Guadalajara espera más Beatos y Santos
Publicado en web el 14 de Agosto, 2008Avanzan los procesos Son varias las Causas en camino a la Canonización
En una época y ambiente seriamente afectados por la degradación social a causa de la corrupción, el libertinaje y muchos antivalores que contradicen la vida recta y alejan de Dios, urge proponer y dar a conocer como modelos de virtudes humanas y cristianas a esforzados hombres y mujeres, cercanos a nosotros en la geografía y en el tiempo
No es que el proceso para la beatificación y/o canonización de una persona viable sea tortuoso. Más bien, la tramitología y los procedimientos son sumamente escrupulosos y meticulosos; no admiten suposiciones, vaguedades o imprecisiones. Además, deben salvar dos instancias: la local o diocesana, que ha de ser exageradamente cuidadosa para que pase pruebas nada fáciles, y la romana y definitiva, que da el veredicto final y lo somete a la sanción, y en su caso aprobación o rechazo, del Santo Padre.
“Pedimos insistentemente a Dios un milagro patente, claro y bien documentado, por la intercesión de los Beatos Anacleto González Flores y Compañeros Mártires, beatificados en el Estadio Jalisco el 20 de noviembre de 2005, para que sean reconocidos como santos de la Iglesia Universal”, expresó con vehemencia Monseñor José Trinidad González Rodríguez, Obispo Auxiliar de la Arquidiócesis de Guadalajara y Presidente de la Comisión Diocesana para las Causas de Canonización.
Actualmente hay dos o tres casos en estudio e investigación, supuestamente milagrosos, aunque se juzga pertinente acumular siquiera unos seis, para de ésos seleccionar muy bien uno o dos, de los considerados palpables e irrefutables, y enviarlos como testimonio a la comisión romana, previo análisis de médicos, teólogos y canonistas, según refirió. Finalmente, decide la Santa Sede.
Castas y heroicas doncellas
Evidentemente entusiasmado en el relato, el Prelado hizo saber que, “en trabajo común con la hermana Diócesis de San Juan de los Lagos, tenemos el proyecto relativo a dos jovencitas, Josefa y Coleta, del pueblo de Degollado, Jalisco (una especie de ‘Goretti’ mexicanas, subrayó), quienes fueron tomadas prisioneras por la tropa al mando de un facineroso, un tal Chávez, en tiempos de la Revolución, y llevadas al cuartel no precisamente para hacer tortillas o guiar el rezo del Rosario. Muchachas guapas, bonitas ellas. En el camino, sin embargo, y sin ponerse de acuerdo, se zafaron de la escolta y se lanzaron a los cazos hirvientes de una jabonería para defender su pureza.
“Interviene en el asunto la Arquidiócesis tapatía porque aquí se inició el proceso, y la Diócesis de San Juan porque es su jurisdicción eclesiástica. Al efecto ya tuvimos un acuerdo para integrar una comisión bipartita, con el aval del Cardenal Arzobispo, Don Juan Sandoval, y de los Obispos que conforman la Provincia Eclesiástica de Guadalajara”, detalló.
Otro caso similar y contemporáneo
Verdaderamente admirable es un suceso muy parecido, aunque se investiga arduamente acerca del origen, trayectoria y hasta del nombre de otra virtuosa chica. El Obispo González Rodríguez lo contó así: “Descubrimos que ahí mismo, en Dogollado, y por esos días, el propio forajido Chávez raptó y se llevó a su casa a otra jovencita, de edad similar a la de Coleta y Josefa, y cuyo nombre ignoramos por lo pronto, pensando en abusar de ella con facilidad. Y, como se resistiera, la fue mutilando hasta matarla. Se supone que conservó su virginidad y, de prosperar las averiguaciones, serían tres las jóvenes mujeres, en la misma población y circunstancias, las candidatas a la canonización”.
Eso sí, se han recabado testimonios confiables y repercusiones orales y populares de aquellos acontecimientos, como el que asienta que, en su tormento, esta última chica le decía a Chávez: “No voy a pecar contigo, pero pediré a Dios por ti”. Al paso del tiempo, el depravado individuo enfermó de gravedad; se convirtió por gracia divina; se arrepintió; comulgó diariamente y murió como buen cristiano. “En esto observamos el poder intercesor de las que él hizo mártires, y se reedita prodigiosamente el caso de la adolescente María Goretti, santa italiana”, sintetizó el entrevistado.
“Nadie tiene más amor…
Profundamente evangélico, humano y cristiano hasta el exceso, es el impresionante ejemplo de Don Rafael Valdez, papá de dos recordados y admirados sacerdotes del Norte de Jalisco, y quien ofreció su vida a cambio de que liberasen, durante la persecución de la Iglesia, a su hijo Ángel, por entonces Ministro en Villa Guerrero, donde fue capturado y sentenciado al paredón. Como genuino mártir, Don Rafael primeramente fue torturado, y acudió como oveja al matadero. Una comisión escudriña el caso.
El Padre Ángel, por cierto, después fue Párroco y finalmente Canónigo de la Basílica-Colegiata de San Juan de los Lagos. Su hermano, el Padre Nicolás Valdez Huerta, igualmente Párroco y posteriormente Formador del Seminario Diocesano, destacó como singular compilador de testimonios y datos de La Cristiada, y por ello valiosísima fuente referencial de investigadores e historiadores.
¡Albricias!: También el Padre Cuéllar
“Don Roberto Cuéllar, Fundador de la Ciudad de los Niños; primero sacerdote diocesano y después religioso de la Compañía de Jesús, es toda una institución; muy reconocido y apreciado. De hecho, laicos y presbíteros que de pequeños fueron beneficiados por él, impulsan ahora su proceso rumbo a la Beatificación”, comenzó por apuntar Mons. José Trinidad González en torno al benefactor de Guadalajara.
Los trámites de los prospectos hasta aquí mencionados, por cierto, ya fueron debidamente sancionados y aprobados por todos los Obispos de esta Provincia Eclesiástica (que comprende a la Arquidiócesis tapatía; a las Diócesis de Autlán, Ciudad Guzmán, San Juan de los Lagos, Tepic, Colima y Aguascalientes, así como a la Prelatura Misional de Jesús María, en la Sierra del Nayar), y ya se solicitó, de la Congregación para las Causas de Canonización, que opera en El Vaticano, su anuencia para iniciar formalmente aquí la fase diocesana de las Causas en cuestión.
Muy viable, un Religioso Marista 
Con notable ánimo habló nuestro informante acerca del Hermano Basilio Rueda: “Oriundo de Santa Ana Acatlán, su vida y su obra, de proyección internacional, la realizó en Guadalajara. Es un caso muy bello y ejemplar el de este Hermano de las Escuelas Cristianas; no Presbítero ni Diácono; dedicado a la educación superior de los Maristas a escala mundial; maestro de espiritualidad; autor de centenares de cartas, libros y otros escritos que lo retratan como un genuino apóstol.
“Hoy en su etapa diocesana, se toma el parecer de unos 30 testigos que lo conocieron, lo trataron o se beneficiaron de su legado espiritual y literario. De Roma recibimos ya el beneplácito, y estamos por concluir la fase local. También nos hace falta comprobar algún milagro como tal, acreditado a su intercesión”.
Las Causas “históricas”, expediente moroso
Se denomina “históricos” a aquellos emprendimientos que se refieren a notables cristianos con fama de santidad, pero de los cuales ya no hay sobrevivientes que den aval de su vida virtuosa en grado heroico como intachables confesores de su fe cristiana.
Y, claro, en este contexto, no podía faltar la obligada pregunta en torno a Fray Antonio Alcalde y Barriga, el eminente dispensador de obras, bienes y ser vicios a Guadalajara y, en general, al Obispado que rigió con un probado celo pastoral, de 1771 a 1792. Y respondió Mons. González:
“Nuestros historiadores han estado trabajando intensamente en la Causa del Obispo Alcalde, de la Orden de Predicadores (Dominico). Encontramos documentos de Cigales, España, donde nació y vivió, muy favorables. Es todo un personaje, pues fue primero un meritorio Obispo de Yucatán. Aquí en Guadalajara, con una estimación y reconocimiento enormes. Sin duda será un santo con una alta apreciación a niveles académicos de médicos, sociólogos, etc., debido a su imponente figura, tan significativa”.
Y añadió para ilustrar: “Justamente por tratarse de un ‘proceso histórico’, con la autorización de Roma, la Comisión Diocesana ahonda arduamente la investigación en libros y documentos, pues, obviamente, ya no sobreviven testigos directos. Le imploramos a Dios un milagro por su mediación, aunque ya nos han llegado muestras de posible argumentación, provenientes del Hospital Civil, donde su Fundador es ‘santo de devoción’.
Les hemos pedido, a los médicos católicos de ese nosocomio, que recomienden a sus pacientes encomendarse a Fray Antonio en casos realmente difíciles”.
Otros intentos, aún más lentos 
¿Y el tema del quinto Arzobispo de Guadalajara, desterrado cinco veces, perseguido con frecuencia, custodio y defensor acérrimo de su grey?. He aquí la contestación del responsable de las Causas en el ámbito diocesano: “En particular, no le veo mucho futuro, por ahora, al caso del Sr. Arzobispo Francisco Orozco y Jiménez; se trata de un proceso lento, por difícil y complicado. Los canonistas y otros especialistas de Roma, por ejemplo, de entrada nos preguntan: ‘¿Tiene fama de santidad?; ¿hay ante su tumba flores, veladoras, gente rezando?’.
Y, las personas que lo conocieron, incluidos clérigos, han expresado reservas. Alcalde, en cambio, goza de fama de santo, y eso nos confiere mayores esperanzas de avanzar el proceso”.
Luego planteó una advertencia: “De todos modos, no quitamos el dedo del renglón tratándose de Orozco y Jiménez, meritoriamente llamado ‘Francisco el Grande’; un hombre con rasgos sobresalientes como defensor de los derechos humanos, de la libertad religiosa; promotor de los obreros y de causas sociales. Vamos despacio, pero también con testimonios y documentos muy favorables…
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