Agradecen a Dios por el regalo
de los dos nuevos Obispos
• Cristina Elizabeth Díaz Morales
Con la alegría de atestiguar la ordenación episcopal de los Monseñores, Juan Humberto Gutiérrez Valencia y José Francisco González González, los familiares y amigos disfrutaron de una convivencia en el Deportivo Morelos

El Cardenal Sandoval departió en el convivio con sus dos nuevos Auxiliares.
Fotos: CEDM
Después de la ceremonia litúrgica, los nuevos obispos, acompañados por el Nuncio Apostólico Christophe Pierre, el Cardenal Juan Sandoval Íñiguez, sacerdotes, amigos y familiares, compartieron una comida para celebrar su nuevo nombramiento.
Visiblemente emocionada hasta las lágrimas, la mamá del Obispo Juan Humberto Gutiérrez Valencia, la señora "Conchita", como le dicen de cariño, dijo sentirse muy agradecida con Dios, por la bendición de haberle permitido ver que uno de sus hijos alcanzó el grado mayor del sacerdocio.
“No puedo explicar lo que siento, estoy muy emocionada; pero es un gran regalo de Dios, después de que yo soy tan pecadora, que me bendiga de esta manera es maravilloso”.
Al igual que su familia, pidió a todos los fieles elevar sus oraciones por la santidad de su hijo.

La mamá de Mons. Gutiérrez, Sra. “Conchita" Valencia.
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Ejemplo a seguir
Claudia Gutiérrez, sobrina de Monseñor Juan Gutiérrez, se mostró alegre y contenta de tener por tío a un Obispo: “Es una bendición muy grande, es una gran emoción, es un sentimiento muy hermoso que es muy difícil de explicar”.
Reconoció que para toda su familia es un gran reto y representa una gran responsabilidad, porque ahora, tienen que ser ejemplo para todos los fieles de la comunidad.
Felicidad que llena el alma
La hermana del padre Gutiérrez Valencia, Esther, religiosa, no se cansó de agradecer a Dios por el nombramiento de su hermano,:“Nuestro Señor ha sido muy bondadoso con nosotros; en ningún momento nos has dejado solos y es una gran alegría para mi madre, sobre todo porque Dios le permitió ver que su hijo alcanzara el grado máximo del sacerdocio, después de que quedó viuda hace 60 años”.
Con lágrimas pidió a todos los que conocen a su hermano, hacer oración para que pueda cumplir su apostolado como se requiere.
Por su parte, el Padre Juan, hermano del Obispo Francisco González González destacó que este nombramiento es un regalo de Dios para la iglesia diocesana, para la familia, y una enorme distinción para la persona; pero también es una gran tarea, porque los regalos siempre van con una gran exigencia y ahora, se tiene que enfrentar lo más difícil.
Añadió que ahora, a la familia del nuevo Obispo le corresponde seguir haciendo oración por él, apoyarlo, no dejarlo solo en su trabajo y agradecer al Señor por este regalo.
Durante más de tres horas, los familiares y amigos de los nuevos Obispos compartieron en la reunión la emoción de sus nombramientos, abrazos, felicitaciones y sobre todo una gran alegría, según se pudo percibir entre los asistentes.
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