Bicentenario, toma de posesión y conflicto bilateral
Publicado en web el 12 de Agosto, 2010“Es interesante y muy ilustrativo releer las páginas que autores de valía le dedican a la emancipación de las Colonias y Virreinatos de América del Sur, y sus diversos enfoques y ópticas de sus afirmaciones. Coinciden, sin embargo, en puntos esenciales, base de un análisis bastante objetivo y ya consagrado en la crítica actual. Tesis sobre los condicionamientos coyunturales que se van dando en el devenir histórico de España y de Amerindia colonial; observaciones agudas sobre el papel protagónico de héroes próceres muy ensalzados… así como señalamientos de batallas y sucesos relevantes y definitivos”(Cfr. “Kaleidoscopio de esta América Nuestra”, AGF., XV, Pág. 62)
Dr. Alberto Gutiérrez T. Formoso
Ciertamente Colombia ha vivido, en este verano de 2010, tres momentos importantes. La alegre y festiva conmemoración de su Independencia, iniciada tempranamente en 1810. La toma de posesión, este 7 de agosto, de Juan Manuel Santos, como Presidente de la República, para relevar a Álvaro Uribe, Mandatario por dos períodos en circunstancias complejas. Y ahora, hace días, otro agrio conflicto con Venezuela, la de Hugo Chávez, a raíz de las graves denuncias sobre “brindar refugio logístico a las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia) en territorio venezolano, con la anuencia de su Gobierno”. Punto álgido que podría mitigarse con el cambio de Presidente en Colombia y con la intervención de instancias como la UNASUR, y mediación de personajes sabios como Celso Amorim, Canciller de Brasil. Analicemos brevemente cada uno de los momentos.
Dos siglos del inicio de la independencia en Colombia
Colombia, “una esmeralda entre dos océanos”, como la hemos descrito otras veces, fue ya tardíamente, después de ser Real Audiencia de indefinidos límites, Virreinato de la Nueva Granada en 1717, con Provincias incluso del antiguo Virreinato del Perú. Indudablemente que sus héroes de Independencia más conocidos son el mismo Simón Bolívar, con su sueño de “la Gran Colombia”, y Francisco de Paula Santander, netamente colombiano. Pero no debemos olvidar a otros ardorosos precursores en sus luchas libertarias, como el “patriarcal” Antonio Nariño, de gran cultura, figura central en la Independencia inicial desde fines del siglo XVIII. Ni tampoco, las célebres batallas y los nobles acuerdos entre San Martín y Santander.
Sin embargo, el Siglo XIX fue también tiempo de duras guerras fratricidas; incluso el XX tampoco tuvo épocas de paz duradera, pues Colombia viviría el trágico y sangriento “Bogotazo” (1948), y durante décadas, el asedio de las guerrillas de las FARC y el M-19. No obstante, la Independencia fue definitiva. Colombia se forjó.
La toma de posesión de Juan Manuel Santos
Este 7 de agosto, con el acto protocolario del cambio de poder presidencial, se cerró un palpitante período de discutidas, pero bien definidas, Elecciones. (Cfr. Bitácoras del 3-VI y 28-III). La carrera política y militar de Juan Manuel Santos y sus diferentes cargos desempeñados, se pusieron de manifiesto en su reciente visita como Presidente Electo, a varios países de América. Vino a México a finales de julio, y en sus pláticas a fondo con el Presidente Felipe Calderón Hinojosa se tocaron temas como la justicia y la seguridad por medio de grupos de “alto nivel”. Asimismo, problemas como el intercambio comercial y el narcotráfico, tan grave, fueron seriamente discutidos. Auguramos unas relaciones bilaterales con bases sólidas de entendimiento y respeto. Los dos países han coincidido en varias Cumbres claves.
El rompimiento de relaciones de parte
de Hugo Chávez
Relaciones diplomáticas formales las han tenido Colombia y Venezuela desde 1831. Colombia era todavía, hasta 1863, “Nueva Granada”. Ahora, los logros del Presidente Uribe ante las FARC, con el Plan de Seguridad Democrática, han sido firmes; sin embargo, las FARC dieron golpes certeros como la captura del Canciller Araujo (en 2002), y los secuestros de Cali (2002).
Ya desde 2007, en la cumbre de Chile, Álvaro Uribe había pedido a Hugo Chávez que se abstuviera de tener tratos, ni humanitarios siquiera, con las FARC en territorio venezolano. Chávez no aceptó. La historia, larga y compleja, ha sido hasta video-grabada (¡). Ahora, tras una acusación probada de la injerencia de Venezuela, prendió el polvorín y repercutió en el enojo de Chávez. Estamos en un “compás de espera” por la intervención de la OEA, y ya decíamos, las mediaciones de la UNASUR y del Canciller brasileño Celso Amorim. ¿Se logrará un reacercamiento bilateral? Habrá que consignarlo.
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