Lamenta el Papa, asesinato de sacerdote
siro-ortodoxo en Iraq
CIUDAD DE EL VATICANO.-El Cardenal secretario de Estado, Tarcisio Bertone, envió un telegrama de pésame en nombre del Papa Benedicto XVI por el asesinato, el sábado 5 de abril, de un sacerdote siro-ortodoxo en Bagdad, apenas tres semanas después de que se encontrara el cadáver del Obispo caldeo-católico de Mosul, Paulos Faraj Rahho, en un recrudecimiento de la campaña contra cristianos iraquíes.
En el comunicado, dirigido al Arzobispo siro-ortodoxo de Bagdad, Mar Saverius Jamil Hawa, el Santo Padre expresa su profundo dolor por la ejecución del sacerdote Yousef Adel Abudi. Asimismo «asegura al prelado siro-ortodoxo de Bagdad, a los sacerdotes y religiosos de la Arquidiócesis, su cercanía en la oración».
«Confiando el alma de este devoto servidor a la infinita misericordia de Dios, Su Santidad ora para que todo el pueblo siga el camino de la paz, con el fin de edificar una sociedad justa y tolerante en la amada tierra de Iraq», concluye. (VIS)
Derechos humanos, a combatir el racismo
CIUDAD DE EL VATICANO.- El Arzobispo Silvano Tomasi, observador permanente de la Santa Sede ante la Oficina de las Naciones Unidas e Instituciones Especializadas en Ginebra, pronunció un discurso durante la VII Sesión Ordinaria del Consejo de los Derechos Humanos, que tuvo lugar en esta ciudad. El prelado afirmó: «A cada derecho corresponde un deber. Las comunidades se forman y son protegidas en esta interacción de derechos y deberes, y en la consecución del bien común». Por eso, añadió, «hay que proporcionar un entorno favorable donde la persona pueda desarrollarse sin injustas discriminaciones. La libertad religiosa, en muchos modos, es un símbolo de este tipo de ambiente que sostiene tanto a las personas como a las comunidades».
En otro discurso, el observador permanente de la Santa Sede señaló que «la cuestión del pluralismo en las sociedades contemporáneas y la lucha contra el racismo pueden hallar una solución en un contexto donde las personas gocen de todos los derechos humanos, civiles y políticos, sociales, culturales y económicos. La tolerancia por sí sola continuó no es suficiente; toda persona debería reconocer tanto la diferencia como la igualdad con el otro para encontrar soluciones a los problemas prácticos de la convivencia».
Tomasi subrayó: «El racismo y la intolerancia deben ser combatidos con medidas prácticas concertadas». En este contexto, afirmó, «la educación, que favorece el conocimiento mutuo, genera confianza y sostiene la realización de los derechos humanos, puede ser un canal importante para el diálogo». (VIS)
El Resucitado marca una fe robusta
CIUDAD DE EL VATICANO.- No ideas humanas, sino un encuentro real con Cristo Resucitado en su Palabra y en la Eucaristía, es lo que fortalece la fe y edifica la Iglesia día a día, afirma Benedicto XVI. Junto a miles de peregrinos en la Plaza de San Pedro, el Papa hizo revivir, con toda su actualidad, el episodio del evangelio dominical, del camino de Emaús, que recorrían dos discípulos desalentados por la muerte de Jesús.
Todo cristiano; es más, todo hombre apuntó, tiene su particular camino de Emaús; «Jesús Resucitado se hace compañero de viaje para encender en nuestros corazones el calor de la fe y de la esperanza, y partir el pan de la vida eterna». Tal camino evidencia «la situación de muchos cristianos de nuestro tiempo», cuando «la propia fe entra en crisis, a causa de experiencias negativas que nos hacen sentir abandonados por el Señor», reconoció. Pero puede convertirse «en camino de purificación y maduración de nuestra fe en Dios», alentó.
«También hoy podemos entrar en diálogo con Jesús, al escuchar su Palabra; también hoy parte el pan para nosotros y se nos da a sí mismo como nuestro pan, de forma que el encuentro con Cristo Resucitado es posible también hoy». Tal encuentro «nos da una fe más profunda y auténtica, templada, por así decirlo, mediante el fuego del acontecimiento pascual; una fe robusta porque se nutre no de ideas humanas especificó, sino de la Palabra de Dios y su presencia real en la Eucaristía». (ZENIT)
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