La familia tradicional pierde fuerza – Caminemos juntos al VI Encuentro Mundial de las Familias
Publicado en web el 2 de Enero, 2009Los jóvenes carecen de ejemplos familiares hoy, que provocarán familias desechables; esto lo dicta la nueva sociedad
Pbro. José Manuel Anceno Rivas
Respondiendo a la tarea encomendada por la Conferencia del Episcopado Mexicano, de atender a la realidad eclesial y social del país, y en consonancia con la realización del VI Encuentro Mundial de las Familias, la Universidad Pontificia de México promovió, recientemente, el Ciclo de Conferencias: “La Familia Mexicana y su realidad; Acercamiento Psicológico, Jurídico y Teológico”.
Participaron especialistas, investigadores, psicólogos, juristas y teólogos en el campo de la problemática familiar. Entre ellos estuvo la Directora Académica del Centro de Investigación y Entrenamiento en Pastoral, María Eugenia Covarrubias, quien desarrolló el tema “Microcosmos familiar y formas de relación”, y se refirió a la diferencia que existe entre la dinámica interna que hay en el seno familiar, y el proyecto de familia que se propone durante el noviazgo.
Más frecuentes, las familias mixtas
La licenciada Covarrubias reconoció que, en la sociedad actual, la familia mixta se presenta cada vez con mayor frecuencia, a causa de varios factores; entre ellos: la falta de madurez de la pareja, y el medio ambiente económico, que es hostil, lo que obliga a los padres a tratar de subsistir, mermando con ello el tiempo que dedican a la atención de los hijos y de la propia familia.
También puntualizó que la descristianización de la sociedad, la pérdida de la fe y de los auténticos valores éticos y morales en las familias, así como la debilitación de modelos paternos cristianos a imitar, influyen en que la familia tradicional esté perdiendo fuerza en el nuevo contexto social. Dijo que muchas parejas “no tienen un proyecto de vida matrimonial para siempre” porque carecen de un ejemplo familiar que respalde este ideal. Además, apuntó que la modificación de algunas leyes locales también influye negativamente en la durabilidad de los vínculos familiares, y que hay personas que ven al matrimonio dentro de “la cultura de lo desechable”.
“Se está avanzando hacia un patrón de sociedad sin familias duraderas y sin poder saber hacia dónde llegará la misma sociedad”, alertó, luego de afirmar que en Europa, con los “nuevos modelos de familia”, ya viven una crisis demográfica porque la mayor parte de las familias no quiere tener hijos. La familia mexicana merece ser apuntalada a través de la educación en valores, a todas las edades.
Desafíos de la Pastoral Familiar de Guadalajara
El V Plan Diocesano de Pastoral, oficializado por el Cardenal Juan Sandoval Íñiguez, en el marco de la Posada-Convivencia del Presbiterio local, el pasado 18 de diciembre, apunta entre los desafíos: “Una fuerte influencia cultural secularista ha logrado disminuir notablemente la vida de fe en muchas de nuestras familias. La pérdida de valores humanos y cristianos ha afectado la estabilidad del matrimonio y la importancia del sentido cristiano de la familia, así como la educación de los hijos”. Por lo mismo, se considera que se debe “cuidar la debida preparación remota y próxima de los novios al matrimonio. Acompañar, con cuidado, prudencia y amor compasivo, siguiendo las orientaciones del Magisterio… establecer centros de atención a familias en situaciones difíciles”. Echar una mirada al tema de las relaciones y valores familiares según la Biblia, será por demás interesante en el Congreso Teológico. Así se podrán poner mejores cimientos en la formación de los jóvenes que deciden formar una nueva familia.
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