Vocación a toda prueba, La discípula amada del Sagrado Corazón
Publicado en web el 13 de Diciembre, 2009
Hermanas de la Visitación de Santa María
Margarita María no es una santa del pasado, cuya memoria merezca guardarse en un cajón de devociones antiguas. Su mensaje es actual y apropiado para nuestro mundo de hoy, pues nos enseña la forma de acercarnos al Corazón de Jesús, nos invita a penetrar en la herida abierta de su sagrado Corazón y a copiar de Él las virtudes que de esa entraña brotan. Nos revela, asimismo, el amor personal de Dios, al que podemos y debemos responder; un amor que se afianza muy particularmente en la Eucaristía y que debemos testimoniar sin cansarnos.
¿Quién fue Santa Margarita María de Alacoque?
Margarita nace el 22 de julio de 1647 en Vérosvres, Francia. Siendo muy pequeña, muere su padre y comienzan las pruebas y el sufrimiento para ella y su madre. Padece una extraña enfermedad que la inmoviliza y de la que cura milagrosamente por intercesión de la Virgen. Después vive una etapa en que se debate entre el mundo -es alegre y atractiva; de hecho, varios jóvenes la piden en matrimonio- y el llamado de Dios. Jesús le manifiesta que es <el más bello, el más rico, el más poderoso, el más perfecto y cumplido de todos los amantes, y que siendo su prometida hacía tantos años, ¿de dónde le venía el querer romper con Él toda amistad para unirse con otro?>.
Por ello ingresa al Monasterio de la Visitación de Santa María, de Paray-le-Monial, y escucha que el Señor le dice: “Aquí es donde te quiero”. Ella elige esa Orden por ser toda de la Virgen María.
En el año 1673, estando en adoración ante la Eucaristía, Jesús se le revela diciéndole: “Mi divino Corazón de tal manera se abrasa en el amor a ti y a todos los hombres, que ya no lo puede contener, y quiero, por tu medio, manifestarlo a todos”.
Dios la escogió y, no obstante ese amor, no la eximió del sufrimiento, sino que, como a su Hijo único, quiso asociarla a su Pasión hasta configurarla con Él y hacerla viva imagen suya. Por eso, su trayectoria vital está entramada de gozos, incomprensiones, obstáculos y dificultades de todo género.
Desasosiego e incertidumbres
Una de las grandes pruebas de Margarita María fue, ciertamente, estar atormentada por la duda de equivocarse, de ser víctima de una ilusión y de ser guiada por el Demonio. Bastantes personas, tanto dentro de su comunidad como de fuera, contribuyen a reforzar su inseguridad. Su Superiora la obliga a comunicar “todo lo que le sucede” a sacerdotes que, aunque bien intencionados, algunos no lograron discernir que era el Espíritu de Dios quien la conducía, e incluso uno llegó a aconsejar a la Superiora:
-“Déle una buena sopa a esta jovencita, y todo irá mejor”.
Felizmente, al comienzo del año 1675, San Claudio de la Colombière, entonces joven sacerdote, instruido y preparado, acude a La Visitación y escucha en confesión a Margarita María, confirmándola y animándola a no resistir al Espíritu de Dios y a abandonarse absolutamente a su voluntad. A partir de entonces, San Claudio se convertiría en el portavoz de la humilde Hermana, y en propagador de los mensajes de Jesús. De estas peticiones surgirán las Promesas del Sagrado Corazón con los Viernes Primeros de cada mes y la Hora Santa, así como la fiesta litúrgica en su honor.
Perfil espiritual
1. Margarita fue una mujer tímida, que buscaba en la soledad la presencia de Dios. Mas desde su infancia encontró en Jesús a su amigo y confidente.
2. Ante las dificultades que enfrenta desde pequeña, aprende a ofrecerse a Cristo, besa el Crucifijo y se conforta con el pensamiento de sufrir como Él, de acompañarlo en sus penas.
3. De joven es alegre, sociable y piadosa; sin embargo, guarda en su corazón la promesa que le ha hecho a Dios de ser religiosa en medio de las propuestas de sus familiares para contraer matrimonio. Se mantiene firme y sabe superar las contradicciones.
4. Hija amante de la Santísima Virgen María, escucha en su interior su voz, indicándole la Orden y el lugar donde Dios la quiere.
5. La Hermana Margarita María es poco hábil para los trabajos, pero muy humilde; tiene sed de ser humillada y mortificada, y no por masoquismo, sino para configurarse más con Jesús.
6. Alma de oración, se deja guiar por su Maestro, que le dice: “Yo te enseñaré”. Su actitud es permanecer como un lienzo dispuesto ante la obra del pintor para que él imprima y obre a su gusto.
7. Excelente guía de almas. Le confían la formación de las novicias y, con sencillez, ternura y firmeza, les transmite su amor por la vida de recogimiento y oración y una sólida entrega y virtud.
8. Margarita María fue <<Eucaristía viva>>, toda anonadada, escondida a los ojos de los hombres. Entiende que para amar al Señor en su estado de Hostia y Víctima en el Santísimo Sacramento, debe imitarlo inmolándole continuamente todo su ser con amor de adoración, de anonadamiento.
Quisiera que todos se consagraran a Él…
Con su palabra y sus escritos invita a todos a consagrarse al Corazón de Cristo, y lo hace con una fuerza irresistible: “Si deseas vivir completamente para Él, llegar a la perfección que desea de ti; si quieres ser del número de sus amigos, es necesario que hagas a su Sagrado Corazón una consagración total de ti mismo y de todo lo que depende de ti. Después de eso, ya no te mirarás sino como perteneciente al Corazón de Jesús, al que podrás recurrir en todas tus necesidades, y establecer en Él tu morada. Él reparará lo imperfecto que pueda haber en tus obras y santificará las acciones buenas, si permaneces en todo unido a sus designios sobre ti”
La santa muere el 17 de octubre de 1690. Su memoria litúrgica se celebra el 16 de octubre. Desde el año 2002, sus reliquias van peregrinando por el mundo, recordando a todos que “DIOS TIENE CORAZÓN”.
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