El mundo, a la luz de la Doctrina Social
Recientemente, del miércoles 7 al viernes 9 de noviembre, los obispos de la Provincia Eclesiástica de Guadalajara y empresarios de esta región, es decir, de las ciudades de Guadalajara, San Juan de los Lagos, Aguascalientes, Tepic y Colima, nos reunimos en Tapalpa, Jalisco, por décima ocasión. La finalidad fue analizar el mundo del trabajo a luz de la Doctrina Social de la Iglesia, persiguiendo dos objetivos: primero, conocer nosotros, los obispos, todas las implicaciones, dificultades y problemas que enfrenta el ámbito empresarial, saber cómo son y cómo trabajan los empresarios, qué cualidades tienen además de poseer recursos económicos necesarios, para poder conformar una empresa exitosa. El otro objetivo fue que estos empresarios conocieran la Doctrina Social de la Iglesia, para que, como cristianos que son, puedan aplicar las enseñanzas del Evangelio a lo empresarial y conducir sus negocios como lo señala la Iglesia, de manera humana y cristiana.
Los conferencistas que se suelen invitar a estas reuniones son personas que gozan de prestigio a nivel nacional; en ocasiones son políticos, secretarios de gobierno, miembros del Instituto Mexicano de Doctrina Social Cristiana (IMDOSOC), así como empresarios notables tanto a nivel nacional como local, quienes exponen, a grandes rasgos, cómo se aplica actualmente la Doctrina Social en el mundo del trabajo.
Particularmente, en esta décima reunión se analizó el Documento emanado de la V Conferencia del Episcopado Latinoamericano (CELAM) de Aparecida, que abordó, desde la Doctrina Social, los temas de la sociedad, el trabajo y el compartir de los bienes.
Asimismo, los empresarios asistentes, sobre todo jaliscienses, dueños de empresas exitosas, dieron a conocer cuál fue el camino que han seguido para hacer crecer de manera exitosa sus negocios; qué estrategias utilizaron, cómo los han conducido; todo esto encaminado a ejemplificar cómo se puede tener un mayor número de empresas sólidas que ofrezcan trabajo digno y sueldos convenientes a los trabajadores, sobre todo jaliscienses.
Sin embargo, lo sustancial de estas reuniones ha sido y es cristianizar el mundo del trabajo, y lograr, como bien lo dijera el Papa Juan Pablo II en aquella Encíclica social Centessimus annus, que celebraba en 1991 los 100 años de la primera Encíclica social escrita por León XIII, la Rerum novarum, empresas que sean auténticas comunidades humanas y cristianas integradas por hijos de Dios, donde todos participen, todos sean responsables, corresponsables, crezcan humanamente y se beneficien de la buena marcha de la empresa; eso fue lo que pretendimos hacer durante los pasados días en que estuvimos reunidos en la sierra de Tapalpa estudiando problema tan importante.
Quiero invitar a que, teniendo ahora un Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia tan a la mano, sobre todo a quienes están preparados académicamente, lo lean para que constaten la sabiduría y orientaciones, tan importantes y prácticas, que ofrece la Doctrina de la Iglesia.
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