Muchas metáforas una sola identidad
La Iglesia, como cualquier institución humana, ha ido mostrando a las generaciones, a través de siglos de existencia, como un enorme libro abierto del cual se desprenden páginas con características muy particulares para cada época de su historia. Ha sido como una enciclopedia donde están inscritas facetas y realidades que han iluminado o ensombrecido según la actuación de los protagonistas cada trozo de su vida milenaria.
Caras vemos, corazones adivinamos.
Al principio, “el mundo” alrededor de la Iglesia, Solía quedar fasinado por la forma de actuar de quienes integraban las primitivas comunidades cristianas; “miren como se aman” decían de ellas. Siglos más tarde, a miles de conciudadanos les causaba admiración la “Iglesia de los mártires”, pues no encontraban razón que justificara el desprenderse de su propia vida, por creencia alguna, y su asombro crecía día en día, al contemplar cómo cientos, miles de hombres, mujeres, incluso niños, iban al encuentro de sus verdugos con un rostro alegre. Posteriormente vino la iglesia, de los padres del desierto; de las órdenes religiosas, de los grandes monasterios regados por toda Europa como centros de cultura, fuentes de estudios científicos de los que nacerían las universidades. La iglesia del medioevo, pasmó al mundo con sus increíbles letras; con sus enormes bibliotecas colmadas de escritores, traductores, pernsadores, con sus centros productores de arte, pintura, música, elocuentes predicadores, teólogos, y hombres de ciencia. Todo esto nos habla de las etapas históricas de la Iglesia, que por supuesto, como institución humana, también debió sufrir lasrealidades dolorosas del pecado e infidelidad.
La iglesia del presente.
El Papa Juan Pablo II, en una reunión internacional de representantes de Caritas, afirmó en los años del Jubileo de la Encarnación: “La Iglesia del presente tiene que ser reconocida por la caridad”. Por esta razón, en el corazón del actual Papa, Benedicto XVI, existe la preocupación de que todas las instituciones de caridad de la iglesia universal conserven su identidad, vigoricen su espiritualidad, den testimonio de su actuación, sobre todo en este renglón de enfrentar las miserias que ha traido el fen´´omeno la globalización. Así nos lo hizo ver en su Encíclica “Deus Caritas est”, donde menciona que tenemos que mostrar más y mejor la bondad de Dios, o ante las necesidades y miserias del prójimo.
Noticia para Guadalajara.
El Cardenal Paul Josef Cordes, presidente del Consejo Pontificio “Cor Unum", ha señalado que lo que diferencia a los cristianos de los no cristianos en las obras de ayuda a los necesitados, “es sin duda que la caridad para el cristiano es mostrar el amor de Dios por cada hombre y mujer”. Y ha convocado, a través de ese Consejo, al Primer Retiro Continental que tendrá como objetivo fortalecer la espiritualidad de las diversas instituciones de caridad de la iglesia en sus miembros; retiro del cual, Guadalajara será la Sede. Nuestro Arzobispo, al aceptar la invitación, ha designado a Caritas Diocesana de Guadalajara como coadyuvante en dicha celebración, que tendrá lugar del 1al 6 de junio, próximo, teniendo como centro de trabajo, a la Universidad del Valle de Atemajac. De tal importancia se considera este encuentro-retiro que el mismo Papa ha designado al Predicador de la Casa Pontificia, al P. Raniero Cantalamessa, para dirigir las meditaciones. A estas fechas ya se encuentran inscritos 576 participantes entre presidentes, directores y responsables de las instituciones de caridad de toda América.
Pbro. Alberto Ávila Rodríguez. |