Yo Soy, Ven y Sígueme
Publicado en web el 11 de Marzo, 2010En el marco de esta serie de Artículos acerca de las diferentes dimensiones de la vida e identidad de nuestra Casa de Estudios, y a propósito de la jornada por el Día del Seminario de Guadalajara 2010, presentamos ahora algunos aspectos relacionados con la Formación Pastoral
Juan Carlos Zambrano Herrera, 1º de Teología
Es muy necesario que quienes aspiran a ser sacerdotes aprendan a ejercitarse en las diversas facetas del apostolado; esto comienza a realizarse a través de prácticas, más que con enseñanzas teóricas, trabajando con responsabilidad propia y en equipos a lo largo del ciclo escolar, y también durante los períodos de vacaciones; ejercicios entre los cuales se incluyen, por ejemplo, la catequesis, el acompañamiento a diversos grupos parroquiales, labores en colegios, en el mismo Seminario (como Coadjutores del equipo formador en las Casas del Menor), en jornadas misionales, y un largo etcétera.
Estos menesteres deben realizarse metódicamente y bajo la dirección de expertos en asuntos pastorales, según la edad y etapa de estudios de los alumnos, y en conformidad con las condiciones de cada lugar, de acuerdo con el prudente juicio del Obispo, teniendo siempre presente la fuerza poderosa de los auxilios espirituales (Documento OPTATAM TOTIUS sobre la Formación Sacerdotal, Decreto Apostólico del Concilio Vaticano II).
Ingredientes y condiciones
de la Pastoral
El área pastoral hacia dentro del Seminario se conforma mediante la oración y el estudio, para modelar hombres de piedad y ciencia, pues está visto que no basta sólo la buena voluntad. El ejercicio de las labores pastorales requiere calidad, pero no de tipo burocrático o empresarial, sino calidad cristiana, de fe y caridad.
En la tarea pastoral es necesario ir al encuentro de las personas (el Pueblo de Dios) para saber qué piensan, cómo actúan y de qué manera responden individualmente a cuestiones de fe, y a partir de ahí, ir dando respuesta a cada cual, de acuerdo a las directrices y exigencias de cada área pastoral.
De ahí la importancia de ir capacitando a cada seminarista en todos los posibles campos en los que tendrá qué laborar en su ministerio futuro, y mediante este aprendizaje ir creciendo y purificándose en el conocimiento de Dios.
El seminarista siempre ansía salir a compartir con
los fieles sus conocimientos adquiridos dentro del Seminario; inclusive, su propia experiencia de Dios le impulsa a ir a compartirla y a ponerla en práctica en el apostolado, de tal manera que a muchos “se les hace tarde” que llegue la hora del apostolado sabatino o el tiempo de las misiones, que son los espacios más comunes e inmediatos que ofrece el Seminario a sus alumnos para compartir su fe, su aprendida teoría y sus incipientes experiencias.
En esta época cuaresmal, considerada de gracia y conversión, los seminaristas, además de poner toda su atención en invitar al Pueblo de Dios a ofrecer su vivir cotidiano para que el Señor haga florecer más vocaciones sacerdotales en la Diócesis, también pondrá su atención en las Misiones de Semana Santa. Así por ejemplo, en este año, los alumnos mayores estarán misionando en estas comunidades parroquiales, decanatos, colegios y otros espacios:
1 San Antonio de Padua, en Huitzila, Zacatecas. 2 San Isidro Mazatepec. 3 Santa Rosa de Lima, Oriente. 4 Nuestra Señora del Refugio (Decanato de Miravalle). 5 Santo Tomás Moro (Decanato de Miravalle). 6 San José Artesano (Decanato de Miravalle). 7 San Pascual Bailón (Decanato de Miravalle). 8 Señor Milagroso (Decanato de Miravalle). 9 Santo Niño de Atocha (Decanato de Miravalle). 10 Señor de la Misericordia (Decanato de Miravalle). 11 San Antonio Matute, en Ameca. 12 San Rodrigo Aguilar. 13 Sagrado Corazón de Jesús, Prados de Santa Lucía. 14 Nuestra Señora del Rayo (Decanato de Miravalle). 15 La Purísima Concepción, Tecualtitán. 16 San Pascual Bailón, Chimaltitán. 17 San Sebastián El Grande. 18 San Antonio de Padua, Zapopan. 19 Santa María Magdalena, Tenayuca, Zacatecas. 20 San Gaspar de las Flores, Tonalá. 21 Vicaría de Señor San José, Plan de Barrancas. 22 San José del Castillo. 23 Seminario Auxiliar de La Barca y Sem-Fam, Ameca. 24 Preseminario – Sem-Fam. 25 Pastoral de la Salud. 26 Nuestra Señora del Rosario, Atemajac del Valle. 27 El Señor de los Milagros, El Batán. 28 Santa Faustina Kowalska, Zapopan. 29 Colegio “Fray Pedro de Gante”. 30 Catedral. 31 Seminario Mayor. 32 San Miguel Febres Cordero. 33 El Rodeo, Divina Providencia y Santa Rosa. 34 Virgen de Guadalupe, La Yesca, Nayarit. 35 Inmaculada Concepción de Jora, Nayarit. 36 El Refugio. 37 Nuestra Señora de Guadalupe, Guachochi, Chihuahua. 38 Nuestra Señora del Rosario, Jamay. 39 San Isidro Labrador, Jamay. 40 Nuestra Señora del Favor, Hostotipaquillo. 41 Inmaculada Concepción, Atequiza.
Estas misiones de Semana Santa serán, sin duda, magnífica oportunidad para que quienes en ellas participen, además de llevar a los fieles la Palabra de Dios, puedan encontrar a jóvenes que se interesen y muestren inquietudes por ingresar al Seminario, pues vocaciones existen en cada comunidad, sólo es necesario ayudar a descubrirlas y alentarlas; sacar del ambiente ruidoso y confuso en que muchos adolescentes y jóvenes se encuentran inmersos, para que logren escuchar con claridad la Voz que los llama y les dice: Yo soy, Ven y Sígueme.
Dudas y comentarios:
semillerodevocaciones@hotmail.com
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