Edición 589
18/05/2008

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La subjetiva objetividad de los medios de comunicación.

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La subjetiva objetividad de los medios de comunicación.




• Román Ramírez Carrillo

Para cualquier lector de periódicos, radioescucha de noticieros o televidente, informarse en la actualidad es beberse todos los días una enorme botella cargada de una realidad que deja una cruda social. Cruda que crea depresión, o es secuela de ella, pues es resultado de ese ambiente de desánimo generalizado sobre nuestro entorno social, en el que diariamente nos desayunamos, comemos y cenamos un escándalo.

Pareciera que el mundo es un caos constante; que no hay esperanza. Somos ciudadanos planetarios de un caos, que se repite en los diversos escenarios sociales de la realidad global. Se entiende ahora por noticia, aquello que sólo es denuncia de un problema o lacra social. Se percibe una lucha por educar al ciudadano, en cómo es el entorno social, la "real realidad". Sin embargo, todo ese afán informativo que se procura a través de poner énfasis en lo escandaloso, revela que los medios de comunicación tradicional están en búsqueda de lectores, de radioescuchas y de televidentes.

Por eso, muchos lectores de hoy, clases populares y medias en su mayoría, buscan otros Medios y noticias que, en su entorno, los ayuden a enfrentar el día a día, a encontrar información útil, no ideologizada. De ahí el alto impacto de Internet, de los Foros de discusión y de los Blogs. Gente comunicándose e informándose directamente con la gente, y dando la espalda a los medios masivos, en los que se percibe una manipulación y que por ello han perdido su credibilidad ante el ciudadano común.

Algunos Medios han sido sensibles a esta nueva realidad y han optado por renovar fórmulas informativas para recuperar al lector, audiencias o televidencias, tales como publicar sus códigos de ética, lo cual, empero, ha sido contraproducente para esos medios, pues cualquier persona puede comparar esos códigos de ética con el contenido y la programación, y percatarse de las incongruencias y mentiras. Otros Medios han optado por hacer periodismo de investigación o periodismo social, desde los ciudadanos, informando desde esa perspectiva.

Juzgar

Sin embargo, para la mayoría, mantenerse informado de lo que acontece en el mundo actual, lo conoce por la televisión, los periódicos y la radio. Cómo informarse por sí mismos, por cuenta propia, de todos los hechos sociales que en un día suceden en el mundo, se cede ese trabajo a los medios masivos de comunicación, se confía en ellos, creyendo que todo lo que dicen y publican es verdadero.

Un teórico de la comunicación, Manuel Martín Serrano, establece que la realidad, el acontecer social, y lo que sucede, nos es mediado. Esto es, no tenemos acceso a la verdadera realidad, sino a la que nos presentan los mediadores, o sea, los informadores. En ese sentido, no existe la objetividad pura en la producción de noticias, porque además es imposible.

La narración de los acontecimientos fluye desde la perspectiva del narrador o reportero, desde su “subjetiva objetividad” Así, la producción y emisión de las noticias tiene sus condicionantes; entre ellas, están: El nivel de estudios. No ve igual el acontecer un periodista que se hizo en la “universidad de la vida”, a uno que estudió alguna carrera, no necesariamente de periodista. El género o sexo. También es condicionante, pues no narra de igual manera el acontecer un hombre que una mujer. Los jefes de redacción de las empresas de Medios, tienden a ubicar a las mujeres periodistas en fuentes como Salud, Sociales, Educacitivas o Religiosas, o como lectoras de noticias ante el micrófono, mientras que las áreas de información Política, Rural, Laboral, Policíaca, etc., son reservadas a hombres.

También influyen factores como la edad. No narra igual el acontecer un periodista joven que uno de mayor edad. La clase social también es un condicionante en la producción noticiosa, pues se considera que influye en la manera de emitir una noticia el que el periodista sea de clase media, baja o alta, por la cosmovisión del mundo que cada clase social genera entre sus miembros. Las creencias. No juzga igual el acontecer un ateo práctico, que un creyente de alguna religión, o un agnóstico. Asimismo, las creencias políticas o ideológicas influyen en la percepción de la realidad, pues ésta diferirá en un reportero con tendencias social-demócratas, o socialistas, a uno que se formó en el liberalismo. Las tendencias partidistas también influyen. Existen periodistas y medios de comunicación afines a intereses políticos o grupos de poder, pro-priístas, pro-panistas, o pro-perredistas.

Otro condicionante muy importante en la producción de noticias es la orientación empresarial o política de los dueños o directivos del Medio de Comunicación, así como su equipamiento o rutinas laborales, o qué concepción tienen de la función social de informar. Es evidente que no narrra igual el acontecer un periodista de la fuente de Salud, de una empresa de comunicación que debe al IMMS las cuotas de sus trabajadores, cuando surge una crisis de sarampión o problemas de infantes en un quirófano, del IMMS, en algún lugar del Estado. De igual manera es un condicionante en la producción de noticias el que un jefe de redacción pida todos los días a sus reporteros tres notas informativas y una de color, o sea, de escándalo.

Actuar

Así pues ¿cómo resolver el problema de informarse equilibradamente y no morir en el intento? Sabiendo de antemano que la radio avisa, la televisión muestra y los periódicos explican, debemos tomar distancia del Medio y pensar que las noticias que emiten son aconteceres sociales complejos, no complicados, que podemos entender y comprender. Identifiquemos las tendencias generales de cada periódico, canal de televisión o de radio que nos gusta escuchar. Conversemos con otras personas, en nuestros diferentes entornos, sobre las noticias y sobre aquéllo que los Medios y comunicadores nos proporcionan. Poco a poco se nos irá formando una actitud crítica. Leamos periódicos de diferentes tendencias y comparemos cómo presenta una noticia cada periódico. Por ejemplo, examinando como narran el incendio de La Primavera periódicos como “Público”, “El Informador” o “Mural”, nos daremos cuenta de que, aunque todos narran el mismo hecho, lo hacen con matiz diferente. Un periódico achacará la causa del incendio a la voracidad de los fraccionadores y especuladores de terrenos; otro, cuyos dueños sean socios de empresas constructoras o inmobiliarias, las imputará a la imprudencia o falta de vigilancia del bosque; otro, hablará de la incompetencia o corrupción de las autoridades. Leer, comparar, escuchar noticias y verlas en televisión con espíritu crítico, hará que nos comprometamos más con las causas de la población y de los ciudadanos.

Comentario final

Existen dos tendencias al analizar los medios de comunicación: satanizarlos y afirmar que todos son alarmistas y crean inmovilización social, o bendecirlos y pensar que hacen su trabajo correctamente y con profesionalismo, y que contamos con los mejores medios independientes y al servicio de la sociedad. Los medios de comunicación se defienden de lo primero argumentando que sólo publican lo que la sociedad produce.

Sólo reflejamos lo que la sociedad es. Esto, la sociedad, los ciudadanos no podemos aceptarlo, pues los medios sólo reflejan los contenidos negativos o la problemática social adversa. Los medios de comunicación y los comunicadores, en general, tienen la piel muy sensible, y no están acostumbrados a ser criticados por los ciudadanos. Les repugna y rechazan observatorios ciudadanos de Medios de Comunicación e inmediatamente enarbolan que las críticas a su trabajo son ataques a la libertad de expresión. Mas los ciudadanos deberemos seguir impulsando reformas a las Leyes de Medios de Comunicación que nos beneficien a todos y no sólo a las empresas de Medios ni al Estado.

 

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