5 de Febrero de 2012
Año XII
No. 783
ESPECIAL | Especial | Edición:

Inseguridad

Publicado en web el 29 de Julio, 2010

Una radiografía de “la sangre”
La Información de la “Nota Roja” en Guadalajara

8Román Ramírez Carrillo

El Periodismo es la narración de los sucesos, es un re-presentador de realidades cotidianas y usa diversas estructuras discursivas para dar cuenta de los hechos y los aconteceres.
El género de “nota roja” forma parte de ese proceso comunicacional. Y, aunque en el ambiente periodístico éste género no goza de prestigio, pues se le trata como inferior, empero suele provocar envidia, dados los altos tirajes y las ventas garantizadas de las publicaciones especializadas en el tema.

La “nota roja” en la prensa escrita ha desarrollado un lenguaje característico. En los encabezados de las noticias policíacas abundan los signos de admiración, como por ejemplo: “!Se salvaron¡”, para destacar el milagro de la vida en algún accidente automovilístico donde no quedó nada del vehículo; “!A punto de tronar¡”, para hacer notar la inminencia de un estallido de un camión repartidor de gas; “!Degeneradazo¡”, para editorializar la información sobre una violación; “Hiena”, “madre desnaturalizada”, “descocada”, son adjetivos de uso frecuente en información de tinte sexista.
En nuestra ciudad, la “nota roja” se inició periodísticamente con la noticia del asesinato del Gobernador Ramón Corona, en 1889, y fue publicada por “El Mercurio Occidental”. El manejo sensacionalista que se le dio fue utilizar la impresión de unas manos manchadas de rojo en la portada. Los tapatíos se horrorizaron de aquella noticia sangrienta.
Esta idea de la “nota roja” fue quizá el punto de partida de la crónica policíaca efectista con la intención de mover las emociones y exaltar sentimientos.

su evolución y efectos

Sin embargo, hoy, las macabras fotografías de “nota roja” en impresos o las imágenes televisivas, son unos de los elementos más perturbadores del ejercicio periodístico. Las fotos muestran la proclividad a la devastación, pues son cada vez más explícitas en mostrar el daño sufrido por los cuerpos de las víctimas de agresiones o de accidentes.
Con todo, y a pesar de que se menosprecie, hay que reconocer que la “nota roja” ofrece valiosa información sobre el “ser humano”. Algunos psicólogos señalan que la Sección Policíaca parece ejercer una extraña fascinación, mezcla morbosa de asombro y curiosidad, en lectores y videntes, quizá porque los pone en contacto con la parte más oscura de la naturaleza humana, y les da muestras palpables del ambiente social en franca descomposición que se experimenta actualmente, revelando, a la vez, el lado más oscuro y primitivo del espíritu humano, especialmente cuando muestra la variedad de caminos que pueden construirse para ir o llevar a alguien hacia la muerte o al sufrimiento. Escuchar o leer noticias de este color, vendría a ser, pues, como tomarse diariamente una tacita de té del miedo social que a todos nos amenaza y circunda.

quiénes marcan la pauta

Los estudiosos señalan que la población adulta, entre los 45 y los 70 años de edad, es la más asidua radioescucha y lectora de estas noticias. Los jóvenes de entre 17 y 27 años, las consumen por curiosidad y morbo.
¿Por qué fascina a tantos la “nota roja”?
Porque en su estructura es como un cuento breve de tintes de terror; porque cala en lo más hondo del humano, y porque tiene la misma estructura narrativa y emotiva de un corrido, de una telenovela truculenta resumida en pocas líneas. En cada nota de esas hay protagonistas, antagonistas, un móvil, un inicio, un desarrollo y un fatal desenlace; en una palabra: un drama humano.
Según la Semiótica, el ADN de la “nota roja”, son los significados de la profunda contradicción que vive la raza humana, atrapada en la espiral de un permanente conflicto social.
En la actualidad y en nuestro medio, en este clima de violencia y guerra contra el crimen organizado y el “desorganizado”, la “nota roja” ha logrado superar incluso a la información política; y hoy hasta los procesos electorales han entrado dentro de la dinámica de la “nota roja”. Hablar de política es hablar de violencia y sangre.
Igual pasa con el periodismo de espectáculos, pues la violencia ya los ha penetrado, al igual que casi todos los ámbitos sociales e informativos.

la ruta la marca la “nota roja”

Los Medios de Comunicación, se dice, “imponen” la agenda de lo que es importante conocer, discutir, pensar en función de los acontecimientos de la realidad política, económica y social. Mas, en la actualidad, son los hechos de violencia los que dictan la “agenda” y las rutinas periodísticas a la mayoría de los Medios .
Basta observar el amplio despliegue que diariamente hacen las cadenas televisivas, la radiodifusoras y la prensa escrita para dar cobertura puntual a asesinatos, accidentes, inundaciones y todo género de desastres y desgracias naturales, sociales y humanas. Su objetivo es transmitir en vivo, detalladamente y a todo color, lo que sucede en nuestro entorno.
Aquellos Medios que ahora no transmiten o dan a conocer los acontecimientos de la “nota roja” quedan fuera de la jugada, pues ya no basta con la información puntual, sino que reporteros, fotógrafos, camarógrafos y comentaristas necesitan presentarla chorreando sangre y con el máximo de sensacionalismo posible, donde se aprecien las víctimas, los cadáveres, los destrozos, la saña; todo ello, para dar la mayor “fidelidad” posible a la noticia.

aquí también hace aire

Este tipo de noticias, es cubierto aquí en nuestra ciudad por una nube de casi cuarenta reporteros y periodistas gráficos de la Prensa, la Radio y la Televisión. Igualan en número a los que cubren la fuente política, y son el doble en relación a los que reportean las fuentes de salud y cultura, por ejemplo.
Todo esto ha pasado ya a un segundo plano en la jerarquía informativa. Hoy lo que rifa y atrae lectores y auditorio, es darles a conocer los crímenes del narco, las ejecuciones diarias, atropellamientos de los llamados “vacunos” (así bautizados con desprecio por el área policíaca de una televisora local), los suicidios, los hechos de violencia hogareña; esa es la información privilegiada hoy en día por casi todos los Medios de Información locales.
Y, a diferencia de tiempos pasados, cuando los reporteros policíacos se caracterizaban por su escasa preparación escolar, el panorama actual es distinto. Ahora son de la élite egresada de Facultades universitarias, con títulos de Licenciaturas concedidos por el ITESO, la UNIVA, la UAG; o bien son ex policías; con estudios al menos de Preparatoria y algunos hasta Diplomados en Criminología en Universidades europeas.
Algunos de estos informadores señalan que su labor es meramente informativa y la cumplen como una obligación con los lectores u oyentes de sus Medios de Comunicación; que se trata de una realidad inobjetable de la cual los Medios no son culpables, sino que son fruto de la descomposición y de todas las enfermedades sociales que se padecen en la ciudad, en el Estado y el país entero.
Sin embargo, algunos optimistas apuestan a que la situación cambiará, que se atrapará y castigará a los criminales, que se recompondrá el tejido social y que reinarán la justicia y la paz en el futuro.
¿Será así de simple?

 

Los sacerdotes, en contra
de la violencia en México

 

Un pequeño grupo de sacerdotes se reunió el martes 27 de julio con el fin de estudiar el fenómeno de la violencia en nuestro país, pues éste es también un reto que constantemente deben enfrentar los presbíteros

9Sonia Gabriela Ceja Ramírez

El encuentro fue organizado entre algunos clérigos que tomaron Ejercicios Espirituales el reciente mes de mayo y que decidieron darle continuidad a su formación mediante reuniones de estudio con temas no solamente espirituales, sino también sociales, que afectan su desempeño pastoral.
En esta ocasión se eligió el tema de la violencia en México y el análisis de la Exhortación Pastoral que la Conferencia del Episcopado Mexicano publicara durante el pasado mes de enero, bajo el título ‘Que en Jesucristo nuestra paz, México tenga vida digna’, y la cual fue glosada por el señor Cura Eduardo Mendoza Medina, Párroco de San Pablo, Las Fuentes.
El Padre Arturo Martín del Campo Medina, destacado en el ámbito de la Pastoral Social y Fundador del Movimiento Secular “Hombre Nuevo”, compartió, para Semanario, algunas de las reflexiones que se hicieron durante esa jornada de estudio.

Transmisores de paz para el mundo

“Nosotros, como sacerdotes, debemos ser hombres de paz en medio de la violencia, y ayudar a la gente a vivir esa tranquilidad -comenzó diciendo-.
Con ese objetivo, analizamos el mensaje de Jesucristo en torno a la paz, pues Jesucristo siempre aparece en el Antiguo Testamento prefigurado como el Príncipe de la Paz. Incluso su presencia en el mundo comienza con un anuncio de la paz: cuando nace, sus ángeles anuncian, ‘En la Tierra paz a los hombres de buena voluntad’. Después, Él trato de que los hombres encontraran la paz por medio de la reconciliación y del perdón de los pecados, así como por las sanaciones milagrosas que realizaba. También, su primer mensaje y buen deseo, expresado a sus discípulos, fue: ‘La paz esté con ustedes’, expresión que se mantuvo desde la Iglesia primitiva por medio del shalom, que supone la experiencia de una concordia interior, la cual armoniza con Dios, con la Naturaleza, con los demás y con uno mismo.
“Es ésta, pues, la reflexión -continuó señalando- que pusimos como basamento de nuestras reflexiones, para posteriormente abordar lo propuesto por los Obispos Mexicanos en el mencionado Documento”.

9aLa situación en nuestra Patria

“Se abordó, desde luego, el tema de los índices de violencia en nuestro país, que cada día van en ascenso. Y es que los grupos de delincuencia organizada parecen indetenibles, llámense narcos o grupos bien identificados como La Familia Michoacana o Los Zetas, así como bandas de delincuentes y secuestradores, cuyo principal móvil es la obtención ilícita de dinero, pero que también puede involucrar cuestiones políticas.
“Hay, en México, una estructura de poder criminal, y eso debe mantenernos alerta, porque nos hace pensar que no es únicamente que haya delincuentes comunes, sino que existen proyectos organizados para, utilizando la violencia, lograr la obtención de sus obscuros intereses.
“La violencia va desde los niveles macro de la delincuencia organizada, hasta la que es propiciada por el sistema político y económico que tenemos en México y que ha generado millones de pobres, que es otra forma de estar provocando la inseguridad.
“Un tipo más de violencia -añadió- es la provocada por el hedonismo y el secularismo, que hacen que tanta gente tenga como máxima aspiración dar placer a todos los sentidos y necesidades corporales, sin importarles cualquier transgresión, atropello o falta de respeto a sus semejantes.
“Incluso existe otro nivel de violencia, que es personal, provocada por la dispersión mental, por el activismo malentendido, que produce neurosis y situaciones estresantes que van en contra hasta de las propias familias y que se manifiestan en situaciones fuera de control y agresiones. Esta agresividad se expresa en cualquier núcleo social, familiar, barrial, laboral o comunitario, incluso pequeño. Por ejemplo, yo acabo de tener la amarga experiencia de que un acólito, un niño de nueve años, habitante de uno de los fraccionamientos que atiendo, Jardines de la Cruz, quien acudió a visitar recientemente a sus abuelitos en la Colonia Santa Cecilia, y que estando jugando en la calle con sus compañeritos, recibió un balazo disparado por un grupo de pandilleros que estaban riñendo en el lugar. Y, aunque sus familiares lo llevaron al hospital para que recibiera atención médica, desgraciadamente falleció. Estos y otros hechos semejantes de agresividad descontrolada son síntomas inequívocos de una cultura de violencia y cultura de la muerte que estamos viviendo actualmente.
“Y los sacerdotes no estamos exentos de esta situación, pues varios de nosotros hemos recibido amenazas telefónicas de parte de secuestradores. Un Padre, por ejemplo, fue extorsionado por parte de unos supuestos “Zetas”, a los que tuvo que entregar cinco mil pesos. A decir verdad, estamos ante un desastre en todos los niveles”.

La misión de los pastores

“A nosotros los sacerdotes -indicó el sacerdote entrevistado, especializado en Sociología- nos toca trabajar en la conversión y renovación interior de las personas. El Hombre Nuevo que Dios creó y que vivía en armonía, está muy deteriorado, y es por eso que genera tanta destrucción y muerte. Mas la Iglesia y los sacerdotes estamos llamados a recrear al Hombre Nuevo; a conducir a ese hombre al encuentro de su equilibrio emocional, de su paz interior; a que vuelva a aquilatar los valores éticos del respeto y de la honestidad; es decir, a reconstruir o infundir en el hombre virtudes y aspectos positivos con amor a la vida, que se encuentran por naturaleza en el corazón del ser humano, pero que por desgracia han sido destruidos, en muchos, por las violentas olas de negatividad que arrasan todo.
“Tanto las autoridades como los sacerdotes, al igual que el común de los ciudadanos estamos obligados a hacer lo que nos corresponde para abatir esa creciente escalada de violencia.
“Los cristianos debemos tomar en cuenta los valores evangélicos de la reconciliación, el saber perdonar, el ser disciplinados física, mental y espiritualmente”, concluyó el Padre Arturo.

Para consultar en Internet

Usted puede leer de manera íntegra la Exhortación Apostólica ‘Que en Cristo nuestra paz, México tenga vida digna’, accediendo al siguiente enlace:
www.ceps-caritasmexico.org/nuestrapaz/…/documento_final_print.pdf

 

Negocio redondo
Las drogas generan casi 400 mil millones de dólares en el mundo

33Sergio Estrada González
México, D.F.

La Doctora María Luisa Aspe Armella, Vicepresidenta del IMDOSOC (Instituto Mexicano de Doctrina Social Cristiana); el Ingeniero Sergio Ferragut, excolaborador de la Procuraduría General de la República; el Senador Felipe González, del Partido Acción Nacional, y el Doctor Juan Zínzer, Presidente del Consejo Nacional contra el Tabaquismo, presentaron recientemente el Libro “Una pesadilla silenciada: la esencia y desafío de las drogas ilícitas”, en el auditorio del IMDOSOC.
El autor del libro, el Ingeniero Ferragut, dio a conocer que el negocio ilícto de las drogas genera mundialmente ingresos anuales por 400 millones de dólares, de los cuales 125 mil millones se originan en Estados Unidos, el principal consumidor. Al referirse al crimen organizado en México, el autor informó que los narcotraficantes mexicanos dominan el negocio norteamericano de las drogas, y por ello remiten anualmente a México entre 20 mil y 30 mil millones de dólares de ganancias.

pesada realidad en nuestro país

“Este poderío económico de los cárteles mexicanos introduce múltiples riesgos en nuestro suelo; entre ellos, la falta de seguridad y los más de 20 mil asesinatos que en poco más de tres años se han cometido, además de un poder corruptor que permea, tanto a las autoridades como a la Sociedad”. Esbozó el mismo expositor que durante estos últimos años todos esos aspectos negativos se han incrementado, de tal manera que el combate y las prohibiciones, lejos de ser un impedimento para el consumo, han actuado como fuerza motriz del tráfico y la adicción.
En su libro, el Ing. Ferragut propone negociar una nueva política globalizada sobre la despenalización, regulación y control de producción, distribución y consumo de las drogas ilícitas, y que, al mismo tiempo, se elimine la principal fuente de ingresos de la delincuencia organizada en México. Para tal efecto, el escritor enmarcó que se requiere de voluntad política, estudio, análisis y diálogo.
Otros elementos que se requerirían para revertir el creciente índice global del consumo de drogas -subrayó el investigador-, serían la investigación científica sobre los efectos del consumo, los mecanismos para regular y controlar el mercado legal, una estrategia de procuración y administración de justicia, y la atención del impacto que origina la derrama de esos 400 mil millones de dólares que genera el narcotráfico sobre la economía mundial, a través de su seguimiento y fortunas acumuladas mediante el recurso del “lavado” de dinero.

algunas causas visibles

En su turno, la Doctora María Luisa Aspe Armella aseguró que “la guerra contra las drogas no se puede ganar, debido a que es un tema complejo e ideologizado, y a que crece cada día el número de jóvenes que se enganchan al consumo de estupefacientes.” Mencionó que dentro de las causas de estos fenómenos se encuentran la marcada pobreza, que es una puerta abierta para que muchos mexicanos, carentes de oportunidades de trabajo, ingresen al mercado ilícito de drogas, asumiendo las más diversas tareas en la cadena productiva, desde el cultivo, distribución y venta, hasta el aliento de nuevos consumidores.
Otro factor que complica este problema -señaló la Investigadora de la Universidad Iberoamericana- es el sentido de vida que adquieren muchos jóvenes en un contexto familiar, social, económico, educacional y cultural, negativo y adverso, lo cual los condiciona a vivir en tan deplorables condiciones como lo han hecho sus progenitores, sin horizontes de expectativas favorables, y que es característica de la mayoría de los narcotraficantes.
Aspe Armella manifestó que es necesario apoyar la conciencia solidaria de los mexicanos, católicos y no católicos, que desean recibir información y criterios de acción sobre el problema de las drogas, que hoy por hoy es uno de los signos de estos tiempos, y presencia inobjetable de la realidad de nuestro país.
Entre las causas que agravan las actividades violentas de la delincuencia organizada en nuestro país -reiteró la Vicepresidenta del IMDOSOC- sobresale el lugar estratégico que por desgracia ha tocado ocupar a México ante el máximo consumidor de drogas en el mundo, que es Estados Unidos de Norteamérica; violencia que se recrudece, además, por el constante flujo sin freno de armamento procedente de ese poderoso país, y que es puesto prácticamente en manos de los cárteles y sus sicarios.
Sin embargo, la especialista dejó en claro que, para revertir esta problemática situación, la tarea “no sólo es del Estado, sino de la Sociedad en su conjunto”. De igual modo, advirtió que, con la publicación y la glosa de este importante libro, no necesariamente se aporta una solución: “Es una reflexión para ver en qué nos equivocamos; es un enfoque que, en realidad, presenta muchas ópticas, incluyendo un serio estudio hacia una eventual legalización”.

Puedes seguir las respuestas a esta entrada a través del feed RSS 2.0. Puedes responder o hacer un trackback desde tu sitio.

Responder

XHTML: Puedes utilizar estas etiquetas: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>


  • Artículos relacionados

  • Más en esta Sección

  • Todas las secciones

  • Números Anteriores

  • Enlaces


  • Publicidad












 
2012 Semanario – Órgano de formación e información Católica - | Entradas (RSS) | Comentarios (RSS)