Caso Posadas y Colaboración con las Autoridades
Publicado en web el 22 de Abril, 2010Dos temas son los que nos ocupan:
1-Revisión del Caso Posadas Ocampo, solicitada por el Gobierno del Estado de Jalisco a la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN).
Compete sólo al Gobierno del Estado informar sobre la resolución de la misma, dado que fue esta institución, basada en argumentos estrictamente jurídicos, la que ha solicitado a la SCJN una revisión de las investigaciones hasta ahora llevadas a cabo por la Procuraduría General de la República, debido a la serie de irregularidades que se han presentado en el transcurso de as averiguaciones y conclusiones del caso.
La Arquidiócesis de Guadalajara ha conocido de esta solicitud, y de la misma forma que la mayor parte de la Sociedad, está interesada en que se clarifique este asesinato del purpurado tapatío, dado que, hasta la fecha, todavía no conocemos quién o quiénes mataron al Cardenal Posadas Ocampo en el Aeropuerto de Guadalajara el 23 de mayo de 1993, ni quién ordenó montar tal operativo.
2-Reiteramos la postura de la Arquidiócesis de Guadalajara ante los abusos de menores por parte de algunos sacerdotes.
Las orientaciones del Papa Benedicto XVI han sido claras ante el detestable crimen de la pedofilia. En lo que respecta al seguimiento canónico por parte de la Iglesia, como se ha venido haciendo, se seguirá el Documento “Sacramentorum Sanctitatis” (30 de abril de 2001), que habla sobre los procedimientos llevados a cabo por la Congregación para la Doctrina de la Fe en los supuestos casos de abusos sexuales cometidos por algunos miembros del Clero contra menores.
Queremos señalar que, aunque reconocemos que se vive un ambiente generalizado de permisivismo en materia de ética sexual, y aunque se promueve la no prohibición sino la tolerancia a todo desorden, el sacerdote, por su formación, debe tener los elementos personales suficientes para comportarse íntegramente, de acuerdo a la vocación que ha recibido. El erotismo generalizado que permea el ambiente, de ninguna manera explica, y menos justifica, cualquier desvío en perjuicio de víctimas inocentes, como son los niños.
En la reciente Asamblea Plenaria, los Obispos de México han “pedido perdón a aquellos que han sido víctimas por parte de sacerdotes deshonestos, que con sus acciones han dañado a niños inocentes, traicionado su ministerio, ensuciado a la Institución y manchado la figura sacerdotal”. Y añaden: “Estas situaciones, que nos llenan de dolor y de tristeza, nos marcan un camino de penitencia, conversión y purificación:
“Reiteramos nuestro compromiso de colaborar con las autoridades civiles para hacer cumplir a Ley en éstos y otros casos en que se haya infringido”.
Oficina de Prensa y Comunicación Social.
Arzobispado de Guadalajara.
Abril 7 de 2010
Puedes seguir las respuestas a esta entrada a través del feed RSS 2.0. Puedes responder o hacer un trackback desde tu sitio.



