La Iglesia Católica en los Movimientos de Liberación de México
Publicado en web el 15 de Julio, 2010Con toda oportunidad, y con mucha seriedad, el Colegio de los Obispos Mexicanos ha desplegado, por varios puntos del país, una serie de Conferencias y Mesas Redondas para exponer y discutir pasajes desconocidos u olvidados de la Independencia y la Revolución, con el único afán de analizar objetivamente los acontecimientos y con ello unificar a todos los connacionales… Pero aún faltan más motivos para conmemorar esos históricos aniversarios.
Sergio Estrada González
México, D.F.
Con motivo de los Festejos del Bicentenario del Inicio de la Gesta Independista de México y del Centenario de la Revolución, la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) está preparando una serie de actividades para el próximo mes de septiembre, que incluyen varios actos, y dentro de los cuales se tiene contemplada la elaboración y propagación de una exhortación, dirigida a todo el pueblo mexicano, tendiente a motivar el deseo de recuperar los ideales del hoy tan descompuesto tejido social.
Con este motivo, el Padre Manuel Corral Martín, Secretario Ejecutivo de Relaciones Públicas e Institucionales de la CEM, explicó, para Semanario, algo del contenido de dicha exhortación, y dio a conocer, además, parte del programa de las mencionadas actividades.
-¿Cuáles son los temas que se están abordando para la realización de la exhortación que se presentará?
Es una carta de más de 40 páginas, estructurada en tres partes fundamentales: la primera contempla una mirada a la Historia desde la perspectiva de la fe, haciendo un recorrido por los momentos culminantes de la Independencia y la Revolución de México, y dándole un sentido cristiano a su desarrollo histórico.
La segunda parte se refiere al ámbito cultural, para la construcción de la Nación, y da pautas para comprender un pasado y, a partir de él, poder enfocarnos al futuro de nuestro país. Destaca, asimismo, el aporte del Cristianismo al desarrollo de la Nación y Estado.
La fe debe iluminar la razón y la cultura, y este documento se centra mucho en el tema cultural, que nos habla del cambio de época y de cultura, así como de la laicidad positiva del Estado, y cómo la Iglesia ha contribuido a fortalecer las instituciones.
En una tercera parte, se habla de los protagonistas de estos Movimientos, y luego, a la luz de importantes documentos pontificios del nuevo milenio, se examinarán los problemas del deterioro del proceso democrático y la inseguridad y violencia que hoy en día campean en el país. Otro documento que los Obispos retomarán será: “Que en Cristo nuestra paz, México tenga vida digna”, en torno a la desigualdad y reconciliación.
-¿Cómo se llamará esta exhortación episcopal?
Aún no se sabe, pero tentativamente será: “La Iglesia católica conmemora nuestra Historia desde la fe y se compromete hacia el futuro con esperanza”. Toda la exhortación estará impregnada de la fe católica y cómo la Iglesia jugó y está jugando un papel importante en el desarrollo de México.
-¿Cree usted que este documento ayudará a que la ciudadanía recupere los ideales del tejido social?
-Los grandes ideales de la gente son hoy la solidaridad y la justicia, para lo cual la Iglesia hace lo posible para que se hagan realidad, no sólo haciendo llamados solidarios, sino en base a la Doctrina Social Cristiana, tratando de hacer realidad la justicia y la solidaridad mediante compromisos concretos. Sin embargo, mientras no se erradiquen la desigualdad y el desempleo, es obvio que ese tejido social seguirá deteriorándose.
-¿Y qué opina sobre la inseguridad en el país?
La inseguridad es producto de todo ese deterioro social, entre otras causas. Hay que atender tres situaciones -como lo señala el Episcopado Mexicano-: la crisis de la legalidad, que es fruto de un sistema de seguridad y justicia muy deteriorado, donde impera la corrupción. No existe un estado de derecho en donde le sea posible al ciudadano común y corriente, sin dinero, defenderse, debido a la relación entre los Tribunales de Justicia y el poder económico.
En el tejido social, cuando existen la corrupción, el desempleo, la falta de educación, y los niveles de pobreza son extremos, se van deteriorando las relaciones personales y se crean conflictos entre comunidades; las crisis morales se hacen presentes a través del relativismo y el individualismo, afectando la solidaridad.
-¿Qué otras acciones se tienen contempladas para esta conmemoración?
Se llevará a cabo, el primero de septiembre, una Misa en la Basílica Nacional de Santa María de Guadalupe, con todos los Obispos del país. También habrá, en todas las Parroquias, a nivel nacional, un acto de acción de gracias.
-¿Algo más que quiera agregar?
La exhortación también buscará colocar a la Iglesia, como institución, en el lugar que verdaderamente le corresponde dentro de estos hechos históricos, pues hay todavía quienes siguen viéndola como enemiga en la Independencia y la Revolución en México.
Hay que tener en cuenta las acciones de la Iglesia en aquella época, en que el país estaba sometido y dependía en todo de la Corona de España; al no tener en cuenta este contexto, la Iglesia ha tenido que lidiar con muchas incomprensiones y ataques injustificados de parte de grupos ideológicos, corrientes filosóficas de pensamiento moderno y, sobre todo, por grupos de enemigos tradicionales que han querido reducir a la Iglesia Católica al ámbito exclusivo de la religión y confinarla a las sacristías. Sin embargo, hay que reconocer que aportó y seguirá aportando mucho en la vida social del pueblo de México.
Nuestra Independencia tuvo un innegable sustrato de fe católica, acorde con los anhelos de esos Movimientos de Liberación.
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