Pese a las heladas, No ha habido desabasto de alimentos
Publicado en web el 31 de Enero, 2010
Salvador Y Maldonado
Hasta el momento, las heladas de este invierno no han generado un impacto negativo en la producción de algunos alimentos y con ello situaciones de un gravoso encarecimiento de sus precios, según lo señaló el Presidente de la Unión de Comerciantes del Mercado de Abastos de Guadalajara (UCMA), Rafael Barrios Dávila.
Este dirigente gremial indicó, como muestra de que las heladas no han afectado la oferta alimentaria del país, el hecho de que no se han disparado los precios de la gran mayoría de alimentos perecederos; tal es el ejemplo del aguacate, el jitomate y la mayoría de los cítricos, cuyos precios y cotizaciones se han mantenido estables.
Adujo, en cambio, que lógicamente sí ha habido afectaciones en productos muy sensibles al frío, como las calabazas y las cebollas, cuyos precios se han elevado bastante.
Sin embargo, insistió en que, hasta el momento, las grandes zonas agrícolas productoras de México no han resentido el impacto de las heladas.
Citó, asimismo, que las frutas estacionales han salido al mercado en forma normal, como el caso de la fresa y la sandía.
Todo tiene explicación
Por otra parte, el Presidente de la Unión Ganadera Regional de Jalisco (UGRJ), Andrés Ramos Cano, explicó que las nevadas que se han resentido en algunos municipios jaliscienses tuvieron un efecto negativo inicial, “puesto que el pasto se quemó”. No obstante, dijo, posteriormente se experimenta una repercusión positiva por la llegada de la humedad a la tierra. También hizo mención de que, durante el invierno, los costos se disparan para los ganaderos porque los animales consumen más alimentos y porque hay más gastos en medicamentos, a fin de protegerlos de enfermedades respiratorias.
Los dos entrevistados puntualizaron que, más que el frío, sus gremios han sido afectados por los incrementos de precios en los energéticos, como son la electricidad y los hidrocarburos.
Focos amarillos en el agave
Con todo, las heladas invernales de esta temporada encendieron focos amarillos en el cultivo del agave tequilero. Esto, porque la actual contingencia climática remitió a los hechos del invierno de 1997, cuando una insólita nevada que impactó en gran parte del territorio jalisciense dejó secuelas devastadoras en los campos mezcaleros, que posteriormente devinieron en una gran escasez de materia para la industria tequilera, cuya producción se desplomó durante varios años, siendo particularmente críticos, del 2000 al 2004, según las tendencias de producción que se habían tenido hasta entonces, y según estadísticas registradas por el Consejo Regulador del Tequila (CRT).
Varios empresarios del ramo tequilero han señalado que una eventual pérdida de plantaciones de agave por el efecto climático del presente invierno perjudicaría, sobre todo, a las empresas que no cuentan con inventarios de tequila en período de reposo, ya que de parte de las grandes firmas, actualmente existen reservas de más de 300 millones de litros en bodegas; acopio que se logró gracias a las compras de agave barato en los últimos cuatro años.
Al respecto, el agrónomo del CRT, Ismael Vicente Ramírez, comentó que hay estudios científicos documentados que expresan que la fisiología del agave azul Tequilana Weber se altera con el efecto de las temperaturas bajas, sobre todo cuando éstas son del orden de los diez grados.
Explicó que tales temperaturas propician que, en el caso de las plantas que tienen problemas generados por plagas agrícolas, los síntomas se manifiesten con mayor expresividad y se acelere su mortandad cuando los estragos de los bichos han sido muy severos.
Este directivo del CRT indicó también que los estudios revelan que el frío extremo acelera la madurez del agave con una menor concentración de azúcares, debido a la precoz cristalización de los carbohidratos de este vegetal, lo que implica mermas para los agricultores.
Sobre este punto, el Consejero del Sector Agrícola del CRT, Abelardo Díaz de León, hizo notar que las plantas más vulnerables a las temperaturas frías son las menores de tres años, por lo que éstas son las que representan mayor riesgo de ser afectadas por las condiciones climáticas que se han constatado en el presente invierno.
Díaz de León detalló que los lugares donde los agaveros más resienten los estragos de las bajas temperaturas en Jalisco se ubican en los municipios alteños de Tepatitlán, Atotonilco el Alto, Arandas y Jesús María, donde se encuentran ubicadas grandes plantaciones de esta materia prima. En contraparte, en la llamada región de la Barranca de Tequila (Amatitán, Arenal y el Municipio del mismo nombre), se tiene un clima menos severo en cuanto a los efectos de las heladas.
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