¿Qué es la eutanasia para la Iglesia?
• Víctor Manuel Pazarín

• La eutanasia no es una forma de medicina, sino una forma de homicidio; y si la práctica un médico, éste estará negando la ciencia médica.
• No es una técnica, un recurso de la medicina, sino que la expulsa, la sustituye.
• Por ser la negación de la medicina, se vuelve contra el médico que la practique.
• Cualquiera es perfectamente capaz de advertir la diferencia sustancial que existe entre ayudar a un enfermo a morir dignamente y provocarle la muerte.
• La eutanasia se vuelve contra el médico que la practique, por dos razones fundamentales: por un lado, es fácil que el médico se habitúe a esta práctica una vez admitido el primer caso; y, por el otro, acaba con la base del acto médico: la confianza del paciente en él.
• La humanidad ha progresado en humanitarismo retirando a los gobernantes y los jueces el poder de decretar la muerte (abolición de la pena de muerte). Los partidarios de la eutanasia pretenden dar un paso atrás, otorgando tal poder a los médicos. De conseguir tal propósito lograrían dos retrocesos por el precio de uno: recrearían una variedad de muerte legal y degradarían, tal vez irreversiblemente, el ejercicio de la medicina.
Derechos del enfermo moribundo
El derecho a una auténtica muerte digna incluye:
• No sufrir inútilmente.
• Respetar la libertad de su conciencia.
• Conocer la verdad de su situación.
• Decidir sobre sí mismo y sobre las
intervenciones a que se le haya de someter.
• Mantener un diálogo confiado con los médicos,
familiares, amigos y sucesores en el trabajo.
• Recibir asistencia espiritual.
• Los derechos a no sufrir inútilmente y a decidir sobre sí mismo amparan y legitiman la decisión de renunciar a los remedios excepcionales en la fase terminal, siempre que tras ellos no se oculte una voluntad suicida.
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