Unidos en torno al Corazón Eucarístico
El espíritu fraterno distingue a esta comunidad bien formada, con buenos principios cristianos, en donde impera la buena convivencia familiar.

Templo espacioso que invita a la piedad y mueve a la participación de los fieles en los actos de culto.
• Sonia Gabriela Ceja Ramírez
La Parroquia Corazón Eucarístico de Jesús está ubicada al Norte de nuestra ciudad, en la Colonia Monumental (Puerto de Todos los Santos No. 290, esquina Monte Albán), y cuenta con cerca de 8 mil feligreses.
Estos prroquianos son, en su mayoría, personas adultas que se establecieron en la colonia hace cerca de 30 años y que se mantienen firmes en sus tradiciones y costumbres. Veneran fervorosamente a la Virgen María en sus advocaciones de Zapopan y de Guadalupe, y celebran, con especial entusiasmo, la fiesta del Corpus Christi.
Buenos frutos del buen ejemplo
Desde su surgimiento, esta comunidad ha trabajado de manera muy coordinada con sus pastores. “El primer Párroco fue el Señor Cura Salvador Padilla, quien murió el 26 de enero de 1979, precisamente el día en que llegó el Papa Juan Pablo II en su primera visita a México; le siguió el Señor Cura Conrado Gómez Pimienta, quien estuvo aquí hasta noviembre de 2002. Posteriormente vino el Padre José de Jesús Aceves García, Párroco hasta enero de 2006, fecha en que llegué yo”, nos informa el Padre Eduardo Gómez Becerra, actual Rector de la Parroquia y miembro, además, de la Comisión Diocesana de Arte Sacro, quien es apoyado por el Padre Ismael Miramontes Villegas, su vicario.
“Gracias al acompañamiento cercano existente entre la comunidad y los sacerdotes, se ha logrado conformar una feligresía bien preparada, con mucho sentido de servicio y una vivencia de fe muy grande”.
Años de entrega y dedicación
Aunque el culto se inició en este templo en 1974, no fue sino hasta 1977 cuando éste se erigió como parroquia: “El decreto está fechado en octubre de 1976, pero el Obispo presidió el rito de la erección hasta julio del siguiente año.
“Los grupos más antiguos son los de la Acción Católica y la Orden Franciscana Seglar, que continúan trabajando y lo hacen muy bien. Tenemos Ministros Extraordinarios de la Comunión, una catequesis que está bien organizada, y la Adoración Nocturna, que se inició hace cuatro años con el Párroco José de Jesús Aceves”, refiere el Padre Gómez.
“En esta comunidad ha sido muy edificante el testimonio de los sacerdotes, principalmente el del Padre Bibiano Ruvalcaba Silva, quien durante 18 años ejerció su ministerio aquí y dio ejemplo de una fe y esperanza cristianas muy fuertes. Cuando yo le preguntaba: -Padre, ¿a dónde vamos?-, él siempre me respondía: -Al Cielo-. Una demostración muy bella de entrega, fue que llevó con mucha paciencia su penosa enfermedad; siempre actuó con mucha fe.
“Por su parte, los fieles fueron bastante generosos con este pastor, porque él supo serlo con sus ovejas. Había quienes se turnaban para venir a cuidarlo en las tardes, y se cooperaban para pagarle enfermeras que lo hicieran por la noche y por las mañanas”.

Los seglares son eje importante e insustituible en la vida de la comunidad parroquial.
Amor, herencia de un Santo mexicano
En el altar de esta parroquia se veneran las reliquias de San José María Robles y San José Isabel Flores, con ellas, fue consagrado el 21 de febrero de 2001, por el Señor Obispo Auxiliar Miguel Romano Gómez.
El ejemplo de estos mártires ha trascendido en la comunidad, explica el Padre Eduardo: “Gracias a San José María Robles, se ha difundido la devoción al Corazón Eucarístico de Jesús y se venera también a San Francisco de Asís, por la Orden Franciscana Seglar que tenemos en la parroquia”.
La fiesta principal es la del Corazón Eucarístico y se celebra el día del Sagrado Corazón. A San Francisco de Asís lo festejan el 4 de octubre; para esta festividad se prepara un triduo, e igual se hace con la fecha litúrgica de San José María Robles, el 26 de junio. A la Virgen de Guadalupe se le celebra con un novenario, pero en los sectores, que son ocho dentro de la parroquia, concluyéndose con la celebración en el templo el día 12 de diciembre.
Herencia – Homenaje
La Parroquia dispone del Centro de Servicios Comunitarios “Juan Pablo II”, inaugurado una semana antes de que falleciera el Padre Bibiano, y mediante el cual la comunidad quiso rendir un homenaje a su memoria. En este Centro brindan atención Médicos Generales, Pediatras, Nutriólogos, Podiatras (enfermedades de los pies), Homeópatas, Psicólogos, y se prestan, asimismo, algunos otros servicios de salud, y de Asesoría Legal, Jurídica y Fiscal, así como de orientación para pensiones del IMSS.
Horarios de Misa
Lunes a sábado: 7, 8:30 de la mañana y 7:30 de la tarde.
Domingos: 7, 9 y10 de la mañana, 12, 5, 6 y 7 de la tarde, y por las noches a las 8. |
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En la devoción al Corazón Eucarístico se adora el amor de Cristo manifestado al instituir la Eucaristía y al quedarse con nosotros en este Sacramento del amor para darse como alimento de nuestras almas
ibiano Ruvalcaba Silva (1912-2008)
Un Sacerdote Para el cielo
El testimonio de amor y entrega del “Padre Bibi”, alienta a la comunidad a la generosidad y la donación a los más necesitados
• Pbro. Eduardo Gómez Becerra
Mezquital del Oro, Zacatecas, es un pueblo ubicado en una región árida y seca, pero habitado por gente tenaz, entregada y apacible. Esta tierra fue testigo del nacimiento de uno de sus hijos predilectos, el Presbítero Bibiano Ruvalcaba Silva, conocido cariñosamente como “Padre Bibi”, que vio la luz por primera vez el 2 de abril de 1912.
Se trasladó a Guadalajara en busca de un mejor porvenir. Trabajó en una botica por la calle de Madero, y fue ahí donde sintió el llamado a la vida sacerdotal.
Ingresó al Seminario de Guadalajara en 1937, y en él pasó sus años de formación. Se distinguió por ser un seminarista piadoso, sencillo y servicial; pero, sobre todo, por su gran amor a la Santísima Virgen María, que fue quien lo acompañaría en sus años sacerdotales.
Recibió el Sacramento del Orden el 2 de abril de 1949, de manos del Excmo. Sr. Arzobispo Don José Garibi Rivera.
Desempeñó su ministerio sacerdotal como Vicario Cooperador en La Estanzuela, Zacatecas, y en Ahualulco de Mercado, Jalisco. En este lugar cobró fama un trío de sacerdotes, tanto por su trabajo pastoral, como por sus nombres, uno de ellos fue el Señor Cura Leocadio, y otro fue, por supuesto, el Padre Bibiano, quien laboró durante ocho años en esa comunidad, para luego ser trasladado a San Martín de Bolaños, como Párroco, y posteriormente a Hostotipaquillo, Jalisco.
Un buen hijo de María
Fue durante su estancia en esta parroquia donde creció su amor por la Santísima Virgen en la advocación de Nuestra Señora del Favor, devoción de la que sería un gran impulsor: “He recibido la inspiración de propagar la devoción a la Virgen del Favor, con la esperanza de llegar al Cielo por María”, manifestó en alguna ocasión.
Nuevamente, como Vicario Cooperador, sirvió en las comunidades del Santo Cura de Ars, el Inmaculado Corazón de María, y por último, en el Corazón Eucarístico de Jesús. Los fieles de estas tres comunidades, vecinas entre sí, fueron testigos de su gran generosidad, sobre todo esta última, en donde manifestó su profundo amor por las misiones, especialmente hacia La Tarahumara, a la que apoyó no sólo con víveres, sino yendo a predicar él mismo y sirviendo en estas zonas de Chihuahua, a donde acompañó en diversas ocasiones a los misioneros.
Otra de sus labores fue el apoyo incondicional al “Albergue Oasis” (para niños desamparados), del que se preocupó enormemente y procuró que tuviera lo necesario para continuar su noble tarea.
Fue sobresaliente su generoso desprendimiento; cualquier persona que se acercaba a él con algún problema económico, no se iba sin haberlo resuelto, gracias a su prodigalidad; ante el apuro de pagar el recibo de la luz, el teléfono, el predial; compra de medicinas o alguna otra urgencia, quienes le buscaron contaron siempre con la ayuda del “Padre Bibi”, hasta el punto de quedarse él mismo sin nada por desprenderse de todo. De esto hay muchos testimonios, escritos y verbales.
Murió como vivió: desposeído de bienes, entregando su alma al Señor el 4 de Abril de 2008, con 95 años y 4 meses de edad, y 59 años y dos días de vida sacerdotal, durante los cuales demostró ser un verdadero representante de Cristo Sacerdote aquí en la Tierra; un hombre realmente santo.
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