¿Igualdad de derechos?
Publicado en web el 11 de Febrero, 2010Muy estimados lectores:
Según difundieron Medios de Comunicación, recientemente entró al Congreso de la Unión una propuesta, lamentablemente impulsada por un Legislador originario de Jalisco, mediante la cual se pretende sea emitida una ley que sancione severamente a los Ministros de culto religioso, que de cualquier manera expresen públicamente su opinión o critiquen al Gobierno.
Esto es muy lamentable, pienso yo, ya que, en primer lugar, con ello se quiere vulnerar el principio democrático que se refiere a la igualdad de todos los mexicanos, de todos los que hemos nacido en este país y que gozamos, por ello, de los mismos derechos. Por tanto, no creo que a alguien, por ser Ministro de Culto religioso, se le tengan qué negar.
En segundo lugar, esta propuesta significa un retroceso, pues considero que el México de dictaduras, de los cuartelazos, de las asonadas y de la suspensión de garantías ciudadanas, de libertad de expresión y de igualdad, va en contra de la democracia que hoy rige y avanza.
Cabe recordar que desde 1992 se reconocieron, tanto a la Iglesia como una institución con derechos y personalidad jurídica, como los derechos de los Ministros eclesiásticos, que sin duda van a la par del pleno reconocimiento de los derechos de todos los ciudadanos mexicanos. Por eso, insisto en que una propuesta como esa significa un retroceso democrático y lesiona nuestras libertades y derechos personales.
Y en tercer lugar, y esto es muy lamentable, cabe advertir que tal y como están las cosas actualmente, muchas propuestas o actos de los gobiernos, a los cuales la Iglesia se opone o critica, no son asuntos meramente de carácter político, (en los cuales no nos inmiscuimos), sino que se trata de asuntos de índole moral, y eso sí nos corresponde señalar; por ejemplo, las aprobaciones y legalizaciones del aborto, del divorcio, del matrimonio de personas del mismo sexo, etc. Estos asuntos, aunque tienen implicaciones políticas y partidistas, van esencialmente en contra de la Ley Moral Natural, y atañen a personas honradas y de recta conciencia, a la Iglesia y a los Ministros de Culto de cualquier denominación religiosa; de ahí, pues, que nos opongamos al aborto, que es un homicidio; a los matrimonios de personas del mismo sexo, que son un atentado contra la Naturaleza, y a todas esas leyes que agreden la Moral. Ahora bien, si por esto piensan aplicarnos sanciones, pues ya, que comiencen a hacerlo de una vez: estaremos preparados para ello; pero en tales asuntos no podemos ceder.
Yo pienso que los Ministros de Culto en general, si criticamos estos actos, lo hacemos con buena intención; somos mexicanos que amamos a nuestra Patria y queremos su bien. Y cuando las críticas son atingentes, bien intencionadas, hechas con penetración e inteligencia, hacen bien tanto al país como a los gobiernos que lo rigen; incluso a los propios políticos también podrían resultarles provechosas esas críticas donde se les señalen, con fundamento, propósitos o actos que no están correctamente planteados, bien organizados o mal ejecutados.
Los Ministros de Culto, y hablo por parte de la Iglesia Católica, deseamos colaborar de buena fe, queremos que exista armonía entre todas las partes; sabemos que existen campos en los cuales el Gobierno y la Iglesia podemos trabajar juntos por el bien de México y el de muchos mexicanos, sobre todo en el ámbito de la asistencia social y en el de la orientación ideológica, que debe ir en búsqueda de la igualdad, de la unión y de la fraternidad entre los habitantes de esta Nación.
Ojalá que esta propuesta introducida al Congreso de la Unión por un Legislador jalisciense no siga adelante y permanezca congelada.
Y a quienes leen estas líneas les pido que consideren las razones que aduzco; son claras, sencillas, básicas, como para que todas las personas de buena voluntad entiendan el porqué no estamos de acuerdo en dicha moción.
Dios les pague y bendiga.
Puedes seguir las respuestas a esta entrada a través del feed RSS 2.0. Puedes responder o hacer un trackback desde tu sitio.



