MATRIMONIO: RECONSTRUIR SOBRE RUINAS
Publicado en web el 6 de Septiembre, 2009
Lupita:
Mi nombre es Raúl; tengo 36 años y estoy por cumplir seis años de casado, pero tengo diez meses separado. Necesito y quiero recuperar mi matrimonio, mas no sé cómo hacerlo porque mi esposa está en una posición negativa. Tenemos un hijo de dos años, al cual adoro. Yo soy el que fallé, pero estoy arrepentido y recuperado.No tengo trabajo fijo. Ella sí, y gana más que yo. Es extraordinaria y la perdí. Quiere el divorcio.
Raúl H.
Raúl:
Conceder el divorcio no solucionará nada.
Tú has aprendido con dolor lo que vale una familia. Te pasó lo que al perro en la fábula de Esopo:
“Vadeaba un perro un río llevando en su hocico un sabroso pedazo de carne. Vio su propio reflejo en el agua del río y creyó que aquel reflejo era en realidad otro perro que llevaba un trozo de carne mayor que el suyo.
Y, deseando adueñarse del pedazo ajeno, soltó el suyo para arrebatar el trozo a su supuesto compadre.
Pero el resultado fue que se quedó sin el propio y sin el ajeno; éste, porque no existía, sólo era un reflejo;el otro, el verdadero, porque se lo llevó la corriente”.
Muchos tenemos la felicidad en casa, pero no nos percatamos y la buscamos en otras partes, o en los vicios. Lo que vemos fuera es espejismo. Nada ni nadie es perfecto, la vida no es como quisiéramos y lo mejor que podemos hacer es querer lo que nos toca vivir.
Lo primero que tienes qué saber es que Dios está de fiesta porque le buscas a Él. Quien quiere hacer lo correcto está siendo tocado por el Espíritu Santo.
Es por eso que debes armarte de confianza y paciencia. Tú puedes recuperar tu hogar si sigues en el camino de la luz.
Pero no será fácil. Cuando una mujer quiere terminar un matrimonio, tiene muchas razones. No pretendas reconstruir en un par de meses lo que te llevó 6 años destruir. Piensa en un plan a largo plazo y mantente firme y perseverante hasta el final.
Si estás del lado del Campeón, el único resultado posible es el éxito. Súbete a los hombros de Dios. Haz oración, busca un encuentro con Cristo. Ora por ella. Hazlo todos los días. Descubrirás el poder de la oración.
Ofrece todos los momentos difíciles “en reparación por las ofensas cometidas”. No te desanimes ante sus comentarios o descalificaciones hacia ti. Compréndela; ella está herida. Compórtate como un hombre nuevo. Busca empleo, no importa si es de mayor o menor categoría que el de ella; el trabajo dignifica. Ahorra, aprovecha cada centavo para bien de ella y de tu hijo. Lee libros que te mantengan en curso de crecimiento personal (busca esta clase de libros en una librería católica). Procura ayuda en personas que son ejemplares ahora, que se hayan levantado del abismo en que se encontraban. No olvides que no hay santo sin pasado ni pecador sin futuro.
Valórate. Tú eres hijo de Dios y naciste para el éxito. Si has cometido errores, eso no te descalifica. No es un triunfador quien nunca cae, sino quien se levanta cuando ha caído.
Siempre es posible reconstruir sobre ruinas; a veces falta hacer a un lado las ruinas y cavar más profundo para poner nuevos cimientos. Entrégate a esta labor. Quita las ruinas de tus vicios, tu ignorancia, tus arrebatos… y cava profundo en tu alma, haciéndote un hombre de virtud. Los cimientos serán todas tus buenas acciones.
¡Empieza ya!
Lupita Venegas/Psicóloga
valora_ac@hotmail.com
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