Arzobispado de Guadalajara
Centro de Formación Espiritual de la Divina Voluntad
A los Señores Sacerdotes, Religiosos y Religiosas,
Organismos Laicales Eclesiales y a todos los Fieles en general:
Les envío un saludo afectuoso, en la alegría de Cristo Resucitado.
Una de las misiones principales de la Iglesia es anunciar el Evangelio y trabajar para que se implante en el mundo, viviendo con docilidad a la Divina Voluntad, según nos enseñó nuestro Señor Jesucristo en la oración del Padrenuestro (Cfr. Mt 6, 9-13).
Para vivir en la Divina Voluntad es necesario cumplir los Mandamientos del Señor como Él lo expresó: «El que cumple mis Mandamientos, ése es el que me ama» (Jn 14, 23); el mismo Señor Jesucristo tenía como alimento cumplir la voluntad de su Padre: «Mi alimento consiste en hacer la voluntad del Padre que me envió, y llevar a término toda su obra de salvación» (Jn 4, 34), y vivir, además, en comunión con la Iglesia y sus legítimos Pastores.
Al carisma apostólico le están sometidos todos los demás carismas: don de profecía, de sanación, de enseñanza, de hacer milagros, etcétera, como San Pablo claramente nos enseñó (1Cor 12, 27). Nuestra Diócesis siempre ha sido beneficiada con singulares dones y carismas del Espíritu Santo, que van enriqueciendo a su pueblo para la edificación del Cuerpo de Cristo, que es la Iglesia.
En este contexto, han surgido en nuestra Iglesia diocesana grupos de seglares deseosos de vivir más íntimamente en docilidad a la Divina Voluntad, que se reúnen en los llamados «Cenáculos de Oración». Para que estas personas crezcan realmente en la fe y ejercitar sus carismas en comunión con la Iglesia, es necesario que los Cenáculos ya existentes se integren como una sola comunidad, en el CENTRO DE FORMACIÓN ESPIRITUAL DE LA DIVINA VOLUNTAD, para unificar criterios, recibir las indicaciones y disposiciones del Arzobispado y evitar confusiones que surgen con frecuencia cuando proliferan grupos sin la asesoría adecuada.
Con este fin, existe en nuestra Diócesis el CENTRO DE FORMACIÓN ESPIRITUAL DE LA DIVINA VOLUNTAD, cuyo objetivo es precisamente formar, encauzar y orientar a todas las personas que quieren vivir en esta espiritualidad particular, que surgió en Italia por obra de la Sierva de Dios Luisa Picarretta. Las asignaturas que se imparten son las enseñanzas de la Sagrada Escritura, del Concilio Vaticano II, del Magisterio de la Iglesia, y otras materias propias de una formación integral para los fieles laicos.
El M.I. SR. CANÓNIGO DR. D. FERNANDO LUGO SERRANO, que es el asesor eclesiástico de este movimiento laical, es el responsable de coordinar los trabajos de dicho Centro de Formación Espiritual de la Divina Voluntad, asesorado por un grupo de sacerdotes y laicos cualificados, aprobados previamente por este Arzobispado. La sede del Centro de Formación Espiritual de la Divina Voluntad, está en avenida La Paz 1665; los teléfonos son 3825 9150, 1078 6920, 1078 6921 y el fax 3826 6400, el cual ya ha iniciado sus actividades.
Pido a los Señores Sacerdotes, a los Superiores de las comunidades religiosas masculinas y femeninas, y a los Coordinadores de Organismos Laicales, apoyar esta iniciativa y recomendarla a las personas interesadas en ella.
Que el Espíritu Santo, Alma de la Iglesia, fecunde con sus siete dones esta obra, y que la Santísima Virgen María, quien fue la mejor practicante de la Divina Voluntad, tenga bajo su protección este Centro, dedicado a acrecentar la comunión de la Iglesia.
Guadalajara, Jalisco, a 8 de abril de 2008.
† Juan Card. Sandoval Íñiguez,
Arzobispo de Guadalajara
Juan Pablo Preciado Ramírez, Pbro.,
Secretario.
Circular 13/2008
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