¿De moda los berrinches?, La disciplina: un regalo más para esta Navidad
Publicado en web el 20 de Diciembre, 2009Sobre todo en determinadas circunstancias y en cierta edad, suelen repetirse los caprichos de los hijos menores; pero casi siempre se deben a que no conocen desde el hogar una escala de valores ni se les ha hecho respetar a la autoridad en la forma adecuada
María Luisa Román Romo
2°Trimestre de la Maestría en Ciencias de la Familia. Instituto Juan Pablo II
Cada vez es más frecuente observar, en los supermercados o plazas públicas, a niños pataleando por lograr que sus padres les compren lo que desean. Para la mayoría de las personas, este tipo de conductas es inadmisible, carece de lógica y resulta molesto para quienes las contemplan. Casi siempre, lo primero que se ocurre en ese momento es pensar: “Si yo fuera su madre, lo tomaría en este momento y le…”Opiniones y soluciones son, pues, muchas y variadas.
Pero, ¿cómo reaccionamos nosotros cuando estas conductas se dan en nuestros propios hijos o en hijos de familiares más cercanos?
Chantajes y juego de “fuerzas”
Algunos pequeñitos, de no más de seis años, obligan prácticamente a sus padres a que gasten hasta el último centavo que tienen, nada más porque éstos temen que el niñito se enoje y comience a hacer su berrinche, a desbaratar o romper todo lo que se encuentre al alcance de su mano, sólo por no haberles cumplido su capricho.
Suele suceder, en la mayoría de las ocasiones, que la cercanía que tenemos a nuestros seres queridos nos impide ver la realidad de una manera más clara y nos hace aceptar esos berrinches como una reacción “normal” en los pequeños, aun cuando los niños ya hayan crecido y superado esa etapa.
¿Qué es un berrinche?
Es la repuesta ante una situación frustrante cuando algo no resulta como uno quiere. En otras palabras, podría afirmarse que se trata de una absoluta falta de tolerancia hacia las frustraciones.
Ahora bien, cuando los padres desean que sus hijos adquieran el conocimiento del sufrimiento, pero sin pasar nunca por ninguna frustración, tarde o temprano ésta se presentará y calará muy profundo; de ahí la explicación de por qué el aumento de la tasa de suicidios y de adicciones entre tantos adolescentes y jóvenes frustrados.
Cuando desde pequeños no formamos a nuestros hijos y los dejamos crecer sin disciplina ni carencias, en edades más vulnerables como la adolescencia, su débil fortaleza de espíritu y su imperiosa voluntad, acostumbrada a satisfacer todos sus gustos y apetitos, seráuna constante fuente de frustraciones y una enorme barrera que les impedirá afrontar la realidad y el futuro.
Como padres es a veces difícil decir NO a nuestros hijos, y por tal de no verlos “sufrir”, incluso por cosas que, estamos conscientes, en nada les aprovechan, sino al contrario hasta pueden ser dañinas, cedemos a sus caprichos, con lo cual les estamos dando una pésima formación y ejemplo; mas si lo que deseamos es formar personas exitosas, entonces será necesario fortalecer su fuerza de voluntad, negándonos a cumplir todos sus deseos y enseñándoles a fortalecer su voluntad y el dominio de sí mismos.
Una medida inmediata y práctica ante los berrinches de los hijos pequeños, es mantener una actitud firme, no desesperarse ante la situación, no demostrar enojo y, por último, ir inculcándoles y demostrando el verdadero valor de cosas, tanto materiales como afectivas.
Es por eso que el mejor regalo que les podemos dar, en esta Navidad y el resto del año, es educarlos con amor, respeto y, desde luego, con disciplina.
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