Capellanía de El Molino Comunidad que crece, gracias a la fe y al trabajo
Publicado en web el 18 de Diciembre, 2008El Templo de Nuestra Señora de Guadalupe, de El Molino, se encuentra en una localidad pequeña, con 1,643 habitantes, según el conteo de población del año 2005, y que se caracterizan por ser piadosos y participativos
Dulce Natalia Romero Cruz
La comunidad de El Molino está situada en el Municipio de Jocotepec, Jalisco, y sus moradores dedícanse, en su mayoría, a las labores agrícolas.
El origen del nombre procede del Siglo XVIII, cuando se instaló en el lugar, propiedad de la acaudalada Hacienda de Huejotitán, un gran molino de trigo, por lo que la gente comenzó a nombrar así al pueblo.
El camino recorrido
La feligresía surgió en 1933, con una capilla improvisada que dependía inicialmente de la Parroquia de Jocotepec; después fue adscrita a la Parroquia de Zapotitán de Hidalgo, aunque supeditada al Capellán de Huejotitán; pero desde 1998 quedó integrada a la ahora Parroquia de Huejotitán.
“Hace 35 años, recuerda el Padre Rufino Gutiérrez Cárdenas, actual Capellán de El Molino, cuando estuve en Huejotitán, yo visitaba esta pequeña población, que tenía una capillita muy pequeña de adobe y donde todo era muy limitado; había poca luz y escasa ventilación, fue entonces que tuve la iniciativa de que se construyera un templo más grande”.
La edificación del templo
“Estuve en la Parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe en Huejotitán, pero atendí a El Molino desde el 3 de diciembre de 1973 hasta el 27 de junio de 1991. Cada que visitaba esa pequeña localidad me daba cuenta de que los fieles necesitaban un templo con más espacio, que fuera digno para todos, así es que empecé a motivarlos para que entre todos recaudáramos fondos para la construcción de la Capellanía. La gente comenzó a hacer colectas casa por casa, además de las que se hacían en el recinto.
“Fue difícil y un poco tardado. Había ocasiones en que se llegaba el fin de semana y no teníamos para pagar a los trabajadores, pero gracias a Dios todo salió bien”.
Por otra parte, el Padre Gutiérrez Cárdenas pidió ayuda a la Acción Episcopal Alemana ADVENIAT, que destina la colecta de las Misas de los días de Nochebuena y de Navidad, realizada cada año en todas las iglesias católicas de Alemania, a las necesidades pastorales en América Latina. su petición tuvo una respuesta favorable y recibió el apoyo económico para la edificación de la nueva Capilla de El Molino, que se había iniciado desde la década de los 80’s, y tardó cerca de 10 años en concluirse.
Los fieles
“La comunidad parroquial se caracteriza por ser muy piadosa, fiel a los Sacramentos, atenta a las necesidades de la comunidad, obediente a la Iglesia, muy participativa y trabajadora. Son personas que escuchan la Palabra y, sobre todo, la ponen en práctica. Esto ha sido desde siempre; lo vi desde hace 17 años que dejé la Capellanía, y lo veo ahora que he regresado”, asegura el clérigo.
Nombramiento
Fue a partir del 12 de septiembre de 2008 cuando el Pbro. Rufino Gutiérrez Cárdenas recibió su nombramiento como primer Capellán de El Molino, tomando posesión el 1º de noviembre del año en curso.
“Recuerdo que desde que me di cuenta que se acercaba mi jubilación canónica comencé a pensar que me gustaría ser asignado a una comunidad alejada y pequeña para seguir trabajando, si Dios me lo permitía. Pensaba en un rancho donde la actividad fuera más ligera, y si me lo preguntaban, pues yo diría que en El Molino, porque para mí era una Capellanía conocida, con gente muy trabajadora y fiel. Cuando llegó la jubilación, lo sugerí, lo vio a bien el Cardenal Juan Sandoval Íñiguez, y aquí estoy”.
Ahora que el Presbítero Rufino es Capellán de dicha comunidad, asiste sólo los fines de semana, por falta de una casa sacerdotal. Los sábados los dedica a la administración de Sacramentos, como Bautizos, Matrimonios, Primeras Comuniones, Confirmaciones; los domingos celebra tres Misas, a las que acude la mayoría de la población.
Asi pues, por primera vez esta población contará con un sacerdote de planta, pues siempre había sido atendida por un Capellán, y ahora párroco de Huejotitán.
¿A quién se venera?
En la Capellanía de El Molino se guarda una devoción especial a la Santísima Virgen de Guadalupe, por lo que sus fiestas patronales son este mes, del 12 al 21. El novenario se inicia el día de la celebración de la Virgen Morena para respetar la festividad que se realiza en el poblado vecino en la iglesia madre de Nuestra Señora de Guadalupe, en Huejotitán.
También se venera una imagen de Cristo Nazareno y hay una celebración exclusiva el día del Señor de la Asensión, en el mes de mayo, según el día que corresponda de acuerdo al litúrgico; se hace una procesión por las calles y hay quema de juegos pirotécnicos.
Por el momento, tanto Huejotitán como El Molino están dependiendo otra vez de la Parroquia de Zapotitán.
El Padre Rufino Gutiérrez Cárdenas nació en Temastián, Jalisco, el 19 de julio de 1933. Fue ordenado sacerdote el 22 de diciembre de 1962. El martes, cumplirá 46 años de ministerio y su comunidad parroquial lo festejará con una Eucaristía y un convivio.
Grupos parroquiales:
• Catequistas
• Liturgia
• Pequeños Hermanos
• Hermanas de María
• Jóvenes
• Matrimonios
• Cáritas
• Coro
• Pláticas
Presacramentales
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