El fracaso de la investigación y Carlos Salinas

(De izq. a der.) Lic. José Antonio Ortega Sánchez, Cardenal Juan Sandoval Iñiguez, Cardenal Tarcisio Bertone (Secretario de Estado en Ciudad del Vaticano) y Lic. Fernando Guzmán Pérez Pelaez, el día en que, tanto el Arzobispo tapatío como los abogados, le presentaron al Cardenal Bertone el informe de las investigaciones en torno al asesinato del Cardenal Posadas Ocampo. El purpurado del Vaticano pidió el esclarecimiento del caso.
El fracaso de la investigación ministerial del Procurador Jorge Carpizo, con las consignaciones de los supuestos homicidas del entonces Arzobispo de Guadalajara, señala el libro “¿Y el homicidio del Cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo?”, está a la vista en el Oficio 34/2008, sobre la Causa Penal 20/01-D, que se ventila en el Juzgado Cuarto Penal del Primer Partido Judicial del Estado de Jalisco.
No hay, a la fecha, ninguna sentencia formal que condene a una persona por el múltiple homicidio. Existen 11 procesados, pero la Primera Sala del Supremo Tribunal del Estado de Jalisco, con fecha 12 de diciembre de 2005, ordenó retrotraer el procedimiento al período de instrucción (¡¡!!), por el sinnúmero de irregularidades y omisiones que encontraron los Magistrados en la sentencia condenatoria del 6 de mayo de 2004. Esto quiere decir que, si se retrotrae el procedimiento apenas al período de instrucción, se tendrán que seguir desahogando pruebas en dicho Juzgado.
Una orden de aprehensión girada en contra de Javier Arellano Félix, se dejó sin efecto, por orden del Juzgado Cuarto. Por lo que se concluye que la investigación no tiene soporte legal, sino que el único soporte es el mediático que ha venido imponiendo durante 15 años Jorge Carpizo, a pesar de que hace 14 años dejó de ser Procurador General de la República y dejó de tener la investigación en sus manos.
Cómodo citatorio para Salinas
Con fecha 7 de agosto de 1998, los abogados del caso, Gabriel Zermeño y José Antonio Ortega, del Grupo Interinstitucional, ofrecieron ante el Procurador General de la República el testimonio de Carlos Salinas de Gortari, que admitió la prueba y ordenó su desahogo.
El agente del Ministerio Público de la Federación le tomó la declaración al expresidente de México el 2 de agosto de 2006 (8 años después de la solicitud), haciéndole una entrevista ‘a modo’, y sin notificar a los abogados demandantes, para que no estuvieran presentes. En la diligencia, dejaron que el Mandatario autodesterrado y autorrepatriado, leyera trozos de su libro “México, un paso difícil a la democracia”. Era evidente que sólo querían cubrir el requisito de la entrevista.
Le preguntaron “cosas tan importantes” como los puestos que había tenido en la función pública, pero dejaron de lado lo sustancial, que a continuación enumeramos.
Lista de omisiones a Salinas de Gortari no lo cuestionaron:
• Sobre la Reforma Constitucional de 1992.
• Sobre la reunión que le sugirió al Nuncio Apostólico Girolamo Prigione para que buscara un encuentro con los mandos masónicos, para limar asperezas entre instituciones.
• Sobre el tema del narcotráfico, su penetración en el país y las ligas con algunos servidores públicos de su sexenio y con su hermano Raúl Salinas de Gortari.
• Si tuvo información de que Posadas Ocampo hubiera sido vigilado y se hayan interceptado sus teléfonos.
• Sobre la orden dada al General Jesús Gutiérrez Rebollo, en ese entonces Jefe de la V Región Militar, con sede en Guadalajara, para que interviniera en el operativo del 24 de mayo, como lo refirió el mismo militar en su declaración ministerial y lo ratificó, por la misma vía, el Capitán Horacio Montenegro.
- Si tenía una aeronave, matrícula XC-PGR, que voló de la Ciudad de México a Guadalajara, el día de la balacera en el aeropuerto, y estuvo ahí 60 minutos antes del homicidio, como lo refieren las bitácoras originales del avión. Esa misma nave, con el Coronel Jorge Carrillo Olea, había volado en la mañana con la siguiente ruta: Ciudad de México-Morelia-Ciudad de México-Guadalajara.
- Sobre todo lo relativo al día en que le fueron a informar que uno de los Arellano Félix se encontraba en la Nunciatura Apostólica, en la Ciudad de México, y quería platicar con él, el Presidente de la República, y éste se negó, según su dicho, por indicación del Procurador Carpizo.
- Del operativo que ordenó o no, para que, en diciembre de 1993, hubiera sido detenido uno de los narcotraficantes más sanguinarios, más perseguidos en su sexenio.
- Sobre el mensaje que le envió al señor Benjamín Arellano Félix, para que se entregara por sí mismo, como lo refirió el mismo Arellano en su declaración ministerial.
Como éstas, había más de 83 preguntas qué formularle al testigo Carlos Salinas de Gortari, pero no se dieron, ante lo cual la representación legal pidió ampliar la declaración ministerial, solicitando estar presentes y anexando un interrogatorio, para que, previa calificación de legal, se lo formulara el Ministerio Público al testigo.
Sin embargo, ¡un año y medio después!, el 24 de marzo de 2008, el agente del Ministerio Público, en una resolución de 168 hojas, decidió no ampliar la declaración, siendo esto un paso previo para el carpetazo ministerial. Se presentó un amparo el pasado 16 de abril, pero el día 20 del mismo mes, el Juez Noveno de Distrito rechazó la demanda.
La Coadyuvancia ha presentado, este mes de mayo de 2008, el recurso de revisión en los términos de ley contra el desechamiento de la demanda de amparo, encontrándose pendiente la resolución.
Es claro, entonces, que las gestiones que ha estado haciendo Carlos Salinas para cerrar la Averiguación Previa, están teniendo efecto.
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