Parroquia de Santa Cecilia, en Tonalá Comunidad artesanal, motivada a una mayor integración parroquial
Nov 20, 2008 • Categoría: Panorama ParroquialEl 24 de junio de 1996, fue constituida como Parroquia. Ahora, a 12 años de su erección canónica, Santa Cecilia continúa sumando esfuerzos para lograr la consolidación pastoral y una mayor efervescencia espiritual entre sus feligreses
Mónica Livier Alcalá Gómez
Hace 16 años, un sacerdote, el Padre Rafael González González (actualmente Canónigo de la Catedral), se empeñó en que todos los sectores de la que entonces fuera su Parroquia, Santo Santiago, en la cabecera municipal de Tonalá, tuvieran atención espiritual. Fue él quien impulsó la reunión de las personas más alejadas de esta comunidad, yendo a celebrarles la Eucaristía dominical bajo la sombra de un frondoso árbol en la Colonia Jardines de la Paz.
Hoy en día, de la mano de su segundo párroco, J. Gilberto Medina Saucedo (el primero fue el Padre José Ángel Chávez Aguilar), aquella comunidad se ha convertido en una floreciente parroquia de más de nueve mil fieles, quienes diariamente se encomiendan a su Patrona, Santa Cecilia, inspiradora, con su carisma, de las manifestaciones artísticas y artesanales de los habitantes de esta región.
Contexto pastoral
En compañía de algunos de sus agentes de pastoral, el Señor Cura Gilberto relata cuáles son, entre otras, las exigencias más apremiantes en su comunidad. Primeramente señala que uno de los retos ha sido integrar a las personas a esta parroquia, ya que por costumbre arraigada muchos siguen asistiendo a la cabecera tonalteca; sin embargo, reconoce que gracias a un importante número de activos agentes que le ayudan, ha logrado incorporar abundante feligresía dispersa. “Ésta, se ha convertido ya en la segunda parroquia de Tonalá y continúa la labor de que cada vez más fieles la reconozcan como suya, a pesar de no estar totalmente anulada la costumbre de acudir a recibir los Sacramentos en el antiguo templo”.
El señor José García Guzmán, quien desde hace tres años trabaja activamente en el apostolado parroquial como Presidente de la Adoración Nocturna, comenta que es difícil hacer que todos los habitantes converjan a esta nueva parroquia, y no sólo entre los antiguos moradores, sino sobre todo entre los residentes de las nuevas colonias que han proliferado, y que proceden de diferentes lugares, traen costumbres e ideas distintas y no se les nota grande empeño de participación en la comunidad.
Por su parte, el artesano José Rosario Álvarez, asienta, a este respecto, que no se han desmoralizado, sino que por instrucción del párroco se han intensificado las visitas y atención a los vecinos de estos asentamientos emergentes: “Queremos que las personas que van llegando aquí, se den cuentan y capten desde un principio dónde se encuentra su parroquia, además de que se sientan bienvenidas a ella”.
La catequesis: Signo de esperanza
La señora Olivia Olea Velázquez y su esposo René Hernández Vargas, ambos catequistas y ministros de esta comunidad, por su parte afirman que un signo visible de fecundidad espiritual y que al mismo tiempo infunde alegría y esperanza, es la gran cantidad de niños que asisten a las catequesis semanales: “Simplemente, en las pasadas Confirmaciones y Primeras Comuniones llegamos a tener 300 niños en cada Misa; eso es algo muy alentador”, dice doña Olivia.
Según su esposo, el principal desafío para los catequistas es una mayor preparación en todos los aspectos: “Que nosotros estemos bien instruidos para poder impartir siempre una catequesis de mejor calidad. Además, nuestra meta es lograr que los muchachos que han concluido su etapa de instrucción religiosa continúen desarrollando algún apostolado en su parroquia; ese es otro reto importante para nosotros como agentes”.
Sin embargo, advierte este matrimonio, una grave situación que ha visto últimamente son las escasas parejas que acuden a recibir las pláticas pre-matrimoniales: “La cultura actual ha influido mucho, ya que algunos jóvenes optan por irse a vivir juntos para ver si su relación ‘funciona’, y ya después de ‘la prueba’ pueden pensar en casarse o no hacerlo. Éste es un desafío importante para nosotros, pues tenemos que lograr crear conciencia entre los jóvenes, acerca de la grandeza y trascendencia del Sacramento matrimonial”, acota la señora Olea Velázquez.
“Si a ellos les da gripa, a nosotros pulmonía”
Así define el señor José García la situación económica actual de su localidad.Y es que, al dedicarse en gran medida a la manufactura y venta de objetos artesanales, su labor depende mucho del poder adquisitivo extranjero:“Por eso, si los turistas, sobre todo los norteamericanos, siguen moderando sus viajes y por lo tanto las compras de nuestros productos, debido a la crisis económica que se sufre a nivel mundial, entonces nosotros saldremos cada vez más perjudicados, pues ellos han sido siempre nuestro mayor soporte por la cantidad de cosas que compran y el precio que nos pagan”.
Ante esta situación, José Rosario, artesano de toda la vida, actividad que caracteriza a casi todos los habitantes de esta comunidad, indica: “Al ser la artesanía nuestra principal forma de vida, muchas familias ya están sufriendo penurias económicas, pues las ventas han bajado y, además, existe la competencia con otros productores, como los chinos, por ejemplo”.
No obstante, pese a las dificultades económicas, en general no predomina el pandillerismo; la comunidad se ha mantenido estable en cuanto a problemas de violencia. De hecho, apunta el párroco: “Tenemos cada vez más afluencia de jóvenes y adolescentes a los grupos parroquiales. Hemos ideado una manera de llamar su atención; por ejemplo, a estas Fiestas Patronales acuden numerosos grupos musicales, de esos que a ellos les gustan, y esto ocasiona que se acerquen a la parroquia, donde se les ofrece una diversión atractiva y sana”.
Arduo trabajo
Teniendo tan poco tiempo de consolidación como parroquia, el Señor Cura Gilberto reconoce que el trabajo es cada vez más apremiante; que existen muchas necesidades, tanto pastorales como sociales, incluyendo la construcción misma de la sede parroquial; pero que se ha sabido sacar provecho, incluso de dichas necesidades: “Yo no tengo un Vicario que me ayude, y aunque me ha tocado ver la expansión de la comunidad y el incremento del número de fieles, sin embargo tengo unos brazos fuertes en mis agentes de pastoral; ellos me han apoyado desde el principio, pues cada grupo y cada miembro activo ha demostrado tener muchas ganas de trabajar y se siente muy comprometido con su parroquia.
“Noviembre y diciembre son meses de intenso trabajo para todos los agentes y sobre todo para nuestro párroco -expresa José García, al que mejor conocen como “Yiyo” en el ambiente parroquial-, pues el Padre Gilberto, además del ministerio parroquial, atiende todo lo que tiene que ver con los panteones cercanos y oficia Misas diarias y dominicales en otros centros, aparte de aquí”. Señala que sus compañeros y él intentan ayudarlo en todo lo que pueden, particularmente en estos meses tan pesados que comienzan con la Conmemoración de los Fieles Difuntos, continúan con la preparación de las Fiestas Patronales, luego siguen las Fiestas a la Virgen de Guadalupe, en el Cerro de la Reina, que también pertenece a la parroquia, y que son fiestas no sólo de esta comunidad, sino en las que participa todo el Municipio de Tonalá; y finalmente, la Navidad: “Hay mucho trabajo, pero entre todos y con la ayuda de Dios, tratamos de sacarlo lo mejor que sea posible”.
Para terminar, el párroco externa lo contento que se siente con su parroquia y con su gente, en donde tiene ya cumplidos ocho años de labor: “Quiero, por este medio, felicitar a todos los grupos. A todas aquellas personas que me han apoyado, y darles las gracias, porque uno como sacerdote necesita sentir esa cercanía y apoyo de su gente, de sus fieles. Quiero invitarlos también a prepararse mejor, ya que cada día tendremos que enfrentar mayores retos pastorales y más necesidades sociales qué solucionar; pero estoy seguro de que, unidos y Dios mediante, podremos salir adelante”.
“Nuestra meta en la catequesis es que los niños ahora sean los que acerquen a los papás a los Sacramentos y que ellos mismos los tengan en gran estima y valor, sobre todo la Eucaristía”. (Sra. Olivia Olea Velázquez).
SANTA CECILIA
(?-Roma, 232) Virgen y Santa. Aunque su culto es muy antiguo, su historia es poco conocida. Casada, contra su voluntad, con el joven pagano Valerio, logró que éste respetara su virginidad y se convirtiera al cristianismo hasta padecer martirio. Cecilia, herida tres veces con el hacha de un verdugo, expiró tras tres días de agonía. Una frase del acta de su martirio (al canto de los órganos, Cecilia cantaba) le ha valido ser Patrona de los Músicos. Su fiesta se celebra el 22 de noviembre.
DATOS PARROQUIALES
Altamira 203, Col. Jardines de Tonalá
Notaría: 36 83 11 92,
de 17.30 a 20.30 Hrs.
Parroquia número 307 de
la Arquidiócesis de Guadalajara
Decanato: Tonalá
Vicaría: San Pedro


