En el inicio de la Misión Continental , Nuevo Párroco en La Duraznera, de Tlaquepaque
Publicado en web el 17 de Enero, 2010En el espíritu de profundo sentido pastoral, el 4 de diciembre del año próximo pasado, a las 18 horas, se celebró y bendijo el trabajo pastoral de la Comunidad Parroquial del Señor del Perdón (14,000 habitantes), con el oficio solemne de la Sagrada Eucaristía, “Cumbre y Fuente de la Misión de la Iglesia”

Pbro. José Vicente Ortega Benítez
Este acontecimiento fue presidido por el señor Obispo Auxiliar, Juan Humberto Gutiérrez Valencia, contándose con la participación de los equipos parroquiales de la Pastoral Profética, Litúrgica y Social; de la Pastoral Familiar, Juvenil y Vocacional; integrantes de diversos Movimientos, y una nutrida cantidad de fieles, procedentes de los nueve sectores de la comunidad.
El Obispo bendijo el nuevo sagrario, adecuado para el culto y adoración de Jesucristo-Eucaristía, Misterio de fe que ha de ser vivido. Después de la ceremonia litúrgica tuvo lugar una sencilla convivencia.
Primer mensaje a la feligresía
Dicha celebración dio motivo para que el nuevo Párroco (Padre Vicente Ortega) dirigiera a los presentes este significativo mensaje:
“El espíritu del Señor está sobre mí. Él me ha ungido para traer la Buena Nueva a los pobres, para anunciar a los cautivos su libertad y a los ciegos que pronto van a ver; para despedir libres a los oprimidos y para proclamar el Año de la Gracia del Señor” (Lc 4, 18-19).
“Al asumir esta nueva responsabilidad que Dios me ha encomendado por medio del señor Arzobispo, Cardenal Juan Sandoval Íñiguez, y de nuestro Padre Obispo Auxiliar Juan Humberto Gutiérrez Valencia, con quien colaboro en la Vicaría Diocesana de Pastoral, en el inicio de la Misión Continental-Diocesana, quiero hacerlo con el mismo espíritu de la Misión de Jesucristo, Rostro y Evangelio del Padre, Cumbre y Fuente del Discípulo Misionero y de la Misión de la Iglesia.
“Asumo esta nueva Misión, que el Pastor de los pastores, Jesucristo, Misterio de fe que ha de ser anunciado, celebrado y vivido, me encomienda, consciente de mis límites, pero confiado en la Gracia del Señor y en los recursos que me ha otorgado indignamente para poner todas mis fuerzas al servicio de su Reino en esta Parroquia del Señor del Perdón -advocación de la Infinita Misericordia que Él nos tiene sin condición alguna-, como Cuerpo Místico de Cristo y Pueblo de Dios que peregrina en estas Colonias de La Duraznera, El Órgano y Solidaridad
“Por eso deseo expresarle al Señor del Perdón y a ustedes, su Pueblo Santo: ‘Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad’, fiel a tu Misión, que no la entiendo sino como Salvación integral, liberadora y transformadora ‘de todo lo que es el hombre y de todos los hombres en las condiciones históricas que hoy vivimos’.
“Por ello, con toda mi fe en nuestro Padre Dios, Creador de toda la vida, en su Hijo Jesucristo nuestro Salvador y Redentor de toda la Creación, y en el Espíritu Santo, Señor y Dador de vida, confieso que creo y me comprometo en mi misión: ¡Duc in Altum! (a remar en alta mar):
1. Por una Iglesia que ha de ser evangelizada y evangelizadora junto con su pastor.
2. Por una Iglesia que tenga como exigencia fundamental y creíble, la vivencia de la fraternidad, caridad y solidaridad.
3. Por una Iglesia que tenga como norma de su vida global, la Palabra de Dios y el Magisterio eclesial.
4. Por una Iglesia que tenga el Misterio de Jesucristo Eucaristía y la Liturgia como Centro, Cumbre y Fuente de la vida de la misión del cristiano y de toda la comunidad.
5. Por una Iglesia que esté siempre en comunión, participación y obediencia de fe y de razón, con nuestro Dios Uno y Trino, con sus Obispos-pastores y sucesores legítimos.
6. Por una Iglesia comprometida con la Justicia y la Paz a favor de todos, pero preferencialmente por los más pobres, enfermos, ancianos, discapacitados y excluidos por un ‘capitalismo salvaje’, que permea la mente y el corazón de nuestro imaginario mental sicológico-práctico-religioso, el ser y quehacer de hijos de Dios.
7. Por una Iglesia Discípula Misionera que, teniendo su fundamento en el Misterio Pascual del Resucitado, aprenda a hacer y ser, creíblemente, fermento-levadura del Reino de Dios en las tres medidas de harina que acaben por fermentar toda la masa.
8. Por una Iglesia parroquial que apunte como prioridad la Familia, Iglesia Doméstica, teniendo como fundamento el matrimonio cristiano, célula fundamental de la Sociedad y de la Iglesia.
9. Por una Iglesia que se proponga como prioridad la atención a los jóvenes, niños y adolescentes, adelanto y esperanza de una nueva Humanidad fundamentada en el Cristo Cósmico que se extienda desde el Alfa hasta el Omega, Principio y Fin de nuestra existencia y toda la Creación.
10.Por una Iglesia que, ante las penurias que la crisis global nos acredita, se empodere de la dignidad del hombre, creado a imagen y semejanza de Dios, rescatado por el Misterio Pascual de Jesucristo, hecho hijo de Dios por el Bautismo, hermano de Jesucristo y heredero del Reino de Dios, REINO DEL AMOR, VERDAD, LIBERTAD, JUSTICIA Y PAZ.
“Quiero y me dispongo, como un hermano que en medio de la comunidad está decidido a caminar junto con ustedes hasta el encuentro definitivo con el Señor, que la conmemoración del Nacimiento de nuestro Salvador y Redentor, y el tiempo futuro, se transformen en pregustación sostenida y sustentable de los cielos nuevos y tierras nuevas, donde brille la justicia y la paz para todos. ¡Shalom!”
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