Congregación de los Sagrados Corazones de Jesús y de María: Enraizados en el amor de Dios
Publicado en web el 21 de Junio, 2009
Pbro. Enrique Ramírez Capetillo, SS.CC.
a Congregación Religiosa de los Sagrados Corazones de Jesús y de María y de la Adoración Perpetua del Santísimo Sacramento del Altar es una institución apostólica de Derecho Pontificio, fundada por Pierre Coudrin y Henrriette Aymer de la Chevalerie en 1800, en plena Revolución Francesa. Fue aprobada por el Papa Pío VII en 1817.
Hoy, Hermanos y Hermanas, unidos en un mismo carisma y una misma misión, la consagración a los Sagrados Corazones de Jesús y de María, constituyen una sola Congregación, diseminada por diferentes lugares del orbe.
Lo esencial de nuestra misión ha sido siempre: Contemplar, vivir y anunciar al mundo el Amor de Dios encarnado en Jesús, Misterio de Dios hecho hombre y su obra salvadora, a cuyo nombre se asocia íntimamente el de María Corredentora, su Madre.
La experiencia de ser consagrados al Sagrado Corazón.
El Corazón traspasado de Cristo es la fuente inagotable de nuestra vocación personal y de nuestra misión común. Discípulos del Resucitado, como en la tarde de Pascua, se nos invita y a la vez nosotros invitamos al pueblo cristiano, a mirar la herida de su costado (Jn, 20,20).
Nuestra consagración es, ante todo, una confesión de fe en un Dios que nos ama: ¡Dios es amor!… ¡Él nos ha amado primero! (1Jn 4, 8-16). “El Corazón de este admirable Maestro, escribía nuestro Padre Fundador, me colma de sus favores; si soy ingrato, me ama todavía, y siento que me amará siempre… Yo os aseguro, ¡nada me separará de Él!”.
Y, por su parte, la Madre Henriette sostenía los mismos conceptos al dirigirse a sus Hermanas: “Vuestro asilo no puede ser otro que el Divino Corazón de Jesús. Vosotros sois irrevocablemente de Él. No permitirá que rompáis las cadenas de su Gracia”.
La experiencia de ser consagrados al Inmaculado Corazón de María
Con la Virgen María, en la Anunciación, nos alegramos (Lc 1,28) y a la vez aprendemos a discernir en nuestra vida los signos de este amor y le damos gracias por todos sus beneficios. Como María, la Madre de Jesús, en la oración y la comunicación fraternal, aprendemos a retener todos los acontecimientos de nuestra vida y los meditamos en nuestro corazón (Lc 2,19) para que esta convicción se convierta en carne de nuestra carne, en un mismo ser.
Consagrados a los Sagrados Corazones
La decisión de consagrarnos a los Sagrados Corazones apunta a una manera de vivir y actuar, que en su desarrollo no soporta la tibieza. El amor de Dios por la salvación de la Humanidad es “fuego”, es Amor apasionado. “¿Cómo no estar inflamado de celo para responder al Amor de tan buen Maestro?”, se preguntaba a sí mismo nuestro Fundador, y se respondía: “Nuestra vocación debe ser completamente de celo, y de un celo inflamado”.
La Congregación en Guadalajara
Los primeros miembros de la Congregación de los Sagrados Corazones llegaron a México el 15 de julio de 1909 por iniciativa del P. Tomás Robledo, primer mexicano formado en Chile, y por ello estamos celebrando cien años de nuestra presencia en México.
Y el 20 de junio de 2003, día del Sagrado Corazón de Jesús, en atención a la solicitud hecha para que la Congregación de los Sagrados Corazones de la Provincia de México pudiésemos establecer una casa en esta Arquidiócesis de Guadalajara para la formación filosófica de sus Postulantes, recibimos la aprobación del Señor Cardenal Juan Sandoval Íñiguez.
Esta Casa de Formación se encuentra en la Calle Ricardo Palacios No. 4420, Colonia El Carmen, Guadalajara. El teléfono es el 1380 8574.
Quienes deseen mayor información sobre nuestra Congregación y sobre la vida del Beato Padre Damián, pueden visitar nuestra página en Internet:
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