Visita del Papa a Estados Unidos
La pederastia es incompatible con el Sacerdocio

Gran expectativa por la presencia y el mensaje del Papa Benedicto XVI desde la Unión Americana.
Durante un coloquio con los periodistas que le acompañaron en el avión rumbo a Washington, el Papa respondió a varias preguntas. Refiriéndose al caso de los sacerdotes pederastas, que afectó a la Iglesia americana, dijo: “Me avergüenzo profundamente. Haremos todo lo posible para que no vuelva a suceder. Excluiremos rigurosamente -afirmó- a los pederastas, del sagrado ministerio. Es absolutamente incompatible, y quien es realmente culpable de pederastia no puede ser sacerdote”.
El Papa subrayó que “sólo personas sanas y con una profunda vida personal en Cristo y que tengan una profunda vida sacramental, podrán ser admitidas al sacerdocio. Es más importante tener buenos sacerdotes que muchos sacerdotes. Esperemos poder hacer todo lo posible en el futuro -insistió- para curar estas heridas”.
Modelo positivo de laicidad
Benedicto XVI recibió una acogida sin precedentes, en Estados Unidos, por parte del Presidente George W. Bush; reconoció el modelo positivo de laicidad que ofrece este país, y lo propuso como modelo «fundamental», que debería imitarse también en Europa, pues nace para dar «autenticidad y libertad» a la fe.
En el recibimiento, Bush, acompañado de su esposa Laura y de una de sus hijas, acudió por primera vez a recibir a un Jefe de Estado al aterrizar en el aeropuerto, según había anunciado días antes, por el respeto que le merece el Papa. El Boeing 777 de la compañía Alitalia, el «Shepherd One», aterrizó en la base aérea de Andrews, alrededor de las 4 de la tarde, hora local. La ceremonia de bienvenida fue sencilla, sin discursos.
Miércoles de cumpleaños
Bush recibió a Benedicto XVI en la Casa Blanca el pasado miércoles, día en que el Pontífice cumplió 81 años. El Presidente, en representación de todos los estadunidenses, dio la bienvenida al Santo Padre, le deseó un feliz cumpleaños y le dio las gracias por su orientación espiritual y moral, que ofrece a toda la familia humana. El Presidente deseó al Papa todo éxito para su viaje apostólico, y expresó su aprecio por la visita a la Zona Cero, en Nueva York, donde fueron destruidas las Torres Gemelas.
Durante sus encuentros, el Santo Padre y el presidente discutieron una serie de temas, incluyendo consideraciones morales y religiosas, así como al Oriente Medio, al que le dedicaron un tiempo considerable. El Papa mostró la preocupación que tiene por la precaria situación de paz y seguridad que experimentan los cristianos en Irak. Consideraron, también, la situación en América Latina, haciendo referencia, entre otras cuestiones, a los inmigrantes, y a la necesidad de una política coordinada sobre inmigración que tenga en cuenta especialmente su trato humano y el bienestar de sus familias, esperando que Bush haga caso de esto.
Washington se movilizó
La visita del Santo Padre movió a esta ciudad de una manera inesperada. La Universidad Católica de América (CUA), normalmente tranquila, tuvo el campus en ebullición con jardineros y obreros que prepararon andamios con equipos de la televisión y reporteros.
La Basílica del Santuario Nacional de la Inmaculada Concepción, donde el Santo Padre rezó las Vísperas y se encontró con los Obispos estadunidenses, fue decorada con banderas blancas y doradas. La torre del campanario se cubrió con una bandera de bienvenida para el Sumo Pontífice.
El miércoles tuvo lugar, también, la adoración nocturna de la Eucaristía, con estudiantes que se comprometieron, a por turnos, adorar una hora durante la noche. Sobre la reacción de los estudiantes no católicos al acontecimiento, se dijo que ellos se unieron a la expectación.
La peregrinación apostólica del Papa a Estados Unidos, culminó este domingo 20 de abril luego de visitar Nueva York, y en esta ciudad, la Sede de las Naciones Unidas. El recorrido llevó por lema: «Cristo es nuestra esperanza».
|
|