29 de agosto de 2010
Año XII
No. 708

Jornadas Vocacionales: …Plataforma de lanzamiento al llamado-respuesta

Publicado en web el 3 de Mayo, 2009

 

A través de la Sección Semillero de Vocaciones, que se publica en estas páginas de Semanario, hemos tratado de dar a conocer, a los lectores, al llamado “Corazón de la Diócesis”; o sea, nuestro Seminario, contemplado desde diversas facetas de su diario acontecer

 

Rodolfo Rodríguez Leyva. 3º de Teología

 

hora, y en las próximas semanas, deseamos ofrecerles el testimonio relativo a la experiencia de la vocación, de la respuesta que en el día a día un buen número de muchachos está dispuesto a realizar para ir tras las huellas del Divino Maestro y dedicar su vida a ser como Él y estar siempre junto a Él.

En esta primera entrega hablaremos sobre esa especie de plataforma de despegue a través de la cual se puede alcanzar el firmamento del llamado-respuesta; nos referimos a Las Jornadas Vocacionales.

 

Oración y convocatoria

 

Para la celebración de estas Jornadas, que pueden tener dos variantes, diocesanas y parroquiales, existen fechas que se programan no con criterios fortuitos, sino tomando en consideración el ritmo del calendario escolar, a fin de que una mayor cantidad de jóvenes, animados por carteles, volantes e invitaciones personales de parte de los promotores vocacionales, puedan concurrir.

Por otra parte, cabe advertir que no hay que confundir los términos, pues una cosa son las Jornadas Vocacionales, experiencias muchas veces a nivel de encuentros o retiros espirituales durante uno, dos o más días, y otra cosa son las Jornadas de Oración por las Vocaciones, que tienen otras características y que se aplican exclusivamente a rogar a Dios por el fomento o incremento de las vocaciones sacerdotales, religiosas o misioneras.

Las Jornadas Vocacionales suelen ser dirigidas tanto a jóvenes varones como a muchachas, por equipos integrados por representantes o promotores vocacionales de diferentes Instituciones u Órdenes Religiosas, entre ellas desde luego, nuestro Seminario Diocesano de Guadalajara.

 

El asomo al descubrimiento

 

Lo primero que se hace es introducir a los asistentes en los temas a tratar, como son: la vocación, el sentido de la vida, la respuesta generosa, la santidad, la espiritualidad, etcétera. Después, cada representante o promotor vocacional expone las características de su propio estilo de vida, instalaciones, estudios, apostolado, convivencia, maneras de compartir la alegría de vivir como cristianos llamados a dar un Sí al señor Jesús.

Para ello, además de la palabra, se distribuyen materiales impresos y grabados, mediante los cuales se ofrecen respuestas a las inquietudes más comunes de los muchachos o las jóvenes asistentes a estas Jornadas.

A partir de ahí puede haber, entre quienes superan las primeras etapas, un acompañamiento más cercano para ayudar a cada posible candidato a discernir su decisión y sensibilizarlo con honestidad, a fin de que logre descubrir el porqué, cuándo y cómo de este particular llamado de Dios a su servicio.

Cuando un joven acude a una de estas Jornadas Vocacionales, regularmente lo hace movido por una inquietud interior, por una invitación expresa o simplemente por curiosidad de ver en qué consiste este evento; aunque cabe señalar que las respuestas son más numerosas y firmes cuando dichas Jornadas son realizadas al calor de una Ordenación Sacerdotal, de la ceremonia de emisión de votos, o cuando se trata de una Jornada Vocacional organizada a nivel diocesano, bien preparada y estructurada para atraer a jóvenes decididos a descubrir si Dios les llama a la vida sacerdotal o consagrada.

 

…El ejemplo arrastra

 

Sin embargo, hay una labor de la promoción vocacional que es esencial, y ésta arranca con el testimonio vivo de una vida sacerdotal feliz, generosa, cercana y fiel a la vocación, que anima a muchos a ser imitada.

También la vocación puede tener sus raíces en una familia cristiana, donde no sólo exista la fe sino la práctica de virtudes y ejercicios de piedad, como la frecuente recepción de Sacramentos, asistencia a Misa, rezo del Rosario en común. Esas son familias a las que, sin duda, Dios puede bendecir con la gracia de una vocación.

Otra aspecto a señalar a favor de las vocaciones son las Jornadas de Oración que se suscitan con motivo del Día del Seminario, fecha cercana a la festividad de Señor San José, Patrono de nuestra Casa de Formación.

Ya en próximas entregas ofreceremos noticias de cómo nacen las vocaciones sacerdotales, muchas de las cuales, incluso, se forman dentro de nuestro Seminario, y daremos cuenta de que no pocos profesionistas, a pesar de estos tiempos de materialismo y relativismo moral, buscan trascender lo que una supuesta vida de “éxito” puede ofrecerles, así como también lo han hecho jóvenes con destacadas aptitudes artísticas, deportivas y experiencias vivenciales disímbolas y orígenes peculiares, quienes han decidido dar el Sí al Señor y seguir sus pasos a través de la vocación al sacerdocio o a la vida consagrada.

Puedes seguir las respuestas a esta entrada a través del feed RSS 2.0. Puedes responder o hacer un trackback desde tu sitio.

Responder

XHTML: Puedes utilizar estas etiquetas: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>


  • Artículos relacionados

  • Más en esta Sección

  • Todas las secciones

  • Números Anteriores

  • Publicidad




 
2010 Semanario – Órgano de formación e información Católica - | Entradas (RSS) | Comentarios (RSS)