Jornada de estudio y convivencia Se actualiza el Presbiterio tapatío en Derecho Canónico
Publicado en web el 25 de Septiembre, 2008• Impartió conferencias el Arzobispo de Barcelona
• Reinó un clima de interés y buen ánimo
Pbro. José Manuel Anceno Rivas
Con la presencia y participación de 640 sacerdotes, se realizó, del 17 al 19 de septiembre, en el auditorio del Seminario Menor de Guadalajara, la XVI Jornada de Estudio y Convivencia. Dicho evento tuvo como finalidad la actualización del Clero en algunos elementos fundamentales de la acción pastoral desde el Derecho Canónico. El conferencista fue el Cardenal Luis Martínez Sistach, Arzobispo de Barcelona, España. En primera fila estuvieron el Cardenal Juan Sandoval Iñiguez, Arzobispo de Guadalajara, y los Obispos Auxiliares José Trinidad González Rodríguez, Miguel Romano Gómez y Rafael Martínez Sáinz.
El Código facilita un ordenado
crecimiento
Porque “nunca se sabe bastante; siempre se tiene algo qué aprender”, como dijo el mismo Cardenal Martínez Sistach, el Presbiterio de la Arquidiócesis de Guadalajara estuvo atento a las enseñanzas del Doctor en Derecho Civil y Canónico, por la Pontificia Universidad Lateranense de Roma, quien recordó que el fin del Código -principal documento legislativo de la Iglesia-, no es el de suplantar, en la vida de la Iglesia, la fe de los fieles, su gracia, sus carismas y, sobre todo su caridad. Por el contrario, el Código tiende, más bien, a generar en la sociedad eclesial un orden que, dando la primacía al amor, a la gracia y al carisma, facilite al tiempo su ordenado crecimiento en la vida, tanto de la sociedad eclesial como de todos los que a ella pertenecen.
Enfoque especial a temas
de interés común
Entre los varios puntos que trató el Pastor de la Arquidiócesis catalana, habló de la ordenación interna de las Iglesias particulares, subrayando la importancia del Consejo Presbiteral y del Colegio de Consultores; del Consejo de Pastoral; de las Parroquias, de los párrocos y de los vicarios parroquiales. No pasó por alto el mencionar los deberes y derechos de todos los fieles, así como de las asociaciones públicas y privadas de fieles. Con un buen sentido del humor y una alegría a flor de piel, expuso también el tema de los bienes temporales de la Iglesia: de la administración, de los contratos y de la enajenación de los mismos. Al término de cada jornada se dio tiempo para responder a las preguntas expresas de los asistentes, que esta vez fueron pocas; no así el interés que el propio Cardenal español percibió de los sacerdotes, mismos que –contrario a lo de algunas ocasiones- perseveraron en igual número hasta el final.
Sorprenden al ilustre visitante,
vocaciones locales
Impactado se manifestó el titular de la Sede Metropolitana de Barcelona ante el número de sacerdotes y seminaristas que tiene la Arquidiócesis tapatía: “He platicado con muchos de ellos, párrocos, vicarios y formadores del Seminario. Percibo que aman su vocación y se entregan a ella con generosidad”. En entrevista exclusiva para Semanario (misma que se publicará completa en el próximo número), habló sobre su vocación sacerdotal -44 años de sacerdocio, 21 años de episcopado y 10 meses de cardenalato-; sobre el relativismo, la familia, el aborto, y también del caminar de su Diócesis. Participó en el V Encuentro Mundial de las Familias, realizado en su país –Valencia 2006- y espera poder hacerlo igualmente en la Ciudad de México, en enero próximo: “Ya estoy inscrito”, anticipó un sonriente y muy accesible Príncipe de la Iglesia.
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