El pulso de la Fe
«Lenguaje encriptado»
• Roberto O’Farrill Corona
El objetivo inmediato de la nueva ética mundial es la erosión de la fe y el descrédito hacia las instituciones religiosas. Nunca, tan sutilmente como ahora, la espiritualidad había sido el objetivo a destruir

Al final de la Guerra Fría, las minorías poderosas que llevan el timón de la gobernabilidad mundial desde 1989, arropadas bajo las siglas de la Organización de Naciones Unidas y mostrando siempre ese rostro visible, han puesto en marcha una revolución cultural global consistente en sustituir los tradicionales valores cristianos de Occidente, por la llamada «nueva ética mundial»
Se trata de un sistema ético posmoderno que pretende ser radicalmente posjudeo-cristiano a partir de imponer la idea de que la tradición de la fe ha quedado en el pasado, y que ha llegado el tiempo de superarla con novedosas normas. En pocos años ha proliferado al grado de que ya rige las culturas del mundo.
La nueva ética mundial amalgama nuevas palabras, nuevos paradigmas, normas, valores, estilos de vida, métodos educativos y procesos de gobernabilidad que ya se han extendido e impuesto por todo el orbe. Para ello utiliza un «lenguaje encriptado» que encierra un segundo sentido y que por debajo de la mesa contiene su verdadera expresión, con un concepto que es totalmente distinto al que en apariencia expresa. Es apenas la primera fase del proceso. La segunda consiste en la desvirtualización de los valores esenciales para sustituirlos por los nuevos paradigmas, fase que ya ha dado inicio.
Nuevos paradigmas posmodernos
Durante la Guerra Fría, el marxismo-comunismo y el socialismo habían perseguido a las Organizaciones No Gubernamentales (ONG’s) que entonces surgían como reclamos del respeto a los derechos humanos, tan desdeñados por los regímenes totalitarios, y las calificaron como «aberraciones» liberales. Pero hoy, muchas de las llamadas ONG’s se han convertido en caldo de cultivo para la divulgación de esta nueva ética mundial, sin que estén enteradas de ello, pues el nuevo «lenguaje encriptado» se presta para ser utilizado por numerosas organizaciones, que si bien pretenden actuar de buena fe, tienden a seguir las nuevas normas sin analizar cuidadosamente su origen y sus implicaciones. Ni siquiera han logrado realizar un ejercicio de discernimiento adecuado de los términos y expresiones.
Estos nuevos paradigmas posmodernos desestabilizan a los anteriores, al grado de que, como se ha mencionado, rigen ya las culturas y han «superado» a los precedentes conceptos y valores.
Por ejemplo…
Algunos ejemplos de este «lenguaje»:
De gobierno se pasa a gobernabilidad.
De democracia representativa a democracia participativa.
De autoridad a autonomía, y luego a derechos individuales.
De esposos a pareja.
De felicidad a calidad de vida.
De la familia a uniones de convivencia.
De padres a reproductores.
De la caridad a los derechos.
De la identidad cultural a la diversidad cultural.
De voto mayoritario a consenso de la población.
De confrontación a diálogo.
De seguridad internacional a seguridad humana.
De embrión humano a embarazo no deseado.
De control poblacional a salud reproductiva.
De Dios a energías cósmicas.
De libertad religiosa a laicidad del Estado.
De valores universales a ética mundial.
Nueva escala de valores
Como puede verse de manera tan evidente, se trata de una nueva escala de valores impuesta a todos con la magnitud de una revolución cultural mundial. De aquí la sorpresa constante de muchos que no hallan explicaciones a lo que está sucediendo y los intentos variados de definir a este fenómeno. El Papa Benedicto XVI le ha llamado «dictadura del relativismo», y su predecesor, «cultura de la muerte».
En México ya se prepara y difunde el Forum Universal de las Culturas Monterrey 2007, a desarrollarse del 20 de septiembre al 8 de diciembre, para gestar desde allí la inducción a la sociedad mexicana de este novedoso «lenguaje encriptado».
|
|