Edición 585
20/04/2008

Mundo Católico

Portada
Editorial
Epigramario
Reflexivas
Voz del Arzobispado
Palabra del Pastor
Tema de la Semana
Actualidades
Mundo Católico
Tema Social
Iglesia en la Semana
Página Vaticana
Bitácora
Opinión
Panorama Parroquial
Cultural
Camino de Santidad
Palabra del Domingo
Actividades
Página infantil
Hocio
Bolsa de Trabajo

Mons. Ricardo Watty Urquidi
Tomó posesión el VII Obispo de Tepic

Sonia Gabriela Ceja Ramírez y
• José de Jesús Parada Tovar



Tepic, Nayarit.- “La eficacia del ministerio depende de la disponibilidad del sacerdote, del obispo, hacia el servicio. El Pastor ha de gobernar con firmeza y con ternura, al igual que Cristo. El sacerdote está frente a Dios, confiado a Él, vive de Él y para Él, ocupado de sus cosas”. Así lo expresó el Arzobispo francés Christophe Pierre, Nuncio Apostólico de la Santa Sede en México, en la homilía de la Misa en que dio posesión, como el séptimo Obispo de Tepic, a Mons. Ricardo Watty Urquidi, Misionero del Espíritu Santo, el viernes 11 de abril.

“Don Ricardo ha recorrido un largo camino de vida religiosa, sacerdotal y episcopal, y proviene de una Congregación de Misioneros que es orgullo de esta Nación y, como una coincidencia providencial, viene a regir como Pastor en esta Ciudad, fundada en 1531 con el nombre de ‘Espíritu Santo”, puntualizó el representante papal, caracterizado en sus alocuciones por simpáticos comentarios, como el de evocar como “La Chaparrrita” a Nuestra Señora del Rosario de Talpa, Patrona de la Diócesis de Tepic.

Emotiva celebración

Presidió el acto eucarístico en la primera parte (hasta que Mons. Watty fue formalmente posesionado y pasó a encabezar la concelebración), el Cardenal Juan Sandoval Íñiguez, Arzobispo de Guadalajara y, como Metropolitano, máxima autoridad en la Provincia Eclesiástica de Occidente, a la que pertenece la Diócesis nayarita, y también participaron 35 obispos –entre ellos el de Texcoco y Presidente de la Conferencia Episcopal Mexicana, D. Carlos Aguiar Retes, oriundo de tierras nayaritas- y unos 275 presbíteros, tanto del clero local como del tapatío, de religiosos y del de Nuevo Laredo, de donde procede el entrante jerarca.

Espléndido marco fue el Parque Municipal de La Loma, habilitado en su más frondosa zona para este momento, sagrado e histórico. Millares de fieles, procedentes de las cinco regiones diocesanas, aparte de un grueso contingente de neolaredenses, tomaron parte en la Misa con devoción y también con entusiasmo a la hora de vitorear y ovacionar, por igual a “Don Ricardo” que a “Don Alfonso” (Humberto Robles Cota, Obispo saliente), quien también hizo uso de la palabra para agradecer tales muestras y el acompañamiento de tantos clérigos.

Juramento y compromiso

De manos del Nuncio, el nuevo Obispo recibió el documento pontificio que lo acredita como el Pastor de Tepic, y éste lo mostró al Cardenal Sandoval, al Colegio Diocesano de Consultores como testigo y aval de la validez, a los Obispos presentes y a una expectante asamblea que prorrumpió en aplausos. Acto seguido, Mons. Watty, de rodillas ante el enviado del Papa, recitó el Credo como profesión de fe e hizo juramento de fidelidad a la Sede Apostólica.

Con el báculo en su diestra, pasó luego a tomar posesión por primera vez de su sede y a presidir la celebración. Procedieron a darle el abrazo de felicitación sus compañeros en el Episcopado, algunos presbíteros, religiosos, religiosas, seminaristas, niños y jóvenes. Es la tercera responsabilidad de estas dimensiones que asume el prelado, quien por 18 años gobernó la entonces naciente Diócesis de Nuevo Laredo, Tamaulipas, y antes había sido Obispo Auxiliar en la Arquidiócesis Primada de México.

“Enviado por el Santo Padre -dijo en su momento a su nueva grey-, vengo a esta tierra de gran riqueza humana y natural, regada por la sangre de algunos mártires, con el deseo de continuar, por el Espíritu Santo, lo que ustedes han vivido y vivirán como discípulos y misioneros. Serviré con el deseo de sembrar a Cristo y de trabajar unidos en una misma fe”.

No obstante lo prolongado del acto, los fieles mostraron piedad, orden, atención y una gran alegría por conocer y recibir al Obispo Watty Urquidi, quien había entrado a su jurisdicción unas horas antes por Ixtlán del Río, donde se le tributó cálida y entusiasta recepción. A su paso por distintos poblados encontró vallas de fieles con flores y globos. En la Catedral de La Asunción le fueron entregadas las llaves, símbolo de bienvenida y también de autoridad en esta hermana circunscripción eclesiástica, erigida hace 114 años, que abarca comunidades de Nayarit y de Jalisco, y que tiene por Patrona a Nuestra Señora del Rosario de Talpa.

 

Portada
Directorio
Ediciones Anteriores
Arquidiocesis de GDL
Pág. Principal