5 de Febrero de 2012
Año XII
No. 783
| Tema de la Semana | Edición:

Expectativas en torno al Macrobús

Publicado en web el 19 de Noviembre, 2009

Planteamiento de la Comisión de Arte Sacro ante el Gobierno

 

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La movilidad urbana y el Macrobús

Pbro. Armando González Escoto
Cronista Diocesano y Cronista de la Ciudad

Con sorprendente facilidad, los debates en torno a temas de interés comunitario se convierten en altercados porque fallan los procesos. Cuando se va a la mesa de discusión con decisiones ya tomadas, que de inmediato se vuelven políticas, todo diálogo resulta inútil. Mucho antes de invertir dinero y “casarse” con el Proyecto de la Línea Dos del Macrobús se debió abrir un debate con todos los interesados en el tema, fueran o no fueran altruistas sus preocupaciones. Puesto que no se hizo así, toda opinión sobre el proyecto que no abone a la determinación ya asumida se ve con recelo y sospecha.

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No obstante los aspectos legales con las cuales quiere seguir impulsándose la Línea Dos, la ciudadanía tiene derecho a seguir expresándose, y la autoridad debe escuchar, para tomar en serio la opinión de los demás. A este respecto, se deben analizar los siguientes planteamientos:

1.- El Centro Histórico no es la única vía para enlazar los Municipios de Zapopan, Guadalajara, Tlaquepaque y Tonalá, y muchísimo menos por vía superficial. En este punto, seguimos inercias geográficas que están resultando en decisiones que amenazan con destruir más nuestro ya de por sí debilitado patrimonio. Habría que consultar a los actuales restauradores del Templo de Santa Mónica para que nos informen hasta qué punto el tráfico arruinó este valioso edificio y lo que está costando repararlo, para luego tomar en serio los dictámenes que se realizan sobre la situación actual de la Catedral.

2.- Los centros históricos de las ciudades deben ser rigurosamente respetados por todos sus habitantes, y los gobernantes deben ser los primeros en sujetarse a este respeto.

3.- La infraestructura que supone el Macrobús, particularmente en lo que mira a las Estaciones y al hecho de avanzar por los carriles centrales de las vías elegidas, altera la imagen urbana, la distorsiona, la entorpece y la hace inviable para otras actividades propias de estas avenidas, a las cuales la gente tiene derecho. Imaginar este tipo de Estaciones frente a las Plazas de San Francisco, de la Casa de los Perros (Museo del Periodismo y las Artes Gráficas) o del Santuario de Guadalupe, debiera ser, para quienes tienen imaginación, suficiente argumento para desechar semejante idea. Si por muchos años se ha prohibido construir edificios en el Centro Histórico que oculten la Catedral, habría que imaginar la nueva visual de una Avenida Fray Antonio Alcalde con esas pavorosas Estaciones fracturando todo su eje central, y entre ellas, sobreviviendo, la silueta de la Catedral.

4.- En apego estricto a la lógica, el tráfico urbano es como el agua: si se le cierra un camino, se va por otro. Al hacerse exclusiva del Macrobús la Avenida Alcalde-16 de Septiembre, el tráfico buscará vías alternas. No las hay. El colapso del Centro Histórico, que ciertamente no se reduce a las 12 manzanas que rodean la Catedral, sería total. Desde el Hospital Civil hasta Mexicaltzingo, y desde la Rectoría de la Universidad de Guadalajara hasta el antiguo Hospicio Cabañas, la ciudad se volvería un verdadero caos, afectando la vida cotidiana de cientos de familias que todavía viven, estoicamente, en esta zona.

5.- Que el transporte subterráneo sea el camino correcto, es algo que no entienden, pese a los magníficos servicios que ya prestan a la ciudad las Líneas Uno y Dos, que se inauguraron en 1989 y 1994, respectivamente, cuando éramos todavía menos habitantes y cuando, se supone, teníamos todavía menos recursos, y no había sobrevenido en Guadalajara la era del “cambio”. En la Ciudad de México existen ya once líneas de tren subterráneo, y en la de Monterrey van por la tercera, sumando un total de 32 Estaciones y con una estructura de transporte articulado que debería ser modelo para muchas urbes. Irse paso por paso, no quiere decir que primero se inviertan sumas millonarias en un Macrobús, para que luego se eroguen otras sumas iguales en un tren subterráneo que pase por abajo del Macrobús. Semejantes proyecciones son verdaderamente inadmisibles.

6.- Un ejemplo a seguir en su lógica, fue la remodelación del Centro Histórico de Guadalajara, aunque hoy inconclusa y con muchas fallas, pero el proyecto base fue correcto. Lejos de seguir invirtiendo en carpetas y más carpetas de chapopote sobre calles cada vez más altas que las banquetas, se hizo un trabajo a fondo, de una vez y para buen tiempo. Si se ha de invertir en movilidad humana colectiva, que se invierta en serio y con soluciones visionarias, de largo plazo. Resulta extraño que haya dinero para tantísimas cosas en Guadalajara y en Jalisco, y no lo tengan para una Línea Tres del Tren Ligero.

7.- Debido a la experiencia acumulada que ya tenemos en las acciones del mundo político, no es sensato ignorar que, en este asunto como en muchos otros, pese más el interés partidista, las ganancias a corto plazo, que el interés de la ciudadanía y el valor de su patrimonio histórico.

8.- Por si fuera poco, pareciera que el ciudadano común tiene una visión mucho más práctica y realista que los tecnólogos de computadora y los planificadores de escritorio, quienes habitualmente no caminan por el Centro Histórico ni hacen uso del transporte público. Desde esa visión común, ciudadana, resulta claro que bastaría una Línea Tres, subterránea, que comunicara Zapopan con Federalismo, pues de ahí (Estación Mezquitán) un transbordo llevaría a las personas lo mismo al Centro de Guadalajara (Estación Juárez, Línea Uno), que a Tetlán, (Línea Dos), de donde bastaría con construir una prolongación del tren ligero a Tonalá, ya bastante cerca de Tetlán, y un enlace con Tlaquepaque. El costo sería muchísimo menor y se estaría yendo, ahora sí, paso por paso, pero con proyección e inteligencia.

9.- Un transporte subterráneo eficaz sí que desalienta el uso del auto particular y reduce el transporte público, al que hasta la fecha ninguna autoridad ha logrado controlar ni mucho menos educar. Entre otros ingresos para costearlo, disponen del controvertido pago de la Tenencia, que originalmente fue sólo para costear los Juegos Olímpicos de 1968, y hoy no sabemos para qué esté sirviendo. Con la masa vehicular que se registra hoy en día, sería un buen aporte anual a la deuda que se contrajera, sin meternos en otros asuntos semejantes.

10.- En atención a la democracia que nos rige, las autoridades no deben ignorar las voces de la ciudadanía, si instituciones culturales y educativas tan respetables como la Universidad de Guadalajara, la Benemérita Sociedad de Geografía y Estadística del Estado de Jalisco, analistas y comentaristas de diversos Medios de Comunicación, están exponiendo su desacuerdo, aun si entre esas voces se mezclan otras acaso menos autorizadas por los intereses personales que se les atribuyen, es sensato y obligado que la autoridad recuerde que no es monárquica, sino representativa y ejecutiva de la soberanía social.

11.- Independientemente de los credos políticos o de los credos religiosos, todos los habitantes de la Zona Metropolitana de Guadalajara somos herederos de nuestro patrimonio histórico, arquitectónico y cultural, y no es sensato que, por diferir en alguno de los credos señalados, se promuevan subrepticiamente proyectos que atropellan esta herencia valiosa que tenemos obligación de preservar.

 

 

El Macrobús
Un proyecto que sigue creando expectativas

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Expertos comentan acerca del tema del Macrobús, sus repercusiones positivas y negativas, y la idoneidad de su paso por el Centro Histórico

Mónica Livier Alcalá Gómez

Falta una propuesta
integral sustentada
Arq. Laura Delgado
Coordinadora de la Carrera de Ingenieria Arquitectura de la Universidad del Valle de Atemajac

 

“El problema principal con el Macrobús es que es una respuesta parcial, que no contempla una movilidad urbana integral. La propuesta no es mala, pero la forma como se está planteando no soluciona los problemas en la zona conurbana de Guadalajara.

Uno como ciudadano, al ver este proyecto, no lo puede interpretar de manera integral, porque lo que vemos es que no hay una propuesta integral de transporte; si la hubiera, sería una buena alternativa, pero para ello se tendría que pensar en no crecer a la ciudad.

La política como tal está bien. Apostar más al transporte público y menos al privado, ya que dentro de algunos años será imposible moverse por la ciudad. Más como se están generando planes de desarrollo que permiten un crecimiento de los municipios, entonces se está incrementando el número de habitantes de la periferia que tienen que trasladarse al centro para trabajar, y como no hay transporte público adecuado, recurren al vehículo, lo que ocasiona un caos en la Zona Metropolitana.

Se tiene que pensar, pues, de manera estratégica la planeación del desarrollo de la ciudad, de las periferias, porque si por una parte se está apostando por el Transporte Público –que está muy bien-, por otra se está impulsando demasiado el crecimiento de la zona conurbada.

En cuanto a cómo se quiere implementar el Macrobús también hay dudas, ya que no se puede quitar de repente, a una ciudad que le faltan vialidades, una arteria primaria que mueve un alto transito vehicular, para poner a circular ahi un transporte público sin generar otras estrategias que sustituyan esta carencia. Se está impidiendo una conexión entre el oriente y el poniente de la ciudad.

Ahora bien, es muy importante que se haga un estudio muy serio acerca del impacto que tendrá el paso del Macrobús por el Centro Histórico, no sólo por la conexión, sino por el deterioro de las edificaciones que son su patrimonio. Me parece muy bien la propuesta de peatonalizar el centro, sería un muy buen proyecto, aunque se debe pensar también en las rutas alternas. Quizás estos estudios se hacen, pero es importante que las autoridades tengan en cuenta que la sociedad no lo está interpretando así; nosotros, como ciudadanos, en ocasiones nos sentimos temerosos de la forma en que la autoridad da ‘soluciones’ a los problema de la ciudad”.

Óptimo para el reordenamiento del Centro Histórico
Arq. Juan Antonio
Naranjo Hernández
Director General del
Patronato del Centro Histórico

 

“El Patronato surgió hace diez años para apoyar el reordenamiento de la ciudad, sobre todo del Centro Histórico. La propuesta del Macrobús tiene que ver con ese reordenamiento. De acuerdo a los estudios que han presentado los encargados, éste resolvería la demanda que nosotros hemos estado haciendo patente desde hace años. Desde el punto de vista de conservación del Centro nos parece adecuada.

“Hoy en día pasan frente a Catedral diariamente alrededor de 650 autobuses y 3 mil 200 vehículos particulares por hora. Traducido en daños implica un peso de 180 toneladas por minuto lo que transita por nuestra Catedral. Canjear eso por una unidad articulada de 30 toneladas cuya frecuencia máxima sería de minuto y medio –al inicio de cinco minutos- nos parece muy atractivo.

“Nosotros hemos luchado por que se aprovechen este tipo de acciones para hacer una derrama de beneficios adicional. Alcalde no es la única calle del centro, ni la única por la que pasan camiones –sobre todo en las transversales- donde también urge un reordenamiento; incluso, en el pasado taller que tuvimos con los comerciantes de la zona, se pensó en ello y poner algunas de estas calles como corredores exclusivos del transporte, sobre todo de rutas alimentadoras para el Centro. Todo esto tendría que estar listo para inaugurarse junto con el BRT, y no esperarse a planearlo hasta después, sino incluirlo ya en el proyecto.

“Nosotros sí estamos preocupados por la gran cantidad, sobre todo de coches, que circulan a diario por el Centro Histórico, de los cuales el 96% no tiene nada que ver hacer ahí, pues solovan de paso. Creemos, por tanto, que el Macrobús puede ser la alternativa para quienes necesiten cruzar la ciudad de Zapopan a Tonalá o viceversa. Obviamente, los vehículos de emergencia, abasto y sanitarios, no tendrían problema para transitar por estas vías.

“Creo que debemos tener confianza. Han surgido muchas dudas al respecto, por ejemplo, hay quienes se preguntan qué pasaría con la Romería del 12 de Octubre. Exactamente lo mismo que pasa hoy, es decir, se suspendería el servicio de transporte BRT y se haría como cada año”.

 

Ante la construcción del Macrobús,

Piden que se garantice
que no habrá daños a la Catedral

 

Los daños que sufren los templos de la Zona Centro de Guadalajara, especialmente la Catedral tapatía, podrían incrementarse ante el paso de un vehículo tan pesado como es el BRT. Esto aumentaría el deterioro que causa el tránsito vehicular, así como el smog y, en algunos casos, el vandalismo

 

Sonia Gabriela Ceja Ramírez

7a

Monseñor Rafael Uribe Pérez, Coordinador de la Comisión Diocesana de Arte Sacro, afirmó que la Arquidiócesis de Guadalajara no se opone a la Construcción de la Línea 2 del Macrobús; sólo pide que la Academia de Ingeniería del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT) realice un dictamen para determinar el impacto que causaría dicha construcción a los inmuebles ubicados en Av. 16 de Septiembre, concretamente, a los templos católicos, incluida la Catedral Metropolitana de Guadalajara. Así se hizo saber al Lic. Emilio González Márquez, Gobernador del Estado de Jalisco, en una carta fechada el 4 de noviembre y con acuse de recibo el día 6 (Pág. 4).

Mucho daño y poco presupuesto

En entrevista, Mons. Uribe afirmó: “Manifestamos nuestra preocupación, porque es evidente que la Catedral, al paso de los años y con el poco presupuesto que la Federación invierte en el mantenimiento del inmueble, así como el poco dinero que puede proporcionar el Arzobispado, se halla en una situación seria de degradación.

“La vibración del túnel vehicular ‘deprimido’ de Av. Hidalgo la ha afectado y se puede constatar el deterioro en sus torres, por ejemplo. Es un hecho que esto exige recursos. Además, creemos que el Macrobús, que es un vehículo mucho más pesado (pesa alrededor de 16 toneladas, con la carga de 120 a 130 pasajeros, su peso aumenta a 26 ó 27 toneladas) que los que habitualmente circulan, podría ocasionar mayor degradación. Lo único que pide la Comisión de Arte Sacro es que se consulte a la Academia de Ingenieros y que sean ellos quienes dictaminen si habrá o no afectación”.

 

Ya existen precedentes
respecto a las afectaciones

En días pasados, la Catedral recibió la visita de dos especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH): el Arq. Agustín Salgado, Coordinador Nacional de Monumentos Históricos, y por parte de la Delegación Jalisco, la Arq. Marta Leticia Ulloa, quienes constataron que, efectivamente, la Catedral presenta daños; sin embargo, Mons. Uribe espera recibir la opinión por parte de la Academia.

Por otra parte, la carta enviada por la Comisión de Arte Sacro señala el impacto visual que tendrían las Estaciones del Macrobús, pues sin duda romperían con el entorno del Centro Histórico.

 

7bPor lo menos son seis
los templos afectados

Además de la Catedral, los templos que se ubican sobre la Av. 16 de Septiembre, como San Francisco, Aranzazú, San José de Gracia, el Sagrario Metropolitano o el Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe, cuyas construcciones datan de la época virreinal (Siglos XVII y XVIII), también han sufrido los embates del tiempo, la modernidad y la contaminación: “En el Templo de San Francisco, con el apoyo del INAH, la inversión para la restauración y conservación ha sido fuerte. En el Santuario, se tuvo que gastar el capital que se había reunido durante años, para subsanar la degradación causada por el smog y el paso de los vehículos, que suman cientos de camiones y miles de automóviles al día, lo que provocó fracturas en las bóvedas y la cúpula del mismo”.

La Comisión de Arte Sacro, incluso, apostaría porque se dejara el primer cuadro de la ciudad como área meramente peatonal, o bien que no se permita el paso de vehículos pesados, afirmó el Presbítero y Arquitecto Alberto Ruiz Pérez, quien junto con Mons. Rafael Uribe, coordina la Comisión.

Ambos señalaron que también es importante tomar en cuenta que el paso del Macrobús complicaría la de por sí difícil vialidad en el Centro de la ciudad, al reducirse los carriles, además de que dividiría más a la ciudad, como ya sucede en la Calzada Independencia.

 

Sin respuesta oficial

Cabe mencionar que Semanario buscó a la Dra. Angélica Peregrina Vázquez, Directora del Centro INAH Jalisco, para conocer su opinión al respecto; sin embargo, ella explicó que la dependencia no puede fijar una postura, puesto que no ha recibido ningún proyecto por parte del Gobierno del Estado, concretamente del Sistema de Tren Eléctrico Urbano (SITEUR), instancia administradora del Macrobús.

Una vez que SITEUR haga del conocimiento del INAH el proyecto de la línea que circularía por la Av. 16 de Septiembre, éste tendría que hacer un estudio sobre los posibles daños que se pudieran ocasionar a los edificios históricos, y con base en dicho estudio, emitir una opinión al respecto.

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