5 de Febrero de 2012
Año XII
No. 783
| Bitácora | Edición:

Nuestra Señora de Guadalupe, Emperatriz de América, Las Coronaciones Guadalupanas en el Continente

Publicado en web el 13 de Diciembre, 2009

“…Habían pasado ya más de tres siglos desde el día en que la dulce Madre del Tepeyac comenzó a recibir los homenajes católicos de México y de toda América en el trono que eligió. La teníais en el centro de vuestros corazones…Las voces mexicanas la aclamaban continuamente…Pero vuestra piedad aún no estaba satisfecha. La queríais ver con la frente ceñida, como correspondía a una Soberana. Era vuestra Reina, y Reina tenía que ser coronada…Que la Morenita del Tepeyac, Que la Emperatriz de América y Reina de México no tenga que llorar decepciones”. (Cfr. Pío XII, el 12 de octubre de 1945, con motivo del 50° Aniversario de la Consagración de 1895. Primera transmisión, Mensaje en vivo, por Radio). Y así concluyó enfático: “Porque estamos ciertos de que mientras Tú seas reconocida como Reina, Emperatriz y Madre, América y México estarán salvos”…

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Dr. Alberto Gutiérrez T. Formoso

A la luz de este memorable Mensaje, y con motivo de este 12 de diciembre de 2009, queremos conmemorar, con investigación histórica acuciosa, a Nuestra Señora de Guadalupe, “Emperatriz de América”, citando los Santuarios existentes en nuestro Continente, donde Ella haya sido coronada desde aquella Coronación solemne de 1895, de exultante memoria. De hecho, desde el 2 de julio de 1886, inicio del proceso.
Claro que en los siglos anteriores su culto y veneración florecieron vivos a través de toda América, máxime por el celo apostólico y mariano del Venerable Fray Antonio Margil de Jesús, a quien pronto esperamos venerar en los altares por su fama de santidad. Él era llamado “Negrito de Nuestra Señora”, y así le gustaba firmarse. Mas también las Capillas de los antiguos conventos franciscanos, dominicos, mercedarios, agustinos, y residencias jesuitas, son un testimonio irrefutable del culto a Nuestra Señora de Guadalupe, y su reinado.

Enlistado cronológico

En esta enumeración seguimos un orden cronológico, conforme a la Enciclopedia Guadalupana, Vol. II, del Padre Xavier Escalada, S.J., guadalupano de corazón desde sus misiones en Japón y su labor en México durante el Siglo XX. Excelente fuente documental.
Obviamente, la Primera Coronación fue la del 12 de octubre de 1895 en el Tepeyac, a la imagen original impresa en el Ayate de San Juan Diego, por Decreto del Papa León XIII. Ese mismo día se coronó en Roma la más antigua imagen, pintada por Juan Correa, en 1669. Acto simultáneo y significativo.
El 25 de enero de 1925 se coronó otra imagen llevada a Roma por los heroicos Jesuitas desterrados de México en 1767. La coronó el Cardenal Merry del Val.
Lejos, en Santa Fe, Argentina, se coronó el 22 de abril de 1928 una venerable imagen, ya secular en 1779, de manos del Nuncio Papal, Felipe Crespi. Asistieron, increíble, peregrinos mexicanos.
El 12 de octubre 1933, Año Santo, se la coronó en el Colegio de San Salvador, capital, y se la trasladó a la Catedral. Se la venera, expresamente, como “Emperatriz de las Américas”, gracias al fervor de los Padres Jesuitas de la heroica y “martirial” Universidad Católica de Centroamérica, UCA, eje de espiritualidad, donde existe un mosaico veneciano de la Guadalupana (1965).
Cerca, en Managua, Nicaragua, el 12 de diciembre de 1944, tanto en la Catedral de la Ciudad de León, como en la capital misma, a impulsos y en recuerdo todavía de Fray Antonio Margil de Jesús, se la coronó con gran alegría.
Asimismo, en Granada, Nicaragua, fue coronada el 12 de diciembre de 1945, año jubilar. Hoy se la venera en su Santuario, ahí mismo.
En Filadelfia, EUA, el 12 de octubre de 1945, se promovió su coronación en su Templo especial, coincidiendo con la solemne coronación en el Tepeyac. Rasgo fraterno.
En Nueva York, también un 12 de diciembre, pero de 1952, la coronó Monseñor Flannelly, Arzobispo Auxiliar.
En La Habana, Cuba, el 11 de enero de 1953, el Cardenal Arteaga, ferviente guadalupano, la coronó. Se le llamó Reina “criolla”, en adjetivo de Francisco Siles, bajo una lluvia de pétalos de rosa llevados desde México (¡).
En Newark, Estado de New Jersey, el 23 de agosto de 1959, con motivo del II Congreso Mundial de las Congregaciones Marianas, se tuvo la solemne coronación de Nuestra Señora de Guadalupe, en bella estatua. Presidió el Cardenal Francis Spellman, Arzobispo de Nueva York, y asistieron 25 Cardenales, Arzobispos y Obispos.
En Lima, Perú, se la coronó en otra escultura, el 6 de noviembre de 1965, en el 125° Aniversario del Colegio Nacional de Nuestra Señora de Guadalupe. En esa fecha, llegó un Breve de Su Santidad Paulo VI, el cual fue leído en pleno Estadio de Lima, donde presidía la ceremonia el Cardenal Landázuri Rikets, Delegado Papal.
Finalmente, en Canelones, Uruguay, donde se había construido “La Villa de Guadalupe”, hoy Santuario, se la coronó en una notable talla en madera, el 12 de octubre 1979.
Hasta aquí la reseña de la Enciclopedia Guadalupana, ya citada.
Y así podríamos proseguir. Que Ella, Emperatriz de América, nos acoja y bendiga maternalmente.

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