Opus iustitiæ pax A setenta años de la elección de Pío XII
Publicado en web el 6 de Marzo, 2009Ocho días después del Cónclave, el 12 de marzo, fue coronado con la tiara, símbolo de la autoridad pontificia. “La paz es obra de la justicia”, y ambas virtudes caracterizaron la difícil gestión apostólica del llamado “Papa angélico”
Pbro. Tomás de Híjar Ornelas
Daniel León CuevaEl 2 de marzo de 1876, en la Ciudad de Roma, vino al mundo Eugenio Pacelli. Exactamente 63 años después de esa fecha, hace setenta, era elegido Sumo Pontífice el primer Papa romano después de dos siglos, en uno de los Cónclaves más breves de la historia. En el aniversario de su entronización al frente de la Iglesia Católica y del Estado más pequeño del mundo, apenas transcurrido el aniversario cincuenta de su deceso, conviene reflexionar algunos puntos relevantes de su vida y de su obra.
Presbítero a los 23 años, al cabo de algunos meses pasó al servicio de la Santa Sede, donde luego de un trienio, recibió el nombramiento de Secretario de la Comisión Redactora del Código de Derecho Canónico, colaborando al lado del Cardenal Pietro Gasparri. En 1911 recibió la Subsecretaría de la Congregación para los Asuntos Eclesiásticos Extraordinarios, de la que fue titular en 1914, vísperas de la Primera Guerra Mundial. Su incursión en la diplomacia pontificia comenzó en 1917, como Nuncio Apostólico en Baviera, lo cual le valió la consagración episcopal, que recibió del Papa Benedicto XV, prestando invaluable apoyo a las actividades humanitarias en favor de los prisioneros de guerra, a tenor del lema de su escudo episcopal, que reza: “La paz es el efecto de la justicia”.
Cardenal desde 1929, Pío XI lo nombró, poco después, su Secretario de Estado, en reemplazo del Cardenal Gasparri; encomienda que asumió en el período difícil y trágico, en el que el totalitarismo estuvo a punto de engullir a Europa.
Elegido Romano Pontífice, dio a la Iglesia Católica la dimensión mundial que a la fecha conserva, preparando los años del Concilio Vaticano II, y contando con colaboradores de la talla de Domenico Tardini y Giovanni Battista Montini (después Paulo VI), a quienes hizo Secretario para los Asuntos Eclesiásticos Extraordinarios, y Sustituto de la Secretaría de Estado, respectivamente.¿El Papa de Hitler?
Su postura ante el Holocausto judío durante la Segunda Guerra Mundial no fue, como ahora lo afirman detractores gratuitos, ambigua, sino fruto del lema: “Nada se ha perdido con la paz. Todo puede perderse con la guerra”, según lo recordó más tarde el magistrado judío de origen alemán Robert Kempner, fiscal en el proceso de Nuremberg contra los criminales nazis: “Cualquier postura propagandística de la Iglesia contra el gobierno de Hitler no solamente habría sido un suicidio premeditado, sino que habría acelerado el asesinato de un número mucho mayor de judíos y de sacerdotes”.
Es claro que si Pío XII evitó la ruptura total con el régimen nazi, no fue para cruzarse de brazos, sino para promover toda suerte de gestiones humanitarias, que salvaron la vida a numerosos judíos y a otras víctimas de la guerra.
Tampoco le faltó valor para denunciar toda “ideología que atribuye al Estado una autoridad ilimitada”, a la que calificó de “error pernicioso”, tanto para la “vida interna de las naciones” como para las “relaciones entre los pueblos, porque …conduce a la violación de los derechos de los demás y hace difícil la inteligencia y la convivencia pacífica” (Encíclica Summi pontificatus, 1939). Fue así como denunció la “hora de las tinieblas”, en la que “el espíritu de la violencia y de la discordia derrama sobre la Humanidad la copa sangrienta de dolores sin nombre”. Su Causa de Canonización inició en 1965 y se encuentra en marcha.Mientras, por acá…
El mismo día de la coronación pontificia del Papa Pacelli, surgía en Guadalajara, en el creciente y populoso Sector Libertad, la Parroquia de San Felipe de Jesús. Su flamante Cura, el Padre Rafael Meza Ledesma, lo mismo dinámico que ocurrente y visionario, sugirió al Arzobispo José Garibi Rivera que la erección canónica de esa Comunidad, datada en Oficio el 27 de febrero anterior, se concretase precisamente el 12 de marzo.
Y es que en esa fecha asumía la potestad papal el número 12 de los Píos y, además, aquí, se trataba de la Parroquia número 12 en el ámbito urbano de la Arquidiócesis. Para rememorar y agradecer a Dios este septuagésimo aniversario, el próximo jueves, a las 19.30 horas en ese templo parroquial, Mons. José Francisco González González, Obispo Auxiliar, presidirá una Concelebración Eucarística a la que han sido convidados los sacerdotes que han fungido ahí como Párrocos, Vicarios, Colaboradores, Adscritos, o los que son oriundos o fueron vecinos.
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