Asomarte – ‘Marta’, exposición de Balo Pulido, en el ex convento de El Carmen
Publicado en web el 23 de Agosto, 2009
THO
Una deleitosa propuesta visual tendrán ante sí quienes recorran el segundo piso de la acreditada Galería del ex Convento de El Carmen (Avenida Juárez 638) hasta el 30 de agosto del año en curso, pues, entre otras, podrán disfrutar de la exposición intitulada ‘Marta’, que en homenaje a su madre, bautizó de esa forma un pintor relativamente joven (nació en 1981), poseedor, empero, de madurez en sus planteamientos, descritos por él mismo como impresionistas neofigurativos.
En efecto, sirviéndose con donosura y brío de la herencia de los grandes pintores del pasado, Pulido transforma los paisajes y las marinas en propuestas cromáticas espontáneas, echando mano de una austera gama, casi toda en escala de grises, para resaltar la atmósfera y la interioridad, en obras de poderosa introspección, que orillan al espectador a bucear dentro de sí mismo y echar un vistazo en su yo interno solitario y vacío, más allá de eso que los conocedores de la personalidad llaman subconsciente, alcanzando el plano de la vida interior, la del sujeto lidiando en su individualidad con sus luces y sombras.
Acerca de la cantera donde se inspiran estos cuadros, su autor, que se dice ateo y, en consecuencia, escéptico respecto al hombre, ha dicho que los barcos ejercen sobre él una especial atracción, porque “son islas en movimiento” que deambulan por las aguas del mar, que “…es impredecible… a veces es calmo y en otras es bravo; puede ser amigo o enemigo…”, como el artero yo propio, piensa uno, ante la obra de Pulido
“Relatos sin tiempo”
Le puso José Parra (1975) a la serie de 14 cuadros, que bajo la técnica tradicional del óleo sobre tela, dan cuenta de esa moda fantasiosa, figurativa y neobarroca, que no pocos procuran hoy en día, como un sustituto, tal vez, de la falta de inspiración. Al filo de entre lo bonito y lo bello, bajo un dibujo de cierta corrección, Parra exhuma el decadentismo preciosista, del que hace un siglo hizo gala genial el zacatecano Julio Ruelas. Y, para que nadie se lo reproche, curándose en salud, Parra se define “…más un cuentista plástico que un pintor”. Cuánto logra “capturar el sentimiento traducido en una imagen”, lo dirán quienes vean su obra.
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