaría comenzar por nuestro entorno local (barrio, ciudad, Estado); luego, en toda nuestra Nación para que, al verlo, lo pongan en práctica todos los demás países del mundo.

Aquí es donde entrarían a la acción el apoyo de nuestro Gobierno y sociedad en general, llevándose a cabo, simultáneamente, campañas de convencimiento en todos los niveles socioeconómicos, culturales y religiosos, tal y como ya lo han implementado distintas agrupaciones con buenos resultados.

De esta manera, en la misma proporción en la que se fueran curando los «enfermos», se le daría jaque mate al nefasto narcotráfico.

José de Jesús Anaya Palomera


Agradecemos y consideramos la opinión de nuestros siguientes lectores: Claudia Gabriela, María Pérez, Ceferino Sain, Luis Adolfo Orozco Fernández, Juan Murillo Angulo, Verónica Gutiérrez Amaral, Eduardo Badillo Díaz, Olga Lucía Tobon Mejía, Paula Álvarez, Isaí Rodríguez Hernández, Juan Chávez, Jacqueline Villareal Álvarez, Luz Virginia Bueno, Juan Salvador García Aguilar, Luis Alirio Carrillo, Iveth Ortiz Parra, Juan Emmanuel y Miguel Ángel Grajeda.

Manda tus comentarios,
haz click aquí


Portada
Directorio
Ediciones Anteriores
Arquidiocesis de GDL
Pág. Principal