Joven Parroquia, que florecerá con la evangelización
Publicado en web el 21 de Febrero, 2010A pesar de las dificultades que se resienten en la zona, el primer Párroco cree que poniendo a la familia en primer lugar, puede avanzarse en todos los aspectos
Texto y Fotos: Sonia Gabriela Ceja Ramírez
La situación de la Parroquia La Madre de Dios es peculiar porque su territorio incluye cuatro colonias, tres de ellas en el Municipio de Tlaquepaque: Juan de la Barrera, Ex Hacienda del Cuatro y Parques del Palmar, mientras que La Huizachera, lugar donde se ubica la sede parroquial, pertenece al Municipio de El Salto.
La Parroquia, de reciente creación, se desprendió de la de San Isidro Labrador, pero continúa perteneciendo al Decanato del mismo nombre. Al Norte, colinda con la Parroquia de La Asunción, en Las Pintas de Abajo; al Oriente, con las Parroquias de San Isidro Labrador, en Las Pintas, y con La Santa Cruz, en la Colonia El Pacífico. Al Sur, linda con la Parroquia de Santa Cruz del Valle, y al Poniente, con San Rodrigo Aguilar, en la Colonia Parques de Santa Cruz del Valle.
Una historia de más de 30 años
“La primera Misa se ofició en noviembre de 1974 y fue presidida por el señor Cura Rafael Rizo Hernández. En esa fecha comenzó a celebrarse semanalmente, y desde entonces se puso a la comunidad bajo el amparo de La Madre de Dios”, señaló el Padre Juan José Chávez Ramírez, primer Párroco, quien llegó a esta comunidad hace nueve meses.
“La capilla antigua se empezó a construir el 1° de abril de 1975 y podía albergar hasta a cien personas. Esa obra pudo iniciarse gracias a los donativos de la comunidad, que se reunió allí por más de veinte años, hasta que el espacio fue insuficiente, dado el crecimiento de la población. Entonces empezó a construirse un nuevo templo, de mayores dimensiones, con una capacidad para 370 personas, en un terreno de 2,500 metros cuadrados.
“También en esta edificación la feligresía trabajó y cooperó mucho; incluso se organizaron funciones de lucha libre para recabar fondos. El templo quedó terminado hace tres años, aunque todavía nos faltan algunos detalles.
“Actualmente, la zona parroquial está habitada, en su mayoría, por familias jóvenes; tenemos muchos niños en la Parroquia. Son aproximadamente 8,000 habitantes, con un promedio de 5.5 por familia, que son atendidos en dos templos: Nuestra Señora del Rosario (Col. Juan de la Barrera) y La Madre de Dios (Col. La Huizachera).
“La gente de aquí se dedica, principalmente, al trabajo en fábricas, en las ladrilleras o en el comercio. Podríamos decir que se trata de una zona popular.”
Esforzado trabajo
“La Pastoral Profética -continúa señalando el Párroco- cuenta con catequesis infantil; en total se atiende a 650 niños por parte de 38 catequistas. Se trabaja, además, con equipos de Pláticas Prebautismales y Prematrimoniales, así como para quinceañeras. Existe Grupo de Adoración Nocturna, con 26 miembros activos y 32 honorarios. Se cuenta con ocho Grupos de Barrio, dos Grupos de Jóvenes, Movimiento Familiar Cristiano, dos comunidades del Grupo Familia de la Virgen María, y acaban de formarse otros nuevos Grupos de Jornadas de Vida Cristiana para Jóvenes y Jornadas Matrimoniales de Vida Cristiana, así como el de Renovación Carismática.
“La Pastoral Litúrgica trabaja mediante dos equipos, uno en cada templo. Incluyen tres Coros, 18 acólitos y cuatro Ministros Extraordinarios de la Comunión.
Por otra parte, en lo que se refiere a la Pastoral Social, la Parroquia cuenta con un Grupo de Atención a Enfermos; y en colaboración con el Banco Diocesano de Alimentos, se reparten 120 despensas quincenales. Tenemos Cáritas Parroquial y periódicamente viene el Banco de Ropa y Enseres Domésticos (BRED) a distribuir ropa y calzado. Contamos, también, con un Grupo de la Tercera Edad, que trabaja en coordinación con el DIF.
“Los principales problemas en esta zona -agrega- son la drogadicción, el alcoholismo, el pandillerismo, que muchas veces conduce a buscar dinero fácil mediante el robo domiciliario. Tenemos muchas parejas en amasiato, madres adolescentes y solteras; pobreza de hábitos, mala higiene, poco espíritu de lucha en algunos; en otros, se ha hecho costumbre pedir ayuda y no buscar el mejoramiento personal.
“Otra dificultad es la mala atención por parte del Gobierno en cuanto a los servicios; cualquier lluvia nos anega, por el deficiente desagüe. Estamos rodeados de aguas negras, existen dos canales no entubados que provocan inundaciones en las casas, y cotidianamente se abren enormes baches que dificultan el acceso de automotores.
“Muchas calles no están empedradas, y se encharca el agua cuando llueve. El Gobierno sólo da respuestas de trámite; manda cuadrillas a hacer correr el agua acumulada, pero el problema de fondo no queda solucionado. Hay que reconocer, por otro lado, que últimamente ha mejorado la vigilancia por parte de la Policía de El Salto.
“Con todo, nuestra gente es trabajadora, y muchos están saliendo adelante por su propio esfuerzo, abriendo tallercitos de carpintería, de herrería o ladrilleras, por ejemplo; incluso hay quienes, a su vez, emplean a otras personas. Hay una fábrica de dulces y otra de costales”.
Mayor crecimiento espiritual
En cuanto a la participación en la Parroquia, la comunidad aún no se encuentra muy comprometida: “La mayoría son ‘católicos de Misa dominical’, pero hasta ahí. El grupo que colabora es pequeño; hace falta mucha actividad y participación para las labores de evangelización”, refiere el sacerdote.
Respecto a las prioridades pastorales, la principal es la familia: “Nos interesa trabajar en esa área porque en esta jurisdicción abundan el machismo y violencia intrafamiliar. Son pocas las posibilidades que tienen las parejas para hacer una vida matrimonial estable y feliz; hay, asimismo, escasas alternativas para educar a los niños, sector tan importante, puesto que ellos son la esperanza de mejoramiento y progreso. De ahí que, en lo que a nosotros corresponde, tratamos de darles especial atención, invitándolos a acercarse al confesionario y a los Sacramentos, aprovechando su asistencia al Catecismo cada sábado. Por otra parte, queremos intensificar nuestra labor entre los jóvenes, ya que su participación es casi nula. Les organizamos encuentros y retiros para ellos, buscando acercarlos, interesarlos, ya que, sobre todo los hombres jóvenes, están muy lejanos, andan involucrados en grupos pandilleriles, o desgraciadamente han caído en las redes de la drogadicción y el vandalismo”.
Hacia el futuro
Entre los proyectos de su Parroquia, el señor Cura Juan José se ha propuesto, en primer lugar, “ejercer una vida espiritual activa, mediante los Sacramentos, aprovechando los tiempos fuertes; integrar una comunidad y evangelizar, anunciando el kerigma, mediante retiros y jornadas de vida cristiana. Paralelamente, entre los planes materiales, se contempla continuar la construcción de ambos templos.
La Fiesta Patronal se celebra del 26 de diciembre al 1° de enero con una Misa diaria, peregrinación por barrios y grupos, y con algún tema especial de predicación, siguiendo los lineamientos diocesanos. También se celebran: la Misa por los Enfermos, Primeras Comuniones, Confirmaciones y Matrimonios de manera colectiva, entre otras actividades. Además, no faltan los cohetes, la música y el tradicional castillo.
En la Colonia Juan de la Barrera se festeja a Nuestra Señora del Rosario el 7 de octubre. Adicionalmente, se dedica un Triduo a la Virgen de Guadalupe en ambos templos durante el mes de diciembre.
Parroquia la Madre de Dios
Servicios que ofrece la Parroquia:
Catecismo todos los sábados en tres centros: El Rosario, a las 10 am, La Madre de Dios, a las 10 am y a las 4.30 pm, y en la Calle San Ramón, a las 11 am.
Hay Misas de domingo a las 8 am y 5 pm en El Rosario; de 10 am y 7 pm en La Madre de Dios. Entre semana: Lunes, 8 am; martes, 7 pm; miércoles, 7 pm; jueves, 8 am; viernes, 8 am; sábado, 10 am para niños y 7 pm.
Fiesta por la erección de la Parroquia
El sábado 13 de febrero se realizó, de manera oficial, el acto de erección de la Parroquia La Madre de Dios, en La Huizachera.
La celebración dio inicio con una Misa presidida por Monseñor José Francisco González González, Obispo Auxiliar de Guadalajara, y en la que el Padre Juan José Chávez Ramírez recibió, también de manera oficial, su nombramiento como primer Párroco de La Madre de Dios.
Durante el acto, el Obispo le entregó, de manera simbólica, tres elementos litúrgicos necesarios para el desempeño de su tarea pastoral: El Evangeliario, la Sede y el Altar.
El Prelado recordó al sacerdote que sus tareas prioritarias como Párroco deben ser la evangelización y la catequesis, labores que deberá cumplir bajo la figura de padre, pastor, amigo y hermano.
“En tus homilías -le dijo- no olvides alimentar con la Palabra, labor que exige ser congruente con los mandatos de Dios.”
Don José Francisco hizo una recapitulación sobre las figuras de ilustres sacerdotes, como los que participaron en la lucha por la Independencia en México, hace 200 años, y que actuaron según su fe, hasta San Juan María Vianey, el Santo Cura de Ars, Patrono de los Sacerdotes, y en torno a quien gira el Año Jubilar Sacerdotal, que concluirá, a nivel Iglesia Universal, en junio próximo.
Dirigiéndose a la comunidad, el Obispo Auxiliar invitó a los fieles a descubrir a Dios en los Sacramentos, particularmente en los de la Reconciliación y la Comunión. Externó su preocupación ante la crisis de valores que experimenta nuestra Sociedad y que se manifiesta en el creciente alcoholismo entre las mujeres o mediante el surgimiento de la llamada generación “nini” (que ni estudian ni trabajan).
Lamentó, también, que algunos católicos asistan a los Sacramentos con ánimo supersticioso: “Para que no les vaya mal”, cuando los Sacramentos son fuentes de gracia que deben vivirse como un auténtico misterio divino, conducente a un cambio de vida.
“Una parroquia viva se reúne en torno a la Palabra de Dios y debe vivir en comunión”, por lo que exhortó a los parroquianos a crear una comunidad fuerte y unida, que pueda responder ante las crisis con valores que contribuyan al progreso de su entorno y de la Sociedad en general.
Posteriormente, el neo Párroco renovó sus promesas sacerdotales.
Al término de la Celebración Eucarística, se ofreció una comida con la que se festejaron, en fraterna convivencia, estos dos grandes acontecimientos para la flamante Parroquia.
Puedes seguir las respuestas a esta entrada a través del feed RSS 2.0. Puedes responder o hacer un trackback desde tu sitio.
Fiesta por la erección de la Parroquia


