Seminaristas festejan al nuevo Obispo“Pancho”
•Adrián Ramos Ruelas, 2º de Teología
En el Seminario Mayor de Guadalajara ya “estrenamos” al nuevo Obispo “Pancho”, invitado de lujo para la apertura de la Semana Ad Gentes, una semana en la que los seminaristas reflexionamos sobre nuestra identidad como misioneros a través de conferencias, actos de culto, exposiciones y, sobre todo, la Eucaristía, fuente de la vida y misión de la Iglesia.
Todos queríamos ver al Padre Pancho con su atuendo propio de Obispo y, a las siete de la tarde estaba dando comienzo la concelebración de la santa Misa, en la que Monseñor Francisco González nos hizo tomar conciencia de lo importante que es tener un espíritu misionero, forjado ya desde el Seminario; de lo urgente que es el acompañamiento personal de los fieles con los cuales tratamos, y de la espiritualidad de comunión que, a partir del Concilio Vaticano II, está promoviendo la Iglesia con el fin de trabajar en equipo, unidos en la causa común del anuncio de Cristo.
Al término de la Eucaristía, nuestro Obispo y Rector, Don Miguel Romano Gómez se dirigió al Obispo “fresquecito”, ofreciéndole al Seminario como su casa, casa que no le ha dejado de pertenecer aunque sean otras ya las tareas que se le encomiendan. Asimismo, le hizo una serie de recomendaciones, entre las que destacaron el espíritu de humildad, la fortaleza y prudencia que deben acompañar el actuar del epíscopo y, finalmente, le exhortó a ser santo, cometido último de todos los que seguimos la senda del Señor en diferentes ministerios.
Grato festejo
Una calurosa recepción al salir de la Capilla, con la Banda del Seminario, perpetuó el toque festivo de la visita; dianas y cumbias hicieron alegre el momento, mientras el neo Obispo era felicitado por filas de seminaristas, hasta hace poco sus alumnos.
Una rica cena y un divertido festival donde no faltó la canción, la poesía, la ejecución instrumental y unas palabras dirigidas por un Diácono, completaron el segundo momento. Para concluir, el Obispo Francisco tomó la palabra y nos invitó a valorar el don de la vocación, haciéndonos tomar conciencia de aquellas personas que ofrecen su vida, sus enfermedades y sacrificios por el incremento de las vocaciones. Con la bendición impartida al final del convivio, llegó a feliz término ese encuentro gratísimo con nuestro nuevo obispo auxiliar.
|
|