AsomArte
De la Feria Municipal del Libro
de Guadalajara y del Festival
Cultural de Mayo
A cuarenta años de distancia y exhibición ininterrumpida, se puede hacer un balace a la Feria Municipal del Libro, para compulsar el cumplimiento o adaptación de las expectativas que creadores propusieron: una vaharada de letras al alcance del viandante común.
Feria Municipal del Libro "Guillermo García Oropeza"
Desde hace cuarenta años, los portales que circundan la Presidencia Municipal de Guadalajara, en el mismo sitio donde estuvo desde el siglo XVIII el Palacio Episcopal, sirven de escaparate a una no pequeña cantidad de expositores libreros, casi todos casas editoriales o expendios de venta de este producto tan valioso desde que Gutemberg tuvo a bien inventar su reproducción mecánica.
El tan llorado Víctor Hugo Lomelí, desde su columna Agenda de la Cultura, de El Informador, saludaba el nacimiento de esta Feria el 4 de mayo de 1969, remarcando los cuatro ejes que la justificaban: Exhibición bibliográfica, exhibición y venta de libros, conferencias a cargo de eminentes escritores y actividades artísticas.
Poco, muy poco, queda de esas cuatro motivaciones, en atención, se ha dicho, a la importantísima Feria Internacional del Libro, que desde hace dos décadas tiene por sede a la noble y leal Guadalajara.
No obstante, aunque menguada, la Feria Municipal del Libro ofrece filones bibliográficos de gran valor, en especial los que atañen a su historia, historiografía y microhistoria, instalados en el andador Pedro Loza, donde las instituciones educativas y culturales ofrecen con sustanciales descuentos del cincuenta por ciento una rica variedad de su producción. Tal es el caso de la Universidad de Guadalajara, el ITESO, el Colegio de Jalisco, la Secretaría de Cultura, el Fondo de Cultura Económica y hasta los fondos de viejo de don Alberto Cervantes. Destacan también las propuestas de Amate Editorial, de don Heriberto Camacho, en especial por lo que respecta a la reproducción de algunas joyas bibliográficas, como la reciente reedición de los muchos volúmenes de la Iconografía mariana, del canónigo don Luis Enrique Orozco.
La Feria en cuestión rinde, por otra parte, un justo reconocimiento a la gran labor desempeñada muchos años por el arquitecto, literato e historiógrafo don Guillermo García Oropeza, de cuya fecunda pluma han salido casi una cincuentena de libros de todos los tamaños, escritos en buena prosa. Quienes no se han dado la oportunidad de visitarla, tienen el breve plazo de este domingo 18 de mayo para hacerlo.
Festival Cultural de Mayo
El Secretario de Gobierno inauguró, la noche del 9 de mayo, en un teatro Degollado al tope de su capacidad, el 11º Festival Cultural de Mayo, ante la presencia del Embajador de Alemania en México y del Secretario de Cultura del Estado. La apertura no pudo tener mejor expositor que la Orquesta de Cámara de Stuttgart, cuyo director, Michael Hofstetter, condujo con magistral precisión a los diecisiete músicos que la componen, los cuales ejecutaron un repertorio de música propia del país invitado, Alemania. Decir que el acoplamiento entre el director y la orquesta era al unísono, es poco. El auditorio, conmovido, ovacionó en repetidas ocasiones a quienes le complacieron de esa forma.
El deleite para los oídos se repitió el domingo en ese mismo escenario, donde la Orquesta Filarmónica de Jalisco, bajo la conducción de su director titular, don Héctor Guzmán, actualizaron la música de los alemanes Humperdink, Dvorak, Wagner e Hindemith. Se dan informes en los números telefónicos 3613 7528 y 3030 9780 o se puede consultar la página www.festivaldemayo.org
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