UNASUR: ¿espacio de integración o mera burocracia?
• Dr. Alberto Gutiérrez T. Formoso
A fines de mayo, los Presidentes de doce países sudamericanos, de Argentina a Venezuela, se reunieron en Brasilia para institucionalizar la llamada UNASUR: Unión Sudamericana de Naciones. Parece haber sido un hito o momento histórico en el camino de la integración de todo el subcontinente: la inmensa y riquísima región de Sudamérica.
Sus Objetivos son claros y ambiciosos:
• Fortalecer el diálogo político (más en este 2008, de serias tensiones bilaterales).
• Asegurar un espacio de Concertación e Integración, (el cual subyace en otros organismos como el MERCOSUR y la CAN: Comunidad Andina de Naciones.
• Armonizar las políticas energéticas, (ante los Programas de integración petrolera y gasífera, y aun los intentos de los biocombustibles, como el etanol en Brasil). Y finalmente, pero esperamos que principalmente, erradicar la pobreza (de tan honda marginación en muchas de las 12 naciones firmantes). Toda una Utopía, pues.
SEVEROS CUESTIONAMIENTOS
Ante estas consideraciones tan promisorias, saltan dos agudos cuestionamientos. El primero surge de las divisiones y aun conflictos, con aristas filosas, que se han vivido entre aquellos países, y que todavía permanecen irresolutos. Ahí resaltan las dificultades entre Colombia con Venezuela, y de Colombia con Ecuador, en razón de las FARC: Fuerzas Armadas Revolucionarias, al parecer hoy acéfalas por la muerte del legendario “Jefe Marulanda”, Pedro Antonio Marín. Triple relación muy compleja.
Subsisten también los tropiezos entre Argentina y Uruguay por la contaminación ocasionada por las papeleras fronterizas. Y se suman las añejas contradicciones entre Chile y Bolivia por la petición boliviana de la justa salida propia al Océano Pacífico (sólo Paraguay y Bolivia, en todo el Continente, no tienen costas marítimas); de hecho, sus relaciones diplomáticas están suspendidas hace ya décadas. Todo ese conjunto provoca una paradoja enorme al pretender la UNASUR ser el espacio de integración real.
El segundo cuestionamiento lo perfiló el Presidente de Ecuador, Rafael Correa, con cierta inconformidad por la “estructura burocrática” de la naciente Unión, y su Acta Constitutiva, firmada ahora en Brasilia ante el impulso de Luiz Inácio “Lula” da Silva, y su afán de integración. Correa cuestionó el aspecto burocrático, al que por cierto anticipadamente renunciaron por razones personales de peso: Álvaro Uribe, Presidente de Colombia, a la “primera” presidencia de UNASUR, y Rodrigo Borja, expresidente de Ecuador, invitado para fungir como Secretario General. De hecho, fue la Dra. Michelle Bachelet, de Chile, quien asumió la Presidencia, síntoma de que el Presidente Correa apuntó a un real cuestionamiento. Con todo, se esperan de UNASUR decisiones concretas de palpable beneficio ya desde hace ocho años, desde el 2000, cuando surgió la idea inicial de conformar y confirmar la Unión, hoy una “formal utopía”.
PROYECCIÓN DE UNASUR A OTROS PAÍSES AMERICANOS
Los miembros de UNASUR son, por ahora, estrictamente los sudamericanos: Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Chile, Ecuador, Guayana, Paraguay, Perú, Surinam, Uruguay y Venezuela, con toda su carga étnica, geohistórica, social y política. Y así lo determinaron por cinco años próximos, antes de que las naciones insulares de Las Antillas, las de Centroamérica y México, puedan también tramitar su ingreso, con el horizonte integrador de lazos fuertes en política, economía, realidad social, cultural, ambiental, energética, y las necesidades de infraestructura. ¡Qué utopía, aunque ciertamente realizable! Es como aquel “Yo tuve un sueño...”, de Martin Luther King o como las Utopías Americanas de Bolívar mismo y de José María Morelos, en su correspondiente tiempo.
UNASUR hoy abraza a casi 400 millones de habitantes (388), y maneja millones de dólares como PIB: Producto Interno Bruto, con todas sus desigualdades. Su área geográfica abarca casi 18 millones de kilómetros cuadrados, con un total de 34 mil kilómetros de costas (¡). La Cordillera de Los Andes cubre casi dos millones de kilómetros cuadrados en sus 8,900 de longitud, y la inmensa extensión de sus cuencas fluviales (sólo la Amazónica se extiende por siete millones de kilómetros cuadrados). ¿Visualizamos la biodiversidad y recursos de este subcontinente?.
Que el Señor de la Historia les conceda alcanzar esta Utopía de Integración para bien de esos pueblos, hermanos nuestros..
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