5 de Febrero de 2012
Año XII
No. 783
| Familia y Salud | Edición:

Cuando un ser querido se va

Publicado en web el 15 de Julio, 2010

Las pérdidas siempre son duras, y más cuando se trata de un familiar o de un amigo; pero también deben servirnos para reflexionar sobre nuestra vida y estar conscientes de que somos mortales y que no sabemos cuánto tiempo nos queda. Esto nos ha de ayudar y motivar a ser mejores cada día

21

Pbro. Modesto Lule
Misionero de la Palabra

Es difícil apersonarse en la Celebración de una Misa de cuerpo presente, incluso cuando a uno como sacerdote le corresponde dirigir algunas palabras a los dolientes. Creo que a veces no son acertadas nuestras expresiones, al decir que “sentimos” lo que ellos sienten, ya que es imposible experimentar el mismo dolor de aquéllos que despiden a un ser querido. A mí me ha tocado presidir solamente dos Eucaristías como éstas desde que fui ordenado. Y, por lo que he podido apreciar, les resulta evidentemente difícil a los deudos aceptar la partida de un amado ser humano.

La oración del corazón

En mis exhortaciones, más que consolar a los presentes por la pérdida irreparable, he tratado de animarlos a intensificar su confianza de que Dios les habrá otorgado el perdón de sus pecados.
A mi manera de ver, el hecho de estar presente en los funerales, acompañando a los familiares de un fallecido, debe servir a todos para dos cosas: la primera, para orar por el eterno descanso de la persona que ha muerto; y la segunda, para que Dios les otorgue consuelo y esperanza a quienes le sobreviven. Pero debe instarse a todos los acompañantes a que oren en verdad, ya que muchos piensan que con su presencia basta. La presencia sin oración, sólo es una presencia superficial, de cumplimiento social, y sin valor espiritual alguno.

¿Qué me queda a mí?

Hay otro aspecto que puede ser provechoso al asistir a un velorio o a unos funerales, y es el que puede uno reflexionar sobre la propia existencia; recordar que nuestra presencia en ese lugar es tan transitoria como lo fue la del fallecido, y que nadie es eterno en este mundo.
Y hago y comparto esta reflexión porque muchos no piensan en la muerte ni en la vida eterna; viven como si nunca se les fuera a acabar la existencia, o cuando menos a menguar, como una forma de cobrarles factura por su estilo de vida. Pienso que muchos ignoran esto o les importa poco, y por eso le dan rienda suelta a sus pasiones, a sus gustos, a sus ambiciones negativas. Nunca reflexionan sobre la necesidad de ejercitar su persona en las virtudes, porque éstas se les hacen aburridas y sin importancia. Es más, incluso llegan a perder su dignidad por el simple hecho de buscar nuevas formas de placer. En muchos casos, no sólo pierden su dignidad, sino hasta hacen que otros la pierdan, ya sea con violencia o con engaños.
Es posible que a muchos no les guste que mencione estos conceptos u otros semejantes en una Misa de difuntos, porque piensan que lo que ahí debe mencionarse es únicamente la bondad y misericordia de Dios, que va a perdonar cualquier pecado y a recibir en el Cielo a todo pecador; sin embargo, yo pienso que es necesario motivar a todas las personas a conseguir por sus propios méritos la gloria eterna como premio a una vida de fe y de caridad ejercida en obras.

Buenos deseos

Espero que lo aquí expresado no sea considerado de mal gusto por quienes han sufrido la ausencia definitiva de un ser querido; no obstante, cabe insistir en la importancia de la oración por el que se ha ido y en motivar la reflexión sobre la brevedad de la vida por parte de quienes aquí permanecemos aún, pensando en la manera en que esa breve vida puede perfeccionarse para hacerla merecedora de la vida eterna. Ante un ciclo que concluye, debemos orar para pedir fuerza espiritual y ánimo de ser cada día mejores, porque para encaminarnos al mal nada hace falta: el mundo y su forma de vida nos llevan sin demasiado esfuerzo.

Puedes seguir las respuestas a esta entrada a través del feed RSS 2.0. Puedes responder o hacer un trackback desde tu sitio.

Responder

XHTML: Puedes utilizar estas etiquetas: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>


  • Artículos relacionados

  • Más en esta Sección

  • Todas las secciones

  • Números Anteriores

  • Enlaces


  • Publicidad












 
2012 Semanario – Órgano de formación e información Católica - | Entradas (RSS) | Comentarios (RSS)