5 de Febrero de 2012
Año XII
No. 783
| Reflexivas | Edición:

REFLEXIVAS

Publicado en web el 28 de Febrero, 2010

Una persona casada que es egoísta, además de autoamargarse la vida, en el seno de un hogar va minando la felicidad del matrimonio e incita a los hijos a ser desconsiderados, calculadores, ventajosos y criticones. Así, el clima de malestar va destruyendo a la familia.

Lic. Fernán G. Santoscoy Faudón.

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