5 de Febrero de 2012
Año XII
No. 783
| Varios | Edición:

“…Junto a Ti, buscaré otro mar”: Toma Posesión el V Obispo de Tuxpan

Publicado en web el 17 de Mayo, 2009

“Nuestra tarea es ofrecer la esperanza, no entrar en competencia con el mundo”

 

 

Pbro. Alberto Ávila Rodríguez

 

Le mostró la partitura y le espetó a quemarropa: Señor Obispo Juan, ¿puedes leer esta frase musical que estoy escribiendo?

Eran el Arzobispo de Acapulco, Monseñor Felipe Aguirre Franco, y su Obispo Auxiliar, viejos conocidos desde los días del Seminario (aquél, su maestro; éste, alumno en los primeros años); desde la cercanía de sus orígenes, allá en las tierras de cepa colorada: uno, natural de Encarnación de Díaz; el otro, de San José de Gracia; ambos, de la Región de Los Altos de Jalisco. 

Parecía un juego. ¿El Pastor mayor inquiriendo sobre la capacidad musical de su compañero, como cuando le tomaba la lección de Solfeo? Tal vez era un motivo banal para la convivencia. ¿O acaso era una pregunta retórica? ¿Un acertijo sobre los designios que Dios va mostrando en la vida? ¿O todo junto, tal vez? El caso es que don Felipe leyó la frase en su lenguaje musical, se ayudó marcando el compás, la tarareó, la reconoció… le puso letra: “…Junto a Ti, buscaré otro mar”. Entonces su rostro se encarnó, la cantó con gozo y decisión, no sin temblor… y siguieron platicando. Eran los primeros días de 2009.

 

¡Navega mar adentro!

 

Apenas cinco años atrás, el 30 de enero de 2004, el Padre Juan Navarro Castellanos había sido enviado como sucesor de los “Pescadores de Galilea”, a los mares del Pacífico en la Arquidiócesis de Acapulco, Guerrero. Allí había encontrado un mar hermoso de aguas cálidas, un mundo desafiante.

Guiado por el “

 

Duc in altum“, ¡navega mar adentro! ¡Mira a lo alto!, había caminado siempre hacia adelante, desafiando su entorno. Qué de cosas había oído y pensado la vez primera que aceptaba el reto.

Mas ahora, al son de “…Junto a Ti, buscaré otro mar”, partía hacia otros mares, los del Océano Atlántico, en el Golfo de México, llevando su cayado del Pastor y las redes del Pescador, como V Obispo de la Diócesis de Tuxpan de la Asunción, en territorio veracruzano. De una costa a otra, cambiaba ahora la acapulqueña por la tierra suculenta, donde las tres huastecas han depositado su feracidad en los llanos y han cambiado las montañas por los valles.

 

Con tu historia personal

ante los desafíos

     

 Fue el Nuncio Apostólico, el Arzobispo francés Christophe Pierre, quien hizo la entrega de su nueva Diócesis a Monseñor Navarro, acompañado de otros 22 Obispos, entre ellos dos de sus antecesores: Mario de Gasperín Gasperín, hoy en la Diócesis de Querétaro, y Domingo Díaz Martínez, ahora Arzobispo de Tulancingo.

Y también acompañó el inicio de su labor episcopal, presidiendo la Eucaristía, el Metropolitano de la Provincia del Golfo, el Arzobispo de Jalapa, Hipólito Reyes Larios. Y, de acuerdo al ritual prescrito, dentro de la celebración, se dio lectura a las Letras Apostólicas con las que el Papa Benedicto XVI, otorga el nombramiento y bendice el principio de su nueva labor pastoral al flamante Obispo. A esto seguiría la Profesión de Fe de una manera solemne, y la firma de los documentos pertinentes.

Casi un centenar de presbíteros de la propia Diócesis también renovó sus promesas sacerdotales ante el nuevo Pastor, siendo acompañados por grupos numerosos de clérigos provenientes de su Diócesis de origen, San Juan de los Lagos; de la Arquidiócesis donde fuera Auxiliar; de la misma Provincia del Golfo, así como del Pueblo de Dios de la Iglesia local, y representantes de diversas Congregaciones Religiosas. 

La Asamblea ahí convocada fue testigo de las exhortaciones que el propio Nuncio Papal, en su homilía, hizo al nuevo Obispo: “… Con una historia personal, pero unido siempre a Cristo y una vocación de amor hasta la muerte… el tesoro de Cristo en recipiente de barro… no entrarás en competencia con el mundo… ofrecer lo que podemos… no tener miedo para anunciar el mensaje de la esperanza… con eso basta”

En el foro de atardeceres espléndidos

 

Es aquella una Diócesis de bellos paisajes, fecunda en su tierra pero con muchos desafíos, donde el nuevo Prelado habrá de salir una y otra vez a “atarrayar”. (En el diccionario tuxpeño, significa salir a pescar con una red artesanal). Entre sus retos capitales encontrará la indiferencia religiosa, el escándalo de la pobreza en una tierra generosa y fértil: “Aquí serás el profeta de la esperanza”, le dijeron.

Encontrará también una región rica en etnias: náhuatl, otomí, tepehua, donde el sincretismo religioso desdibuja la fe cristiana, donde la riqueza petrolera no ha llegado a todas las capas sociales, donde los salarios marcan la ruta de la pobreza; ahí el nuevo Pastor ha saludado a su rebaño para  comprometerse: “Del Pacífico al Atlántico vine a remar mar adentro… con una puntual gratitud a mis antecesores que han llevado la carga de la evangelización. A todos los sacerdotes y agentes laicos les auguro: ¡seguiremos! ¡Necesitamos hacer presentes los valores del Reino, en una comunidad tan fracturada por el materialismo; tendremos que allegar la palabra y las obras hasta las zonas indígenas de las periferias, a los más desprotegidos; quiero presentarme como padre, hermano y amigo. Pido sus oraciones!” 

Ahí lo habían recibido un día antes con la tuba de la banda ruidosa, las guirnaldas de flores frescas tropicales, los festones y abrazos en el calor húmedo de la costa. Niños, jóvenes, familias enteras, autoridades civiles, el Alcalde de Tuxpan, Juan Ramón Gánem, el envidado personal del Gobernador de Veracruz.

En la finca La Palma Sola se celebró un ameno convivio con el Obispo, al son de huapangos veracruzanos, con la sazón huasteca de la cocina, con la proverbial calidez humana de la gente de esta región.

Fue así como dio comienzo la tarea episcopal de otro más de los Obispos jaliscienses, formado en el Seminario de Guadalajara: Don Juan Navarro Castellanos.

 

 

Le mostró la partitura y le espetó a quemarropa: Señor Obispo Juan, ¿puedes leer esta frase musical que estoy escribiendo?

Eran el Arzobispo de Acapulco, Monseñor Felipe Aguirre Franco, y su Obispo Auxiliar, viejos conocidos desde los días del Seminario (aquél, su maestro; éste, alumno en los primeros años); desde la cercanía de sus orígenes, allá en las tierras de cepa colorada: uno, natural de Encarnación de Díaz; el otro, de San José de Gracia; ambos, de la Región de Los Altos de Jalisco. 

Parecía un juego. ¿El Pastor mayor inquiriendo sobre la capacidad musical de su compañero, como cuando le tomaba la lección de Solfeo? Tal vez era un motivo banal para la convivencia. ¿O acaso era una pregunta retórica? ¿Un acertijo sobre los designios que Dios va mostrando en la vida? ¿O todo junto, tal vez? El caso es que don Felipe leyó la frase en su lenguaje musical, se ayudó marcando el compás, la tarareó, la reconoció… le puso letra: “…Junto a Ti, buscaré otro mar”. Entonces su rostro se encarnó, la cantó con gozo y decisión, no sin temblor… y siguieron platicando. Eran los primeros días de 2009.

 

¡Navega mar adentro!

 

Apenas cinco años atrás, el 30 de enero de 2004, el Padre Juan Navarro Castellanos había sido enviado como sucesor de los “Pescadores de Galilea”, a los mares del Pacífico en la Arquidiócesis de Acapulco, Guerrero. Allí había encontrado un mar hermoso de aguas cálidas, un mundo desafiante.

Guiado por el “

 

Duc in altum“, ¡navega mar adentro! ¡Mira a lo alto!, había caminado siempre hacia adelante, desafiando su entorno. Qué de cosas había oído y pensado la vez primera que aceptaba el reto.

Mas ahora, al son de “…Junto a Ti, buscaré otro mar”, partía hacia otros mares, los del Océano Atlántico, en el Golfo de México, llevando su cayado del Pastor y las redes del Pescador, como V Obispo de la Diócesis de Tuxpan de la Asunción, en territorio veracruzano. De una costa a otra, cambiaba ahora la acapulqueña por la tierra suculenta, donde las tres huastecas han depositado su feracidad en los llanos y han cambiado las montañas por los valles.

 

Con tu historia personal

ante los desafíos

     

 Fue el Nuncio Apostólico, el Arzobispo francés Christophe Pierre, quien hizo la entrega de su nueva Diócesis a Monseñor Navarro, acompañado de otros 22 Obispos, entre ellos dos de sus antecesores: Mario de Gasperín Gasperín, hoy en la Diócesis de Querétaro, y Domingo Díaz Martínez, ahora Arzobispo de Tulancingo.

Y también acompañó el inicio de su labor episcopal, presidiendo la Eucaristía, el Metropolitano de la Provincia del Golfo, el Arzobispo de Jalapa, Hipólito Reyes Larios. Y, de acuerdo al ritual prescrito, dentro de la celebración, se dio lectura a las Letras Apostólicas con las que el Papa Benedicto XVI, otorga el nombramiento y bendice el principio de su nueva labor pastoral al flamante Obispo. A esto seguiría la Profesión de Fe de una manera solemne, y la firma de los documentos pertinentes.

Casi un centenar de presbíteros de la propia Diócesis también renovó sus promesas sacerdotales ante el nuevo Pastor, siendo acompañados por grupos numerosos de clérigos provenientes de su Diócesis de origen, San Juan de los Lagos; de la Arquidiócesis donde fuera Auxiliar; de la misma Provincia del Golfo, así como del Pueblo de Dios de la Iglesia local, y representantes de diversas Congregaciones Religiosas. 

La Asamblea ahí convocada fue testigo de las exhortaciones que el propio Nuncio Papal, en su homilía, hizo al nuevo Obispo: “… Con una historia personal, pero unido siempre a Cristo y una vocación de amor hasta la muerte… el tesoro de Cristo en recipiente de barro… no entrarás en competencia con el mundo… ofrecer lo que podemos… no tener miedo para anunciar el mensaje de la esperanza… con eso basta”

En el foro de atardeceres espléndidos

 

Es aquella una Diócesis de bellos paisajes, fecunda en su tierra pero con muchos desafíos, donde el nuevo Prelado habrá de salir una y otra vez a “atarrayar”. (En el diccionario tuxpeño, significa salir a pescar con una red artesanal). Entre sus retos capitales encontrará la indiferencia religiosa, el escándalo de la pobreza en una tierra generosa y fértil: “Aquí serás el profeta de la esperanza”, le dijeron.

Encontrará también una región rica en etnias: náhuatl, otomí, tepehua, donde el sincretismo religioso desdibuja la fe cristiana, donde la riqueza petrolera no ha llegado a todas las capas sociales, donde los salarios marcan la ruta de la pobreza; ahí el nuevo Pastor ha saludado a su rebaño para  comprometerse: “Del Pacífico al Atlántico vine a remar mar adentro… con una puntual gratitud a mis antecesores que han llevado la carga de la evangelización. A todos los sacerdotes y agentes laicos les auguro: ¡seguiremos! ¡Necesitamos hacer presentes los valores del Reino, en una comunidad tan fracturada por el materialismo; tendremos que allegar la palabra y las obras hasta las zonas indígenas de las periferias, a los más desprotegidos; quiero presentarme como padre, hermano y amigo. Pido sus oraciones!” 

Ahí lo habían recibido un día antes con la tuba de la banda ruidosa, las guirnaldas de flores frescas tropicales, los festones y abrazos en el calor húmedo de la costa. Niños, jóvenes, familias enteras, autoridades civiles, el Alcalde de Tuxpan, Juan Ramón Gánem, el envidado personal del Gobernador de Veracruz.

En la finca La Palma Sola se celebró un ameno convivio con el Obispo, al son de huapangos veracruzanos, con la sazón huasteca de la cocina, con la proverbial calidez humana de la gente de esta región.

Fue así como dio comienzo la tarea episcopal de otro más de los Obispos jaliscienses, formado en el Seminario de Guadalajara: Don Juan Navarro Castellanos.

 

Le mostró la partitura y le espetó a quemarropa: Señor Obispo Juan, ¿puedes leer esta frase musical que estoy escribiendo?

Eran el Arzobispo de Acapulco, Monseñor Felipe Aguirre Franco, y su Obispo Auxiliar, viejos conocidos desde los días del Seminario (aquél, su maestro; éste, alumno en los primeros años); desde la cercanía de sus orígenes, allá en las tierras de cepa colorada: uno, natural de Encarnación de Díaz; el otro, de San José de Gracia; ambos, de la Región de Los Altos de Jalisco. 

Parecía un juego. ¿El Pastor mayor inquiriendo sobre la capacidad musical de su compañero, como cuando le tomaba la lección de Solfeo? Tal vez era un motivo banal para la convivencia. ¿O acaso era una pregunta retórica? ¿Un acertijo sobre los designios que Dios va mostrando en la vida? ¿O todo junto, tal vez? El caso es que don Felipe leyó la frase en su lenguaje musical, se ayudó marcando el compás, la tarareó, la reconoció… le puso letra: “…Junto a Ti, buscaré otro mar”. Entonces su rostro se encarnó, la cantó con gozo y decisión, no sin temblor… y siguieron platicando. Eran los primeros días de 2009.

 

¡Navega mar adentro!

 

Apenas cinco años atrás, el 30 de enero de 2004, el Padre Juan Navarro Castellanos había sido enviado como sucesor de los “Pescadores de Galilea”, a los mares del Pacífico en la Arquidiócesis de Acapulco, Guerrero. Allí había encontrado un mar hermoso de aguas cálidas, un mundo desafiante.

Guiado por el “

 

Duc in altum“, ¡navega mar adentro! ¡Mira a lo alto!, había caminado siempre hacia adelante, desafiando su entorno. Qué de cosas había oído y pensado la vez primera que aceptaba el reto.

Mas ahora, al son de “…Junto a Ti, buscaré otro mar”, partía hacia otros mares, los del Océano Atlántico, en el Golfo de México, llevando su cayado del Pastor y las redes del Pescador, como V Obispo de la Diócesis de Tuxpan de la Asunción, en territorio veracruzano. De una costa a otra, cambiaba ahora la acapulqueña por la tierra suculenta, donde las tres huastecas han depositado su feracidad en los llanos y han cambiado las montañas por los valles.

 

Con tu historia personal

ante los desafíos

     

 Fue el Nuncio Apostólico, el Arzobispo francés Christophe Pierre, quien hizo la entrega de su nueva Diócesis a Monseñor Navarro, acompañado de otros 22 Obispos, entre ellos dos de sus antecesores: Mario de Gasperín Gasperín, hoy en la Diócesis de Querétaro, y Domingo Díaz Martínez, ahora Arzobispo de Tulancingo.

Y también acompañó el inicio de su labor episcopal, presidiendo la Eucaristía, el Metropolitano de la Provincia del Golfo, el Arzobispo de Jalapa, Hipólito Reyes Larios. Y, de acuerdo al ritual prescrito, dentro de la celebración, se dio lectura a las Letras Apostólicas con las que el Papa Benedicto XVI, otorga el nombramiento y bendice el principio de su nueva labor pastoral al flamante Obispo. A esto seguiría la Profesión de Fe de una manera solemne, y la firma de los documentos pertinentes.

Casi un centenar de presbíteros de la propia Diócesis también renovó sus promesas sacerdotales ante el nuevo Pastor, siendo acompañados por grupos numerosos de clérigos provenientes de su Diócesis de origen, San Juan de los Lagos; de la Arquidiócesis donde fuera Auxiliar; de la misma Provincia del Golfo, así como del Pueblo de Dios de la Iglesia local, y representantes de diversas Congregaciones Religiosas. 

La Asamblea ahí convocada fue testigo de las exhortaciones que el propio Nuncio Papal, en su homilía, hizo al nuevo Obispo: “… Con una historia personal, pero unido siempre a Cristo y una vocación de amor hasta la muerte… el tesoro de Cristo en recipiente de barro… no entrarás en competencia con el mundo… ofrecer lo que podemos… no tener miedo para anunciar el mensaje de la esperanza… con eso basta”

En el foro de atardeceres espléndidos

 

Es aquella una Diócesis de bellos paisajes, fecunda en su tierra pero con muchos desafíos, donde el nuevo Prelado habrá de salir una y otra vez a “atarrayar”. (En el diccionario tuxpeño, significa salir a pescar con una red artesanal). Entre sus retos capitales encontrará la indiferencia religiosa, el escándalo de la pobreza en una tierra generosa y fértil: “Aquí serás el profeta de la esperanza”, le dijeron.

Encontrará también una región rica en etnias: náhuatl, otomí, tepehua, donde el sincretismo religioso desdibuja la fe cristiana, donde la riqueza petrolera no ha llegado a todas las capas sociales, donde los salarios marcan la ruta de la pobreza; ahí el nuevo Pastor ha saludado a su rebaño para  comprometerse: “Del Pacífico al Atlántico vine a remar mar adentro… con una puntual gratitud a mis antecesores que han llevado la carga de la evangelización. A todos los sacerdotes y agentes laicos les auguro: ¡seguiremos! ¡Necesitamos hacer presentes los valores del Reino, en una comunidad tan fracturada por el materialismo; tendremos que allegar la palabra y las obras hasta las zonas indígenas de las periferias, a los más desprotegidos; quiero presentarme como padre, hermano y amigo. Pido sus oraciones!” 

Ahí lo habían recibido un día antes con la tuba de la banda ruidosa, las guirnaldas de flores frescas tropicales, los festones y abrazos en el calor húmedo de la costa. Niños, jóvenes, familias enteras, autoridades civiles, el Alcalde de Tuxpan, Juan Ramón Gánem, el envidado personal del Gobernador de Veracruz.

En la finca La Palma Sola se celebró un ameno convivio con el Obispo, al son de huapangos veracruzanos, con la sazón huasteca de la cocina, con la proverbial calidez humana de la gente de esta región.

Fue así como dio comienzo la tarea episcopal de otro más de los Obispos jaliscienses, formado en el Seminario de Guadalajara: Don Juan Navarro Castellanos.

Puedes seguir las respuestas a esta entrada a través del feed RSS 2.0. Puedes responder o hacer un trackback desde tu sitio.

Una Respuesta a ““…Junto a Ti, buscaré otro mar”: Toma Posesión el V Obispo de Tuxpan”

  1. argelia vàzquez apia Dice::

    Septiembre 2nd, 2009 a las 7:59 pm

    En Tampico el Alto hemos tenido el honor de su visita, en las fiestas del Sr. de las Misericodias, y en lo personal, pude ver, al buen pastor que envio nuestro sr Jesùs a la diocesis de tuxpan, hombre que proyecta una gan paz, gran sabiduia, benevolencia y amor a su projimo, bendio sea en el nombe del yahvèh

Responder

XHTML: Puedes utilizar estas etiquetas: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>


  • Artículos relacionados

  • Más en esta Sección

  • Todas las secciones

  • Números Anteriores

  • Enlaces


  • Publicidad












 
2012 Semanario – Órgano de formación e información Católica - | Entradas (RSS) | Comentarios (RSS)