Al paso de la luz, Entre la Romería y la Expectación
Publicado en web el 13 de Diciembre, 2009
Esege
Es un revuelo de campanas por todo el horizonte del alma hasta el confín profundo. Es…
Es encontrar la roca para ensayar el vuelo hacia la inmensidad del ser.
Es un revenir, venero de sueños e ilusiones, de ayer constitutivo, ancestral e integrador.
Es primitiva identidad, radioso amanecer.
Es pluvial frescura de pila bautismal.
Es profecía de auroras y esperanzas sin fin.
Es el tiempo de volver y es el volver del tiempo.
Es desandar los disolutos pasos y encontrar los compases perdidos.
Es, de las tinieblas propias, allegarse a la plácida lumbre de su bendita planta.
Es, de la mirada perdida, encontrar el destello de su querida faz.
Es buscar la mirada, es sed del corazón.
Es, de las áridas tierras, repatriarse hasta el propio vergel.
Es volver del exilio para abrazarse a su propio destino.
Es, del camino magullada la esencia, buscar la medicina, y las heridas curar, sanar y restaurar. Es venir, llegar y, abastecidos, partir.
Es secreto y tesoro, es recomenzar a ser.
Es suspirada caricia y enternecido abrazo.
Es engrosar las filas, caminar juntos a la Montaña Santa, a los pies de la Madre, que es la Madre de todos.
Es volver a la mesa paternal.
Es palomar de hostias, Eucaristía entrañable.
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