Edición 388
11/07/2004

Actualidades

Portada
Editorial
Reflexivas
Epigramario
Palabra del Pastor
Voz del Arzobispado
Tema de la Semana
Voz de los Obispos
Rumbo a los Altares
Tema Social
XLVIII CEI
Parroquia
Actualidades
Página Vaticana
Mundo Católico
Bitácora
Formación
Cultural
Jóvenes
Campo y Ambiente
Vida Consagrada

Opinión del Lector
Palabra del Domingo
Cartón Hocio
Cartón Clementina
Actividades

La Diócesis de Guadalajara cumple 456 años

Raquel Guadalupe Núñez Rojas,
Centro de Estudios Históricos “Fray Antonio Tello”

La Iglesia de Guadalajara se prepara a celebrar uno de los acontecimientos más importantes de su vida episcopal: El aniversario de la creación de su Obispado, hecho que tuvo lugar hace 456 años, el 13 de julio de 1548.

Antecedentes históricos

Diez años antes del establecimiento definitivo de la ciudad de Guadalajara, Compostela fue fundada por Nuño Beltrán de Guzmán, el 25 de julio de 1532. Se pretendía que esa ciudad fuera la capital y el centro de catequización de la Nueva Galicia, aunque sólo la habitaban seis familias y ninguna garantía de seguridad en esos días.

La actual capital tapatía había sufrido tres cambios: Nochistlán, Tonalá y Tlacotán, precisamente, por carecer de seguridad; hasta que el 14 de febrero de 1542, quedó establecida aquí, en su actual sitio. El historiador Dávila Garibi nos dice: «Desde que la trashumante ciudad de Guadalajara fue trasladada al lugar que actualmente ocupa, los conquistadores y primeros pobladores de la Nueva Galicia encontraron en ella tantos atractivos y ventajas sobre Compostela, que muchos vecinos de esta última, se trasladaron con sus familias a la nueva ciudad de Guadalajara».

Obispado deseado

Continúa Dávila Garibi: «Con este motivo, el 3 de enero de 1543, en escrito petitorio que pasó antes el escribano público, Baltazar de Montoya, los alcaldes y regidores de la ciudad de Guadalajara.... Todos ellos conquistadores y primeros pobladores de la ciudad, impetraron a su Cesárea Majestad, el Emperador Carlos V de Alemania y I de España, la erección del deseado obispado, cuyos límites, el propio Monarca podría señalar».

Atendiendo a esta petición, la actual Diócesis guadalajarense fue erigida como Obispado Compostelano por el Papa Paulo III, mediante la Bula Super speculum militatis Ecclesiae (Sobre la imagen de la Iglesia que milita), el 13 de julio de 1548, en el año décimo cuarto de su reinado, según archivo secreto del Vaticano, Reg. Lat. 1650.

De la Bula Papal entresacamos unas líneas: «Ciertamente, habiendo una provincia llamada Nueva Galicia entre las demás que se encuentran entre las Islas de las Indias... Nos, teniendo una madura deliberación sobre estas cosas con nuestros hermanos, y con el consejo de ellos... Para gloria de Dios Omnipotente y honor de su gloriosísima Madre la Virgen María... Erigimos e instituimos en ciudad que se llamará Compostelana y en ella una Iglesia que de la misma manera se llamará Compostelana, en favor de un Obispo que también se llamará Compostelano...».

Predomina Guadalajara sobre Compostela

El primer Obispo nombrado para ocupar la Sede Compostelana fue Fray Antonio de Ciudad Rodrigo, mas el humilde religioso declinó tal honor. Luego se nombró a don Juan de Barrio e Infante, quien falleció sin haber obtenido la consagración correspondiente. El tercer nombramiento recayó en don Pedro Gómez de Maraver, Deán de la Catedral de Oaxaca, nacido en Granada, España, y preconizado Obispo, el mismo 13 de julio de 1548. Falleció el 18 de diciembre de 1551.

Dávila Garibi afirma: «El ilustrísimo Señor, Gómez de Maraver, no obstante lo mandado por el Papa y por el Rey, fijó su residencia en Guadalajara, confiando en que las gestiones para conseguir el permiso de trasladar la Sede de Compostela a Guadalajara, habrían de ser favorables».

Según las viejas crónicas, el 10 de diciembre de 1560, los guadalajarenses celebraron una sonada victoria sobre Compostela: Lograron para Guadalajara el rango de Capital de la Nueva Galicia; el traslado a esta ciudad, de la Real Audiencia y el cambio de la Sede Episcopal Compostelana.

De hecho, el Obispado no se consolidó, sino hasta cuando el segundo Obispo, don Pedro Ayala logró que se autorizara el cambio de la Sede Mitral a la «Guadalajara de Indias». Fray Pedro, con al venia real, tomó posesión de su Diócesis en 1560. Inmediatamente, colocó la primera piedra de la primitiva catedral, muy cerca de donde se encuentra el Templo de Santa María de Gracia.

Grandeza de la diócesis

Siendo el Dr. D. Pedro Espinoza y Dávalos el pastor número 27, la Diócesis de Guadalajara fue elevada a la categoría de Arquidiócesis por el Papa Pío IX, mediante Bula expedida en Roma, en el año de 1862. El Obispado guadalajarense fue el sexto de los siete erigidos en la Nueva España durante la Colonia, y tal vez el más extenso. De su original territorio se han desprendido 10 arquidiócesis, 48 diócesis, 4 prelaturas misionales y un vicariato apostólico.


Portada
Directorio
Ediciones Anteriores
Arquidiocesis de GDL
Pág. Principal